La razón por la que no se come carne el Viernes Santo

Carne o pescado, esa es el dilema para Semana Santa, entre quienes no son ortodoxos en su fe. Sin embargo, quienes sí lo son optan por no comer carne, pero ¿por qué?
viernes, 19 de abril de 2019 · 21:46

Aseguran que en ningún pasaje de la Biblia se alude directamente a esta prohibición, pero debido a que en Semana Santa, se celebra la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, esta tradición se instauró como una manera de honrar la penitencia del propio hijo de Dios, que pasó 40 días en el desierto en ayuno.

La Enciclopedia Católica, en tanto, indica que "la primera parte del Evangelio según San Mateo relata como Cristo pasó cuarenta días en el desierto y durante ese tiempo no pasó por sus labios ni bebida ni alimento. No cabe duda de que esta penitencia del Dios-hombre no solo era expiatoria sino también ejemplar. Si bien es cierto que Cristo no definió explícitamente los días ni las semanas en que sus seguidores estaban obligados a ayunar y abstenerse, al mismo tiempo su ejemplo acompañado de su respuesta a los discípulos del Bautista es una evidencia de que en el futuro sus seguidores se encontrarían sujetos a reglas por las cuales ayunarían".

El padre Javier Klajner, del Santuario de Nuestra Señora que Desata los Nudos, por su parte, le explicó a Infobae que la carne fue elegida como el alimento para evitar comer por su caracter suntuoso, pero que los cristianos pueden privarse en realidad de cualquier otra comida que les guste mucho.

"La idea detrás de esta práctica que mi sacrificio se convierta en un gesto de caridad, entonces aquello de lo que me privo, el precio que me costaría comprarlo, destinar ese dinero a la limosna, o comprarle algo a quien lo necesite. Que esa abstinencia, además de ser un acto religioso, hable de cómo se despierta mi corazón ante la realidad de los otros", afirmó.

En la misma línea, el especialista religioso y director del CUDES Roberto Bosca explicó que el acento en esta tradición debe estar puesto en el simbolismo, no el detalle culinario. "No importa tanto si se come carne específicamente, lo importante es la actitud estar haciendo algo que implica una ruptura con lo ordinario, para pensar un poco más en las realidades espirituales, a la dedicación de cosas más importantes".