Cuál es el único acampe que sigue en pie en el reclamo policial en Santa Cruz, qué piden y la reunión pendiente con Gobierno
Toda la fuerza retomó sus funciones, pero el acampe en Río Gallegos continúa hasta que el Gobierno firme las garantías comprometidas.
La protesta de los policías autoconvocados continúa únicamente frente a la Jefatura de Policía de Río Gallegos. Pero en el resto de la provincia los acampes fueron levantados y tanto el personal policial como el penitenciario retomaron sus tareas habituales. Es decir, toda la Policía está en funciones trabajando.
La permanencia de la carpa responde a que todavía no existe un documento firmado por el Gobierno provincial que garantice que no habrá sanciones ni sumarios para los efectivos que participaron de las medidas de fuerza, según pudo conocer El Diario Nuevo Día.
"El único acampe es frente a Jefatura. El resto se levantó en toda la provincia. Toda la Policía está trabajando. El acampe sigue porque no hay nada firmado", señalaron desde el sector de autoconvocados.
Indicaron además que durante la reunión del viernes entre efectivos en actividad y representantes del Poder Ejecutivo se les informó que esta semana se avanzaría con la firma del compromiso pendiente, tanto para garantizar la situación administrativa de quienes participaron del reclamo como para resolver otros puntos aún abiertos.
Esperan una garantía escrita para evitar sanciones
Uno de los principales reclamos es que el gobernador Claudio Vidal o el jefe de Gabinete, Pedro Luxen, firmen un instrumento oficial que garantice que no se aplicarán sanciones administrativas ni sumarios a los efectivos que participaron de las protestas.
Los autoconvocados sostienen que, mientras ese compromiso no quede plasmado por escrito, el acampe continuará frente a la Jefatura de Policía de Río Gallegos.
El aumento salarial también sigue siendo motivo de reclamo
El conflicto también mantiene abierto el debate sobre la recomposición salarial. Durante las negociaciones, la última propuesta discutida contemplaba elevar el valor punto a $2.310,20 en julio y aplicar actualizaciones mensuales hasta alcanzar $2.452,18 en diciembre, con una instancia de revisión prevista para octubre.
Con ese esquema, un agente ingresante habría percibido aproximadamente $1.713.034 de bolsillo, mientras que un cabo habría alcanzado unos $1.773.810. Sin embargo, los representantes policiales rechazaron la oferta al considerar que los salarios seguían por debajo del objetivo planteado desde el inicio del conflicto.
Tras no alcanzarse un acuerdo, el jefe de Policía informó el 13 de junio que la recomposición salarial sería instrumentada mediante una resolución administrativa y posteriormente a través de un decreto del Poder Ejecutivo, mecanismo que finalmente se aplicó para liquidar los haberes.
La comunicación oficial indicó que la medida comenzó a impactar en los salarios de julio e incorporó nuevos conceptos dentro de la estructura salarial.
No obstante, desde el sector de autoconvocados sostienen que el decreto incluyó un plus no bonificable de $430.000 y otro concepto no bonificable y no remunerativo, pero afirman que ese monto no lo perciben en los haberes los retirados y pensionados, ya que aseguran que existen normas que respaldan ese criterio. Esa situación constituye otro de los motivos por los que continúa el acampe.
Aguardan una definición esta semana
Los referentes de los autoconvocados señalaron que un representante del Gobierno provincial comunicó a los sectores policial y penitenciario que la documentación pendiente sería firmada durante esta semana.
Mientras esperan esa definición, remarcaron que en Río Gallegos permanecen acampando únicamente policías retirados y pensionados frente a la Jefatura, mientras que el resto del personal policial y del Servicio Penitenciario Provincial desarrolla sus tareas con normalidad.

