GESTION CANTÍN

Abandono y desidia, postales del cementerio municipal de Río Gallegos

Un grupo de vecinos disparó munición gruesa contra el estado del cementerio municipal donde según se expresó, domina la desidia, falta de control, aseo y respeto por los deudos de quienes allí descansan". Galería de Fotos .
viernes, 20 de marzo de 2015 · 15:49

Cuando alguien pierde un ser querido, el único consuelo que queda a aquellos que creen en la vida eterna es esperar que aquel que perdió la vida pueda descansar en paz eternamente en una necrópolis donde se respeten los sentimientos de familiares y amigos.

El cementerio municipal de Río Gallegos capital de la provincia de Santa Cruz es una muestra más de las tantas postales que deja la desastrosa gestión Cantín al frente del municipio local.

Así como ocurre con la inacabable lista de tareas que ya no realiza la municipalidad ahora se le suma la total dejadez en la necrópolis local.

La falta de compromiso se traduce en pastizales, escombros dispersos entre las tumbas y ataúdes.

Si bien los sectores más cercanos al acceso se muestran prolijos y bien mantenidos, el panorama es diferente cuando se llega a los límites del predio.

 

Cenizas y féretros

 

Pero la situación más grave se observa en un sector que está siendo utilizado como deposito de las cenizas de personas fallecidas que han sido cremadas, allí en bolsas de papel los restos de vecinos riogalleguenses esperan su destino tal vez en un panteón o una tumba acorde.

 

El panorama que presenta el camposanto municipal deja lugar a pensar que se ejerce una clara falta de respeto hacia los fallecidos, quienes en vez de ser resguardados como se merecen están hacinados, apilados y hasta restos cremados colocados en bolsas de papel.

 

El estado del cementerio municipal es más que preocupante, sólo con dar una pequeña vuelta por sus calles internas y dar un vistazo al estado que presentan bóvedas y tumbas, cualquier persona impresionable saldría horrorizada.

 

Lo que debería ser un espacio en el que se recuerde a los santos difuntos se convierte en un lugar que está olvidado en la desidia, con falta de mantenimiento y sumergido en una situación que deja a pensar que los muertos del cementerio municipal no pueden descansar como es debido.

Descuido histórico

 

Sin lugar a dudas, la falta de mantenimiento que se vive en el camposanto local es algo que se viene sufriendo y sigue empeorando significativamente.

 

Las complicaciones son varias y vienen desde hace largo tiempo, pero es hora de que los responsables se hagan cargo de la situación y el cementerio se convierta en un lugar dónde los difuntos puedan descansar en paz, es tiempo para que los vivos se hagan cargo de sus tareas en lugar de faltar el respeto a aquellos que no pueden pedir respuestas. (El Diario Nuevo Día)