La Kanallada de fin de año

Nuevo día anticipaba la llegada de una crisis económica antes que se asegure siquiera la candidatura de Cristina Kirchner. Santa Cruz parece ir rumbo al olvido nuevamente. Los gobernantes se burlan de la población y, una vez más priman los intereses personales, los imberbes políticos, los rencores acumulados y la ausencia de ideas en una provincia que derrocha sus riquezas.

lunes, 1 de abril de 2013 · 00:00
Una vez más santa Cruz evidencia un poder pobre de convicciones. Nadie sabe lo que piensan, porque no dan argumentos sólidos tras sus pasos.

Pero a la hora de actuar, son como péndulos circunstanciales detrás del cartel de Néstor Kirchner. Esos son los gobernantes de Santa Cruz: pobres personas que de no ser por la política sucia y generosa, serían menos que su propia sombra.
Hoy, la población santacruceña expuesta  nuevamente como bufona y el resto del país parece burlarse de la región presidencial que a pesar de 9 años en el poder sigue estática, económica y políticamente.

Casi en una doble tomada de pelo, y sin mucho protocolo, la provincia vuelve a estar en la escena pública del país, no por su crecimiento o desarrollo, sino  al conocerse los tristes vericuetos políticos que generaron 21 heridos el último 29 de diciembre del 2011. Detrás de los cuales se sitúan personas con cero experiencia política pero con muchas ansias de poder y dinero (sinónimos en este caso).

Nuevo Día agotó las teclas anunciando esta crisis económica, vaticinando lo peor si en algún momento se cortaba el flujo de dinero que injustificadamente llegaba de Nación para cubrir los enormes agujeros financieros producto de una pésima administración provincial. Asegurando también que las famosas megas obras sobre las que viene galopando hace casi diez años el Frente para la victoria al frente del poder, eran en muchos casos un oasis para quienes siguen ansiando una Santa Cruz industrializada.

Así, sentábamos un alerta, antes que se asegurara la postulación de Cristina Kirchner a la Presidencia, Nuevo Día se preguntaba si el kirchnerismo fuera de la Nación generaría que Santa Cruz se fundiera, en tanto que "en 7 años de kirchnerismo, la provincia de Santa Cruz no ha logrado ser autosuficiente económicamente, tampoco políticamente y el peronismo ha ganado las últimas elecciones a cuentagotas sostenido por la asistencia económica del Gobierno Nacional. Las leyes de regalías petroleras fueron generadas en los 90 y continúan vigentes, también las leyes mineras, pues hasta el año pasado continuaban perdonando impuestos a las empresas para generar inversiones.

"La duda planteada últimamente sobre la candidatura o no de Cristina Fernández hace aparecer en la provincia el fantasma del olvido y de la crisis económica que podría estallar en nuestra provincia ya que no se ha sabido aprovechar o no han querido hacerlo, los evidentes beneficios de tener al mando del país  a dos personas que gestadas políticamente en la provincia, ambas, vale aclarar con un fanatismo por el clientelismo político que no dejó a ningún Gobernador sacar la cabeza mas de lo que para los Kirchner debían hacerlo".

Esto lo planteábamos antes siquiera que Peralta ganara la elección por escaso margen sobre Eduardo Costa. Y finalmente a fin de año, por diferencias políticas entre los que hoy detentan el poder en la provincia, el llamado mal necesario en algún momento desde el propio kirchnerismo; estamos hablando de Daniel Peralta, y por otro lado los viejos kirchneristas junto a la novedosa agrupación política presidida y financiada por el hijo pródigo: Máximo Kirchner, estamos hablando de La Cámpora, nuevamente la hilacha salió a la luz.

El "manuscrito" de la Emergencia Económica que llegaba al parlamento a tres días de culminar el año fue enviado directamente desde Nación, sin consulta alguna ni posibilidad de debate.  Los 22 diputados del Frente para la Victoria fieles a no emitir bocado y aprobar cuanto capricho venga desde él o ella, habían acordado aprobarlo sin medir las consecuencias sobre el impacto que esto tendría en la población, considerando que los tres proyectos que el Ejecutivo emanaba para que sean aprobados en extraordinaria por los legisladores, reflejaban la intención de generar un profundo ajuste a trabajadores, comerciantes y empresarios de toda la provincia, lo cual terminó desencadenando un acampe alrededor del parlamento la noche antes de la extraordinaria por parte de los gremios.

Los mas pesimistas aseguran que estaba todo preparado, pero lo cierto es que luego de suspendida la sesión por la evidente disconformidad de la gente, muchos manifestantes intentaron ingresar a la legislatura en donde los diputados estaban atemorizados por la falta de un eficiente operativo de seguridad. Cuando ya sobrepasaban una de las puertas traseras para ingresar, el cuerpo de infantería apareció para evitar lo peor dispersando a los manifestantes con gases lacrimógeno y balas de goma. El saldo 21 heridos, policías y civiles hospitalizados, y debacle institucional. Los chicos de La Cámpora mandaron a renunciar a sus "soldaditos" aislando administrativamente al Gobernador, quien se resistió a renunciar.

La canallada se atribuye a quienes nuevamente intentaron boicotear la democracia, tanto a los que enviaron esos proyectos, los que lo recibieron y los que tenían pensado aprobarlos como si nada ante la activa mirada de la comunidad, como a quienes aprovecharon el desequilibrio institucional para profundizar la crisis política y económica en la provincia. Los principales protagonistas del intento de pasar por encima del pueblo son en general referentes que se autodenominan peronistas. (El Diario Nuevo Día)