"Esclavitud": más de 600 médicos denuncian a Cuba

La ONG española Prisioners Defenders presentó cientos de testimonios de profesionales cubanos sobre las condiciones bajo las que su Gobierno los contrata en el exterior.
miércoles, 23 de septiembre de 2020 · 11:16

 

Prisioners Defenders presentó 622 testimonios de médicos cubanos que denuncian las “condiciones de esclavitud” bajo las que su Gobierno los contrata en el exterior.

Javier Larrondo, presidente de la ONG española, aseguró que su objetivo no es desmantelar las misiones médicas, sino "frenar la esclavitud".

La Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) y su líder, José Daniel Ferrer, firmaron también la denuncia, remitida a la oficina de la ONU en Ginebra y a la Corte Penal Internacional (CPI): “Misiones de Internacionalización de Cuba. 622 médicos cubanos contra el Gobierno cubano”.

A los 405 testimoniantes protegidos, recopilados con ayuda de formularios online divulgados en diversas plataformas mediáticas, se suman la verificación y documentación de otros 217 testimonios hechos públicos previamente por los afectados.

Este reclamo amplía ahora una queja menos documentada de 2019, a la que siguieron informes de la ONU y Human Rights Watch (HRW), contra las “normas draconianas” con que el Gobierno cubano estaría sometiendo a una “forma contemporánea de esclavitud” a trabajadores que prestan servicios en el exterior.

“Mientras yo viva, voy a estar exponiéndolos”

Los testimoniantes denuncian leyes que, viviendo en Cuba, les impedían viajar al extranjero por asuntos particulares sin una autorización especial; además de mecanismos coercitivos de reclutamiento, regulaciones que les impidieron llevar consigo a sus familias, conducir vehículos sin autorización explícita o desplazarse de la localidad donde trabajaban mientras estuvieron contratados en el exterior.

Las normas también los obligaban a informar sobre sus relaciones amorosas con nacionales o extranjeros, residentes o no en el país donde trabajaban; o de sus intenciones de contraer matrimonio. También aseguran que creaban un “marco represivo” que favorece la impunidad de prácticas de acoso, aunque estas sean activamente sancionadas por las leyes cubanas y del país de acogida.

La denuncia también hace foco en relatar que, tras abandonar “misiones” o contratos oficiales en el exterior o no regresar una vez concluidos estos, los califican de “desertores” y los castigan con la prohibición de entrar al país en 8 años (o más, y sin excepciones humanitarias, sobre todo si el afectado hace declaraciones públicas al respecto).

Fuente: DW