Tercera dosis adicional y de refuerzo: ¿cuál es la diferencia?

Las dosis adicionales se aplican una vez transcurridas las cuatro semanas desde la aplicación de la última dosis. En tanto, la aplicación de la dosis de refuerzo requiere esperar un plazo de cuatro o cinco meses.
sábado, 8 de enero de 2022 · 14:06

Tras el nuevo rebrote de coronavirus y el avance de la variante Ómicron en el país, especialistas insisten en completar y reforzar los esquemas de vacunación de la población para evitar cuadros graves de la enfermedad. El día de ayer se reportaron 110.533 contagios, por lo que el total de infectados desde el inicio de la pandemia ascendió a 6.135.836. De igual manera, la inoculación fue crucial para que la escalada de contagios no se traduzca en una suba proporcional de hospitalizaciones y muertes por covid-19.

Los ministros de Salud de todo el país resolvieron en la última reunión del Cofesa acortar de seis a cuatro meses la brecha de la aplicación de la dosis de refuerzo. Argentina tiene en la actualidad un excedente de 20 millones de vacunas aún sin aplicar y la vacunación será masiva durante enero y febrero.

En el país se aplican desde noviembre dos tipos de terceras dosis: adicionales y de refuerzo. Para cada una de ellas los plazos de envío de turnos varían y pueden aplicarse vacunas fabricadas por laboratorios diferentes a las recibidas en la primera y segunda dosis, siempre entre las combinaciones de vacunas aprobadas por el Ministerio de Salud: Sputnik V, AstraZeneca, Pfizer, Moderna y Sinopharm.

 

¿Qué vacunas se aplican?

Según informó el Ministerio de Salud de la Nación, hasta el momento ya se aplicaron 6.647.351 terceras dosis. Y tanto para los casos de las vacunas adicionales, como en los de refuerzos la cartera sanitaria prioriza la combinación de plataformas.

La combinación que le toque a cada persona dependerá de la disponibilidad de vacunas con la que cuente cada jurisdicción.

 

¿Qué cambió con la tercera ola?

La explosión de casos registrada en las últimas semanas, atribuida principalmente a la mayor contagiosidad de la variante ómicron, llevó a las 24 jurisdicciones del país a tomar una decisión: acortar a cuatro meses el intervalo mínimo para aplicar la dosis de refuerzo de la vacuna al personal de salud y personas de 60 años y más con el objetivo de disminuir las hospitalizaciones y muertes.

 

Tercera dosis adicional y tercera dosis de refuerzo ¿cuál es la diferencia?

Las dosis adicionales se aplican una vez transcurridas las cuatro semanas desde la aplicación de la última dosis. Se consideran parte del esquema primario, cuando la respuesta inmune inicial se presume insuficiente.

Población objetivo para la dosis adicional

  • Personas de 50 años o más que hayan recibido la vacuna de Sinopharm.
  • Quienes realicen tratamiento oncológico.
  • Trasplantados de órgano sólido en tratamiento inmunosupresor y receptores de trasplante de células progenitoras hematopoyéticas en los últimos 2 años o en tratamiento inmunosupresor.
  • Personas con inmunodeficiencia, que viven con VIH, enfermedades autoinmunes y/o tratamientos con inmunosupresores.
  • Quienes realicen un tratamiento activo con corticosteroides en dosis altas o tengan insuficiencia renal crónica en hemodiálisis.

En tanto, la aplicación de la dosis de refuerzo requiere esperar un plazo de cuatro o cinco meses, de acuerdo a los planes estratégicos de inmunización provinciales. Este tipo de vacunas se considera que está por fuera del esquema inicial de vacunación y tiene en cuenta que la respuesta inmune puede disminuir con el correr del tiempo.

La tercera dosis de refuerzo estuvo destinada, en principio, al personal de salud, adultos de 70 años o más y personas mayores residentes en hogares de larga estancia. Luego,  empezaron a ser convocada de manera escalonada, simultánea y descendente por decenios el resto de la población.