Liberaron a Corzo, ex chofer de vicegobernador de Santa Cruz acusado de homicidio durante la dictadura y su hija dijo que es inocente

Se trata de Francisco Corzo, ex  chofer además de la diputada  Judith Forstman , que fue detenido e l pasado 9  de mayo por el  asesinato de  dos jóvenes en julio de 1.976 , cuando Corzo era chofer del Comando Radioeléctrico  en Córdoba. Quién era Corzo según una publicación del diario cordobés la "Voz del Interior"

miércoles, 20 de agosto de 2014 · 00:00

 

 

El miércoles de la semana pasada en la provincia de Córdoba, fue liberado Francisco Corzo, detenido el pasado 9 de mayo  y que fue acusado por crímenes de Lesa Humanidad, quien trabajó  en la Cámara de Diputados de Santa cruz hasta el 2.010, y en donde fue  chofer el vicegobernador de Santa Cruz, Hernán Martínez Crespo, y de la ex diputada Judith Forstman, pero que prestó servicios  en la Policía de la Provincia desde 1.986.  

La información fue dada conocer  de forma exclusiva por  su  hija, Jesica Corzo, que vive en Río Gallegos,  al ser entrevistada por  “Asi Estamos”, programa que se emite por Radio Nuevo Día on line.

Corzo estaba acusado de haber participado  del asesinato de dos jóvenes en julio de 1.976, cuando se desempeñaba como chofer del comando Radioeléctrico en Córdoba y se le adjudicó haber formado parte de la Mega causa de “La Perla”, aunque según indicó su hija la justicia determinó  que fue partícipe secundario en un hecho en el cual –según consta la causa- hubo cerca de 600  disparos. 

La defensoría oficial presentó el pedido de excarcelación y pedido de detención domiciliaria. “La mega causa La Perla no lo incluyó, sino que fue una situación aislada. En el día del hecho estuvo como chofer porque estaba de guardia” , aclaró  y agregó:  “Mi papa estuvo de guardia ese día y no estaba en se hecho, él era chofer y no se bajó  del vehículo  oficial”, agregó.

También sostuvo que su padre nunca  estuvo prófugo de la justicia, ya que en 1.986 ingresó a trabajar en la fuerza de la policía de Santa cruz y “jamás cambió de trabajo”. Precisó que debido a una relación laboral que mantenía con la ex diputada Forstman,   la legisladora pidió su  afectación a la Cámara de Diputados, luego de que en el 2.003 se le detectara  una afección cardíaca y una junta médica le recomendara tareas pasivas.

Corzo si bien  se le aplico la excarcelación, sigue procesado a la causa y no fue absuelto. (El Diario Nuevo Día)

QUIEN ERA CORZO SEGÚN UNA INVESTIGACIÓN 

La noticia original, fue dada a conocer por el diario "La Voz del Interior", el cual el pasado 10 de mayo tituló: "Un “fantasma” acusado de crímenes de lesa humanidad", y expuso la investigación que llevó ala detención de Corzo. 

 

LA NOTA: 

Era  un fantasma, no existía en ningún lado”. La historia secreta de la caída de un expolicía prófugo de la Justicia federal, acusado de delitos de lesa humanidad en el marco de la megacausa del campo de concentración La Perla, es casi una novela policial. Pero, como suele ocurrir con esta clase de personajes, la realidad termina siendo más siniestra que la ficción.

Ayer a media mañana, cuando los efectivos de la Delegación Córdoba de la Policía Federal Argentina (PFA) lo esposaron en su domicilio de calle Molleyaco 8083, de barrio Cerro Norte (cerca de la avenida Donato Álvarez), al noroeste de la ciudad de Córdoba, por fin los investigadores terminaron por conocer el rostro actual de Francisco Alfredo Corzo (60), quien se había convertido en una obsesión que los llevó casi hasta el fin del mundo.

Es que a través de los pocos datos que se sabían de él, un mes atrás, una comisión especial viajó hacia Santa Cruz, porque figuraba como empleado del Consejo de Educación de aquella ciudad.

Sin embargo, nadie lo conocía no lo había visto jamás, según apuntaron fuentes con acceso al caso. Un viaje del que los policías regresaron con las manos vacías, además de un gran desconcierto.

“Cobraba 20 mil pesos del gobierno de Santa Cruz, y figuraba como empleado del Consejo de Educación, pero allá todos aseguraron que jamás trabajó en ese lugar”, agregó otro de los informantes.

De nuevo, Corzo volvía a ser sólo un apellido sin rostro. Aunque pendía una orden de captura dictada por el Juzgado Federal Nº 3, a cargo de Alejandro Sánchez Freytes, Secretaría de Derechos Humanos bajo directivas de Soledad Mancini, era un misterio indescifrable.

“Desde 2011 para atrás, no figuraba en ninguna parte”, explicó una de las fuentes. Por eso, rastrearlo era más que dificultoso, ya que, al parecer, Corzo no había dejado huellas en ningún lado.

La pista financiera

Pero, poco a poco el rompecabezas alrededor de él comenzó a unirse. Para ello, fue clave toda una investigación financiera en torno a Corzo.

De esta manera, los investigadores, entrecruzando datos con la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) y la unidad de fraudes bancarios de Banco de Córdoba, descubrieron que además del “sueldo” de Santa Cruz, también solía utilizar un cajero en la ciudad de Córdoba, de donde extraía cerca de 10 mil pesos por mes, siempre según las fuentes.

Para el resto, había elaborado todo una ingeniería económica. Utilizaba una camioneta 4x4 a nombre de otra persona que le firmó una autorización especial para que él pudiera conducirla y realizaba todo tipo de compras con una tarjeta de crédito también a nombre de esta persona, que le había librado una extensión (realizaba transacciones mensuales con gastos de entre seis mil y nueve mil pesos).

Se comprobó, también, que poseía dos documentos nacional de identidad, uno con domicilio en Santa Cruz y el otro radicado en la ciudad de Córdoba.

¿De dónde conseguía tanto caudal económico? ¿Por qué le continuaban pagando todos los meses? ¿Quiénes eran quienes le depositaban el dinero? Aún los interrogantes continúan abiertos.

Lo concreto que rastreando sobre todo la cuenta que utilizaba en el Banco de Córdoba, los investigadores de la Policía Federal Argentina llegaron ayer a la mañana al domicilio de calle Molleyaco.

Tras sortear las gruesas rejas, lo atraparon en el interior. En el domicilio, los efectivos hallaron una tarjeta especial de la Cámara de Diputados de Santa Cruz. Debajo de la almohada, Corzo tenía una pistola nueve milímetros con el cargador completo.

 

Cámara de Diputados

Llamó la atención que en el domicilio de Corzo se haya encontrado una tarjeta expedida por la Cámara de Diputados de Santa Cruz. Al parecer, con este cartón podía tener acceso a algunos beneficios.