El banco rojo un símbolo de la lucha contra la violencia de género y el recomenzar de la familia de Giselle Paez

En la localidad de Las Heras durante el fin de semana se colocaron dos bancos rojos en el Paseo Lineal local para simbolizar la lucha contra la violencia de género. Uno de ellos recuerda a Giselle Páez asesinada en abril de 2015.
lunes, 13 de mayo de 2019 · 23:12

En uno de los bancos rojos instalados puede leerse: “Al otro lado del teléfono de emergencia no está el fin de los malos tratos, está la vida que has dejado de vivir”;  mientras que en el otro lleva pintado el nombre de Giselle Páez, una joven mendocina fuera víctima fatal de violencia de género, a pesar de las múltiples denuncias que había realizado. Su nombre eternizado en el banco rojo es una manera de concientizar a la población sobre este terrible flagelo.

Verónica Fretes en diálogo con Radio Nuevo Día se refirió a la acción efectuada el sábado pasado donde indicó “se instaló un banco rojo en la ciudad de Las Heras como una manera de hacer visible una triste situación a la comunidad sobre las victimas de femicidio es una buena iniciativa no solamente por el homenaje a la víctima sino porque también en este banco llevan inscripto los teléfonos de emergencia en el caso de que cualquier mujer necesite llamar, es super importante esto porque un llamado a tiempo puede salvar una vida y por supuesto que acudan a tiempo quién corresponda”.

Asimismo la entrevistada desde hace cerca de tres años inicio la carrera de abogacía en la Universidad de Cuyo como una manera de prevenir que se sigan produciendo femicidios, en su Mendoza natal. En plena recuperación después del trágico suceso del 2015 hay un recomenzar para Veronica y familia, junto a sus nietos, el salir de un infierno y dar todo para ayudar a familias y a mujeres que atraviesan episodios de violencia familiar. En la actualidad Verónica Fretes trabaja con el grupo “Madres de Píe” y “Atravesado x el Femicidio”, a nivel nacional que alberga a cien familias que son contenida en lo jurídico y en el rescate de víctima donde muchas mujeres están atrapadas.

“jurídicamente ayudo en el sentido en lo que creo que es más idóneo más allá de mi vivencia, les ayudo como pueden salir y efectuar la denuncia, porque los errores más común en estos caso es que la mujer denuncia y como la justicia es lenta y los trámites son largos y presentarse a las pericias y visitar muchas veces al juzgado, en el medio las denunciantes abandonan y no siguen el proceso, esa es la causa más común es que la mujer no vuelve y se cae el proceso y que después terminamos con hechos graves, por lo cual el acompañamiento de la familia a la mujer y a la víctima es importante”.

Hoy los hijos de Giselle Bianca de 6 años  y Thiago de 8 años, comparten sus días con su abuela Véronica en un salir adelante familiar con el deseo de ayudar con herramientas a las víctimas de violencia.

 

El Diario Nuevo Día

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