La “estrategia” del gobernador es victimizarse

 

La situación es simple: la historia se debate entre quiénes quieren que el gobernador Daniel Peralta renuncie a su cargo, y los que apoyan su continuidad a menos de un año de haber sido electo democráticamente en las urnas. Solo existe el blanco y el negro, nunca el gris.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00

 

La situación es simple: la historia se debate entre quiénes quieren que el gobernador Daniel Peralta renuncie a su cargo, y los que apoyan su continuidad a menos de un año de haber sido electo democráticamente en las urnas.

Solo existe el blanco y el negro, nunca el gris.

Obviamente Peralta no debe renunciar. Debe hacerse cargo de una gestión que está en picada y que llegará a tocar fondos cuando no se puedan abonar salarios.

A  igual que a nivel nacional- el gris no tiene cabida dentro de la discusión,  debate y/o consenso que tanto se pregona pero no se practica.

Es en este panorama el titular del Ejecutivo encontró su veta: la de exponerse y exponer – incluso con ayuda de los  medios de comunicación- su rol de víctima.

La ecuación dice que como el gobierno nacional no acepta la figura del mandatario “pone palos en la rueda”, ya sea usando  los diputados Camporistas, o por medio sus ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, quien mantiene reuniones  “golpistas” con los Intendentes.

Es demasiado claro el mensaje del gobierno nacional: no prestará mas fondos, salvo que se destinen a obra pública (la cual la presidenta, dijo que no va pararse nunca nunca jamás (agregué un nunca)).

También es clara  la actitud de Peralta. En una semana se reunió con Lázaro Báez; criticó a los diputados opositores de su mismo partido; amenazó con dar conocer cómo se confeccionó la lista de diputados y senadores; despidió a Andrés De Santis, titular del IDUV, dijo que  los funcionarios pueden alternarse, salvo los electos;   y por enésima vez aclaró- como si fueses necesario-  que no va a renunciar. Agregó un condimento obvio: repitió que la única forma de salir adelante es a través de un crédito millonario y encima en dólares. Es posible que así sea, que se deba endeudar una vez mas la provincia, pero no se sabe cómo hasta octubre  del 2.011  había recursos para todos, y ahora no hay nada.  Pero también es innegable que el sillón de la calle Alcorta no  fue utilizado por primera vez por el mandatario aquel 10 de diciembre del 2.011.

Tal es la situación, que hasta el Dr. Ramón Cesar Amaya integrante del Consejo de la Magistratura y del partido Encuentro Ciudadano- un partido hipercrítico de la gestión)-  respaldó  su institucionalidad y criticó  a los “kirchneritos”.  Sin querer- o queriendo- victimizó a Peralta. Como si fuera poco desacreditó la participación de su   par y ex diputada provincial, Gabriela Mestelán, en el programa de Jorge Lanata, “Periodismo Para Todos”, cuyo informe  apuntó a  la dependencia –demostrada agregó- de la justicia con el poder político.- Incluso  la Federación de Sindicatos Municipales prepara una marcha para que los legisladores aprueben el empréstito, el cual se disfraza con la ficticia propuesta  de que los funcionarios- incluyendo el mandatario- se bajen  4.000 pesos los sueldos.

El gobernador  con ayuda del propio  FVS –que integra la Cámpora- eliminó la oposición (que como es su tradición, de vez en cando se vuelve inexistente).

Es increíble lo que logró Peralta.

De a poco el telón se cae y los actores van tomando forma con el libreto oficial que en su guión expresa una idea central y repetitiva:“el gobernador “no tiene la culpa, solo no lo dejan gobernar”.

Es verdad, a veces no lo dejan gobernar, y quizás el ministro De Vido tenga actitudes golpistas.  Pero existen los grises, aunque  no es conveniente  para el  gobernador que alguien lo vea.  (El Diario Nuevo Día).