García Cuerva: "La recepción me entusiasma y me anima para que de aquí en adelante no nos quedemos de brazos cruzados"

El flamanate obispo de la diócesis de Río Gallegos dialogó con los medios presentes luego del acto de asunción y dejó varias reflexiones y perspectivas en las que se desarrollará su labor en nuestra provincia, como así también en la de Tierra del Fuego, sobre la cual tiene jurisdicción la misma.
sábado, 23 de marzo de 2019 · 14:30

Monseñor García Cuerva asumió la diócesis de Río Gallegos y en primer lugar señaló: "La recepción me entusiasma y me anima para que de aquí en adelante no nos quedemos de brazos cruzados."

El obispo expresó: "Es un día muy emotivo porque en el corazón pasan un montón de cosas, la familia, las comunidades en las que estuve, la Diósesis de Lomas de Zamora y la de San Isidro, llorar es necesario para limpiar la mirada y ver más claro lo que hay que hacer" y consultado sobre el llamado a trabajar "a todo ritmo", aclaró: "Necesitamos una Diócesis ATR porque el viento sopla y ventila, que nos ventile los prejuicios, las ideas conservadoras y que el espíritu santo sea el que actúe."

Seguidamente continuó instando a no quedarse quietos a los feligreses al manifestar: “Cuando vemos con la mirada limpia y transparente de Jesús la realidad de los más pobres, no nos podemos quedar de brazos cruzados, no nos podemos quedar estáticos, hay mucho por hacer” y agregó: “Les propongo que seamos una Iglesia diocesana, pobre para los pobres… como decimos en la Familia Grande de los Hogares de Cristo, que recibamos la vida como viene.”

“Tenemos una gran tarea, los cristos concretos de la diócesis, los nadies, como dice el escritor Eduardo Galeano” continuó García Cuerva.

Por último, llamó a la unidad para poder superar la compleja situación que vive el país y concluyó:"Vamos a trabajar juntos, yo tengo que aprender mucho, pero fundamentalmente tenemos que trabajar juntos porque el país nos necesita unidos."