Un bebé de diez meses grave al volcar una familia en ruta 3

Agustín, un bebé de diez meses que viajaba junto a su familia desde Río Gallegos rumbo a Mendoza, permanece internado en la Sala de Padiatría con fractura de cráneo. Ingresó al Hospital Regional hoy a las 10 de la mañana auxiliado por un patrullero del Comando de Zona Norte, ante la ausencia del servicio de ambulancias por la falta de paramédicos. El niño habría salido despedido de un Volkswagen Bora que volcó en el kilómetro 1783.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

Según se averiguó  en el Volkswagen Bora, viajaba junto al bebé su padre Juan Carlos Fonzalida y su madre Verónica Quiroga. También lo hacían Carlos Fonzalida de 18 y su novia Karen Luciano Danicio de la misma edad.

Por razones que se tratan de establecer, el Volkswagen Bora que viajaba desde Río Gallegos retorno a Mendoza,  se despistó y terminó volcando sobre la banquina.

Según la Policía, el vehículo dio varios giros en el vuelco y quedó como a diez metros de la cinta asfáltica que también presentaba escarcha.

Sentimientos de indignación y bronca se adueñaron hoy de los efectivos policiales que acudieron al accidente. Es que según les dijeron desde el 107, el servicio de ambulancias no iba acudir, más allá de que la situación de los heridos era grave. Según se supo, el servicio no acudió porque no había paramédicos disponibles que acudieran al accidente. Las ambulancias estaban listas para salir, incluso tres choferes. Pero no había médicos en el servicio de emergencia disponibles para llegar al grave accidente.

De esa manera, el móvil 532 del Comando Radioeléctrico de Zona Norte al mando del sargento ayudante Alejandro Mémoli trasladaron a Agustín al Hospital Regional, ya que había sufrido graves politraumatismos en su cabeza.

La primera en auxiliar a Agustín fue una mujer que presta servicios en Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn –de la que no se pudo conocer el nombre- que iba de viaje con su familia. La mujer tomó en sus brazos al bebé y lo reanimó con resucitación cardio respiratoria y le dio calor humano.

Su madre se encontraba malherida, al igual que el resto de la familia. Y según los policías, el servicio de ambulancia informaba que no sería enviado al requerimiento, por lo que se debió improvisar el traslado en los móviles 532 y 535 del comando radioeléctrico de Zona Norte.

Los viajeros que cruzaban por el lugar, también se dispusieron a ayudar ante la emergencia. Es el caso de Moisés Arjona y Adolfo Arjona que viajaban en un Volkswagen Gol desde Tucumán hacia Ushuaia quienes también no dudaron y ayudaron con el traslado de los heridos.

El primero en ser trasladado fue Agustín en brazos de su rescatista bomberil y junto a su madre en shock. Según se supo, en el ingreso ya a Comodoro, el bebé se quedó dormido con una sonrisa en su rostro y fue estimulado nuevamente hasta llegar al hospital.

Al móvil le abrieron paso en los semáforos personal de Tránsito Municipal, Gendarmería Nacional y un patrullero de la Seccional Primera. Mientras que Carlos y Karen fueron trasladados en el móvil 532. Mientras que Juan Carlos, el padre de familia fue trasladado por los Arjona.

Agustín fue recibido en el Hospital Regional por el pediatra Gustavo Abregú que inmediatamente lo examinó mientras lloraba. El bebé fue sometido a estudios de tomografías en los que se detectó una fractura de cráneo. Por lo que quedó asistido en la sala de Terapia Intensiva Infantil y a la espera de su evolución. Los especialistas analizaban sus complicaciones.

Detrás del traslado solidario de la Policía de los heridos, se tejieron contrapuntos. Según las fuentes, desde el nosocomio habrían dicho a un jefe policial que no enviaron la ambulancia porque eran trasladados por la Policía y desde las filas policiales sostenían que en un primer momento se había descartado la posibilidad de que acuda la ambulancia al lugar. Fuente Diario Patagónico.