Walter Gómez: a cuarenta años de una conquista histórica

Walter Gómez venció a Juan Carlos Peralta y logró el título argentino superwelter. Llegó a Río Gallegos de la mano del promotor "Pepe" Arisatizabal y un grupo de amigos del boxeo donde dejó su importante huella en ese deporte. En nuestra ciudad continuó su actividad en el Boxing Club. Su vida se apagó demasiado temprano, a los 62 años.
lunes, 25 de mayo de 2020 · 21:09

Walter Desiderio Gómez nació en Bernasconi. Fue, para muchos, el mejor boxeador jamás nacido en esa tierra. El más talentoso y, en todo caso, uno de los más completos. De la escuela del oro del boxeo pampeano que regaló las mejores flores: Miguel Ángel Campanino, Mario Paladino, Miguel Ángel Castellini, Luis Horacio y Juan Roberto Cabral, Osvaldo Maldonado, los hermanos Justino y Ángel Heredia y una lista que sigue y sigue. Esa generación de los 40 y 50 que aportó las líneas más salientes en los medios nacionales, le tuvo reservado un lugar de notas principales al propio Walter (1953/2015), quien un 16 de mayo de 1980, en Santa Rosa, conquistó el campeonato argentino vacante superwelter ante el cordobés Juan Carlos Peralta.

En la ceremonia oficial del pesaje Walter había pesado 68,300 kg. mientras que el visitante había registrado 69,150. En el pleito el boxeador pampeano fue claramente superior y se encaminaba a una victoria clara en las tarjetas. Pero el match tuvo que ir a la decisión adelantada ya que se produjo un choque de cabezas en el séptimo asalto que le impidió continuar activo a Peralta. Pedro Fernández juró 79-76, Juan Notari 80-78, en tanto que la tarjeta de Antonio Macaroni fue 80-77 para el flamante campeón. El árbitro fue Oscar Oppen y el veedor Oscar Nune, todos de la Federación Argentina de Box. El gimnasio Guillermo Fürst del Club Atlético Santa Rosa estuvo colmado como nunca. 

En esa gloriosa noche, en la que Luis Musa se lució en el semifondo venciendo por KOT a Juan Carlos Alí, Walter se convirtió en el sexto campeón nacional de la provincia (el primero en hacerlo de local) después Carlos Beulchi, Martiniano Pereyra, Osvaldo Maldonado, Miguel Ángel Castellini y Miguel Ángel Campanino.

Chito Teves y Vicente Espinosa establecieron un plan que Gómez cumplió casi a la perfección ante un adversario peligroso, con mucha experiencia y maña. El final era previsible por la marcha del combate, pero el resultado se adelantó y todo el público explotó con la consagración de uno de sus ídolos máximos.

Gómez escribió meses después, precisamente el 15 de agosto, otra gran línea en su curriculum al vencer al brasiñeño Joao Tvares para conquistar el sudamericano superwelter en San Nicolás de los Arroyos.

Su debut en el profesionalismo fue el 8 de agosto de 1973 ante Eugenio Lazzari, con victoria por KO en Santa Rosa y su última pelea en el Pavellón Wembley de Johanesburgo, Sudáfrica, con derrota ante Bushy Bester, el 23 de abril de 1983.

En su vida construyó una carrera de muchos más éxitos que fracasos deportivos. Se retiró con 45 victorias (28 de ellas categóricas), 8 derrotas y 2 empates. Representó a Argentina en los Juegos Olímpicos de Munich 1972 y fue considerado como uno de los grandes proyectos del boxeo argentino. Tenía pinta, buena onda y era un tipo súper querible. Su vida se apagó demasiado temprano, a los 62 años, en Río Gallegos. Pero su leyenda doméstica, la que 40 años atrás le permitió mostrar su costado más brilloso, queda en esta parte donde tiene ganado un lugar entre las glorias de este deporte.