La justicia investiga otro “secretario” santacruceño K

En este caso se trata de Fabián Gutiérrez, que empezó como cadete y luego se compró una mansión, además de tener entre sus negocios a la agencia “Machines” y el lavadero “5ásec”. También “regeneteó”  el Hotel Comercio.
domingo, 16 de septiembre de 2018 · 21:21

La declaración de José López ante Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli será clave para la decisión final del juez respecto a la situación procesal de la senadora de Unidad Ciudadana, debido a que el ex secretario de Obras Públicas apuntó directamente a la ex presidenta a través del vínculo que tenía con Víctor Fabián Gutiérrez, el ex secretario privado de Néstor y Cristina Kirchner. 

Pero ¿quién es Fabián Gutiérrez? Un "pingüino" desde los inicios de Kirchner en la gobernación Santa Cruz. Inició su carrera política en 1994 cuando ingresó a la Caja de Servicios Sociales como cadete y luego se fue acercando al matrimonio Kirchner a través de los vínculos de su madre Teresa García, interventora de la CSS.

Cuando Néstor Kirchner llegó a la presidencia en 2003, fue designado secretario adjunto. Pero además, acompañó a Cristina Kirchner en su carrera política en la Cámara de Diputados y en el Senado de la Nación.

Luego en 2005, renunció al cargo y se volvió a Río Gallegos donde tuvo dos emprendimientos comerciales con poco éxito comercial. Así que dos años después, a través del decreto 64/2007, fue designado secretario adjunto de la Presidenta de la Nación con rango y jerarquía de Secretario. 

Según la declaración de López, en condición de arrepentido ante la Justicia, fue Gutiérrez quien lo llamó en nombre de Cristina Kirchner y lo citó en el Hotel City, de la calle Bolívar, donde le dijo que tenía que "mover la plata".

López recibió los bolsos con los 9 millones la noche del 13 de junio de 2016, junto a los relojes y joyas, y partió hacia el convento de General Rodríguez, armado con una carabina suiza. 

En su primer testimonio, tras ser detenido queriendo esconder los bolsos la madrugada del 14 de junio, el ex funcionario dijo que la plata era "de la política" pero - en ese momento- no dio más detalles.

El nombre de Fabían Gutiérrez también apareció a raíz del testimonio del chofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno, en la llamada causa de los cuadernos de las coimas, que a su vez reabrió la causa de la valija del venezolano Antonini Wilson.

A punto de prescribir la causa, el juez Yaradola pidió un análisis de llamadas, entre los que se encontraban el teléfono de Julio De Vido, del detenido Roberto Baratta, la ex embajadora argentina en Venezuela Alicia Castro, Antonini Wilson, del venezolano Javier Uzcátegui, el ex espía Stiuso; de los entonces secretarios de Néstor Kirchner Fabián Gutiérrez y Daniel Muñoz, y del ex chofer Rudy Ulloa.

Pero además, la Justicia analiza el crecimiento patrimonial de Gutiérrez. En septiembre de 2017, la Unidad de Información Financiera (UIF) elevó a la justicia un informe sobre el ex secretario privado de Néstor y Cristina Kirchner, que según el organismo antilavado, desde 2007 a 2015 su patrimonio creció más de 15 veces.

Los movimientos financieros “sospechosos” de Gutierrez generaron una serie de 23 allanamientos simultáneos en el sur el año pasado.

Gutiérrez está radicado en El Calafate, donde continuó con otros emprendimientos comerciales, a la vez que adquiría propiedades. Esos movimientos económicos levantaron sospechas en la UIF, que lo denunció por enriquecimiento ilícito y lavado ante el juez Marcelo Martínez De Giorgi.

Sus declaraciones juradas presentan una serie de irregularidades, muchas de ellas certificadas por el contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, preso por la causa Los Sauces.

Según el testimonio de López, luego de la muerte de Néstor Kirchner, fue la propia Cristina Kirchner quien le preguntó: “José, ¿vas a ser parte del problema o de la solución”, en referencia a la continuidad de los sobornos para financiar la política. “Entonces le conté cómo era todo”, declaró el ex secretario de Obras Públicas ante el fiscal Carlos Stornelli y su colega y ayudante en esta investigación de los “Cuadernos K”, Carlos Rívolo.

Por eso, cuando Gutiérrez le pidió "mover" los 9 millones de dólares y las joyas, López no dudó que era por pedido de la ex presidenta, tal como dejó asentado en su declaración como arrepentido, la que puede determinar un nuevo procesamiento, desafuero y pedido de prisión preventiva para la actual senadora de Unidad Ciudadana. (Fuente: clarin.com)
 

Los negocios 

Cuando Cristina Kirchner fue elegida presidenta, Gutiérrez volvió al staff de los secretarios de la Casa Rosada. Para entonces, el sueño de la casa propia ya había
empezado a gestarse. La enorme mansión, de mas de 800 metros cuadrados, lo puso en la tapa de los diarios, sobre la cual el secretario dijo que solo costaba US$300.000,
aunque el mercado local la valuaba en US$1 millón.

La casona, de trazos minimalistas y alejada del centro, cuenta con domótica, es decir, una casa inteligente con tecnología en los sistemas de seguridad, gestión energética,
bienestar o comunicaciones. La construcción fue con problemas: dejó proveedores sin pagar. Completa el cuadro, una pileta de natación, de 25 metros, cubierta y climatizada.

Hasta allí llegó la Policía Federal el año pasado, en un operativo que formó parte de la treintena de allanamientos simultáneos en tres provincias que ordenó el juez Martínez
de Giorgi en la causa por presunto lavado de activos. También visitaron el edificio del lavadero y tintorería De la Mancha, ubicado en el centro de la ciudad.

En el origen del negocio, su madre estuvo en todos los detalles de la construcción, que empezó con una franquicia de 5àsec, para luego transformarse en una empresa familiar.

Hoy Gutiérrez no figura en los papeles del lavadero. Sobre el mismo hay dos departamentos, de 105 metros cuadrados, equipados con lujos, según detallan quienes lo conocen.

En épocas de cepo cambiario, Gutiérrez y su familia les ofrecían a los proveedores pagarles en euros, por las sospechas del origen del dinero, así como por las dificultades para cambiarlo en los bancos locales. Alguno lo rechazó, según pudo saber LA NACION. 

Entre sus debilidades, se encuentran los autos de alta gama. En mayo de 2010, cuando ya estaba imputado en la causa por enriquecimiento ilícito, inauguró una concesionaria de autos multimarca Machines, con un evento que convocó a buena parte del empresariado local y referentes del Frente para la Victoria local. 

Ese mismo año también se le dio por un rubro habitual del entorno K: la construcción, y formó Contrucsec S.A., junto a su socio Javier Alfredo de la Torre, con quien regentearon el Hotel Comercio, en la ciudad de Río Gallegos. Fuente La Nacion 
 

Comentarios