No reglamentar el registro de agresores sexuales es también “desahogo sexual”

Así lo manifestó, David Catrihuala, uno de los impulsores del registro de agresores sexuales en la provincia. Catrihuala lamentó la falta de reglamentación de la norma aprobada hace un año atrás.
viernes, 12 de junio de 2020 · 10:53

David Catrihuala, impulsor de la Ley N° 3.659 de Registro de Agresores Sexuales sancionada el 13 de junio de 2019 en Santa Cruz dio a conocer su parecer acerca de la falta de la reglamentación de la norma.

“Tristemente estamos a horas de cumplirse un año de la sanción de la Ley N° 3.659 de Registro de Agresores Sexuales sancionada el 13 de junio de 2019 por unanimidad en la Legislatura Provincial y con apoyo mediante resolución de los Concejos Deliberantes de Río Gallegos, Puerto Santa Cruz, 28 de Noviembre y Puerto San Julián y aun no se ha reglamentado”, marcó Catrihuala.

“Con antecedentes que en la provincia datan del año 2008 impulsados principalmente por la ONG PAYCAN y otros actores sociales, la deuda de la política institucional con las víctimas de abuso sexual y sus familias no se saldó con la sanción de la ley porque sin reglamentación no es más que letra muerta”, sentenció.

“En este contexto se priva a la comunidad de contar con una herramienta de seguridad ciudadana que fortalece la lucha contra los delitos de índole sexual y el grooming, promueve la prevención y da un claro mensaje de todos a quienes comenten este tipo de delitos”, remarcó.

“Los casos de abuso sexual tocan las más íntimas fibras de la sensibilidad social, nos indignan y enojan porque se ataca la dignidad de una persona aprovechando la vulnerabilidad de la víctima, haciendo daño de una manera cruel con marcas que no sólo quedan en el cuerpo sino que permanecen en la persona que las sufre por el resto de sus vidas”, explicó.

“No puede demorar un año la reglamentación de una ley de 9 artículos”.

“No pueden esperar un año más las víctimas y sus familias”.

No podemos mirar para otro lado cuando los abusos sexuales son moneda corriente en toda Santa Cruz porque hacerlo también es avalar el “desahogo sexual”, cerró.