Tuvo que hacer una zanja porque le rebalsa la cloaca hace dos años fuera de su vivienda

Se trata de un nuevo caso de un reclamo de un vecino que todavía no tiene solución en Río Gallegos.  “Viví en otros lugares y nunca pasé lo que ocurre acá, que a nadie le interese que rebalsen las cloacas”, indicó Alejandro del barrio Costanera Norte.
miércoles, 28 de noviembre de 2018 · 21:35

En diálogo con Radio Nuevo Día, Alejandro contó lo que le toca vivir en su vivienda por una red cloacal mal hecha, que terminó perjudicando su vida diaria.

“Viví en otras ciudades y nunca vi lo que ocurre acá, que a nadie le interese que rebalsen las cloacas,  que esté la calle cortada... una desidia total”, indicó.

Contó que la red cloacal se hizo hace 5 años y los primeros 2 funcionó bien porque el barrio tenía pocas casas, pero al crecer, desde hace 2 años la cloaca empezó a rebalsar en la boca de tormenta ubicada justo enfrente de su casa.

“La calle muy transitada, los que van al Industrial 6 llena de barro y olor, en Obras Públicas nos pelotearon siempre, mi vecino inició una demanda a la Municipalidad, nos cobraron el servicio de red 25 mil pesos aún cuando no lo utilizamos tuve que hacer un segundo pozo ciego porque no puedo usar la red cloacal”, aseguró.

Al brindar detalles de la situación, expresó: “Cuando la obra se inició se hizo mal, las pendientes no están bien hechas por eso tenemos retorno cuando la cloaca colapsa en Francisco Ramírez y Zapiola. Los caños son de 200 mm son chicos para la cantidad de casas y el mantenimiento municipal es nulo, no pasan los chupa, los municipales trabajan sábado y domingo para cobrar las horas extra y el resto de la semana no vas a ver a nadie limpiando.”

SIN SOLUCION
Contó que él paga “barrido limpieza y servicios que no existen” y que el recolector de basura pasa una vez por semana, por lo que tuvo que sacar el canasto de basura y llevarla a otro lado.

“Llegó un momento que la boca de tormenta rebalsó tanto que ya estaba flojo el suelo, como sabemos el suelo de RG es blando, es barroso y había tanto tránsito que tuvimos que tomar la decisión de cortarla porque se estaba agrietando para que no ocurriera un accidente”, señaló y luego agregó: “Con una retro cortamos la calle e hicimos una enorme zanja hace tres meses, desde la fecha hasta hoy no se acercó ningún funcionario o empleado municipal, nadie a preguntarnos qué hicimos y por qué, varias veces llamé para que manden un camión Chupa y saquen los residuos sólidos pero nadie vino”.

Además, contó que todo está certificado por escribano porque su vecino se ocupó: “Más allá que hace dos años que está rebalsando la cloaca, los perros se vuelven locos de la cantidad de lauchas que hay acá en el terreno. A nadie le interesa, viví en otros lugares y nunca vi lo que ocurre acá, que a nadie le interese que rebalsen las cloacas, que a nadie le interese que esté la calle cortada... una desidia total”.

Sobe el reclamo realizado, indicó: “La mayoría de las veces que fui estaban de ´paro o con asamblea pero otras veces me decían que no tenían los elementos necesarios para hacerlo, que tenían pocos vehículos para la limpieza y como las del centro tienen prioridad, yo que vivo lejos paso a segundo plano, los he tratado de inoperantes y me dieron la razón, aduciendo de que no pueden hacer nada.
“En esa grieta que se estaba formado cualquier auto podía volcar o romper el tren delantero, muy peligroso”, relató y agregó: “Yo ya no me podía bajar de mi auto porque era laguna y barro fétido. Tengo una bebé de un año y desde que nació estoy con el terreno de mi casa que destila permanentemente olor cloacal. Eso genera paranoia de sacarte los zapatos, que pienses que estás entrando toda la suciedad”.

Contó que los vecinos que tiene a dos cuadras son municipales, por lo que creyó que cuando vieran que cortó la calle porque no podía más, iban a tomar cartas en el asunto y ofrecerle alguna solución, pero no fue así y nadie le preguntó nada.

“Hoy no espero nada de nadie, tuve que hacer mi segundo pozo cloacal y solucioné parcialmente el tema del rebalse cloacal, además avisé en la Municipalidad que de seguir con este rebalse tendré que cortar la otra calle y hacer el desvío hacia una zanja grande (que hizo la Fuerza Aérea para desagote en su momento) y tendré que mandar los líquidos para allá. Es tan siempre como mandar un camión chupador a que saque los residuos solidos que tapan la cámara de inspección”, indicó.
La situación para él es terrible y lo cuenta con detales: “Todo el mundo tira basura en la cantera del frente de mi casa, la gente viene tipo 20 horas abre el baúl del auto y tira su basura donde mejor le parece. Cuando la Municipalidad estuvo de paro, varios particulares cobraban el servicio de recolección y después de que lo hacían venían acá a tirar la basura. Por ahora estamos resignados”, finalizó. (El Diario Nuevo Día)