Operativo reencarnación

Octubre de 1987, noche de domingo electoral. Néstor Kirchner, candidato a Intendente de Río Gallegos se descompensaba en las escalinatas del Colegio Ladvocat cuando sus punteros reportaban los números provisorios que alrededor de las 23 hs  preanunciaban una derrota del Frente para la VIctoria Santacruceña a manos del radical Roberto López por apenas un par de votos.  Minutos mas tarde la pesadilla concluyó, los números revirtieron el resultado y Néstor alcanzó la Intendencia de la capital provincial donde llevó adelante una gestión prolija, sin actos de corrupción, con mas luces en la superficie que soluciones de fondo, pero que le valió el reconocimiento de la ciudadanía...

lunes, 15 de septiembre de 2014 · 00:00

**Por Hector Barabino

...Fue el comienzo con suspenso de la prolífica carrera política de Néstor Kirchner, quien sumaría tres períodos como gobernador de Santa Cruz, hasta alcanzar la presdiencia de la nación en 2003. Sin dudas el político mas destacada de la historia institucional de la provincia.

A quienes no les fue tan bien en los comienzos fue a sus parientes y familiares cada vez que  se postularon para la intendencia de la ciudad de origen de la familia  por designio del dedo bautismal de Kirchner.

Su tío, Manuel López Lestón funcionario de la dictadura de Lanusse y padre de la jueza Valeria Lopez Lestón,  fue candidato a la intendencia de Río Gallegos en 1991 y derrotado por el radical Alfredo Freddy Martínez, actual senador nacional.

Pero esa no fue la derrota mas dura que debió afrontar Néstor.  Su hermana, Alicia Kirchner también perdió a manos de Freddy Martínez, quien renovó su mandato al frente de la comuna, y multiplicó el odio de Néstor, quien le hizo sentir el rigor con cada centavo que antes de llegar al municipio, pasaba por el tesoro provincial.

Esta vez es Máximo el miembro del clan  Kirchner  que aspira a llegar a la intendencia de Río Gallegos para seguir los pasos de su padre.  Antes tiene que romper el maleficio que le impidió en dos oportunidades a sus tíos ganar la elección municipal. La tercera deberá ser la vencida.

A Máximo las encuestas previas no lo favorecen aunque debe advertirse que los sondeos se registraron sobre un candidato mudo, ausente, ocioso, y desganado.

Adolescente tardío, Maxi despertó a la política, pasado el mediodía, y habló. Para alivio de sus acólitos y sorpresa de sus detractores.  Son sus primeras palabras,  ante un estadio colmado por militantes de la Cámpora que aplaudieron un discurso vetusto e inconexo, pero un discurso al fin.

El operativo está en marcha, es la reencarnación de Néstor, mas por invocación de los huérfanos que dejó su padre, que por propia convicción. (www.hectorbarabino.com)