¿De qué politización habla el diputado Contreras?

“Politizar" es una palabra relativamente nueva en castellano, incluso no aparecía en el Diccionario de la Real Academia Española de loa años 70,  pero si aparece en la boca de políticos que ahora emplean esta palabra tratando de zafar de sus propias  declaraciones.

jueves, 26 de septiembre de 2013 · 00:00

 

El Diputado Contreras, a el nos referimos, apreció después de largos días en los que se había llamado a silencio. 

Y lo hizo obviamente y como no podía ser de otra manera, utilizando la palabra tan bastardeada por estos días, “se politizaron mis declaraciones” dijo el legislador. 

“Se distorsionaron las declaraciones, este tema no lo quiero tocar más, no cometí ningún acto de corrupción, no violé, pido disculpas”, manifestó el Legislador.

Consideró que esta situación “no empaña toda la labor que he hecho en lo legislativo y voy a seguir trabajando por la comunidad” y consultado sobre la conducta de sus pares y de otros integrantes del PJ indicó que el tema “se utilizó políticamente; son las reglas del juego y las acepto”.

Aunque el  legislador quiera poner en el tapete cuestiones politicas o politizadas,  las declaraciones que realizó – sobre trata de personas-  en Radio San Jorge de Caleta Olivia  lo pintaron de cuerpo entero, tal fue el escándalo que generó la nota  que publicó Nuevo Día que la mima se viralizó y llegó hasta el plano internacional. 

El audio es más que lapidario y solo basta escuchar las desacertadas declaraciones que realizó para darse cuenta que lo que afirma el diputado, no tiene asidero. 

Criticar la politización de todas las cosas  es una buena herramienta para los políticos que no saben  argumentar y sostener sus propias declaraciones. 

Buena gimnasia sería para el legislador  que tratase de enriquecer la vida política elevando la calidad del análisis político, del debate político y la crítica política.

La "politización de todas las cosas" no contribuye a ese enriquecimiento y en ese ítem al Diputado Contreras no parece irle nada bien. (El Diario Nuevo Día)