Cristian Bucci, el arquero de Río Gallegos que se transforma en superhéroe en Tandil

Referente en cada equipo que lo tuvo en los últimos tiempos, Velense, de Tandil, lo incorporó para este año. Trazos de una trayectoria destacada, que lo llevó a recorrer el país jugando en distintas categorías.
miércoles, 4 de noviembre de 2020 · 19:32

Los buzos exclusivos, con formato de superhéroe, son un clásico impuesto por Cristian Bucci. El sobresaliente arquero inició este año en Velense, aunque apenas pudo jugar dos partidos del torneo Preparación antes de la cancelación de la actividad.

Nacido en Río Gallegos en 1984 y llegado a Tandil cuando tenía 13 años, Bucci pasó entonces de Bancruz de su ciudad natal a Ferrocarril Sud. Tuvo etapas en las categorías formativas de Boca Juniors y Banfield, antes de iniciar un largo recorrido en competencias locales y federales. Jugó en Velense, Santamarina, Huracán de Tres Arroyos, Olimpo de la misma ciudad, Juventud Unida de General Madariaga, Boca de Río Gallegos, Racing de Olavarría, Deportivo Madryn, Loma Negra y Ferroviarios de Balcarce.

A lo largo de los años, se mostró como un arquero seguro en todas las facetas del juego, dominador del área y con excelente pegada. No solamente cumple con creces en su función específica, sino que también es eximio ejecutor de penales y tiros libres.

Citado para participar de esta sección, las siguientes fueron sus respuestas.

Tu primer recuerdo de fútbol. En Río Gallegos, atajando en fútbol de salón cuando tenía 7 años.
Tu debut en Primera División. Fue en 1999, con 15 años, en Ferro. El “Pato” Gárate me llevó al banco en un partido contra San José. A la fecha siguiente, atajé contra Loma Negra.
Tu mejor partido. El 26 de mayo de 2007, el debut en Nacional B para Huracán de Tres Arroyos. Le ganamos 3 a 1 a Ben Hur de Rafaela.
Tu peor partido. En Santamarina, por un torneo Preparación, perdimos 7 a 1 con Ferro.
Una alegría del fútbol. En 2013, en Racing de Olavarría. Era la clasificación para ingresar al endecagonal final, contra Deportivo Maipú de Mendoza. Estaba en plena recuperación de una cirugía de pie, por quebradura. No había arquero y atajé como estaba. Fue una gran alegría haber ganado y clasificado.
Una tristeza del fútbol. El año pasado, en Ferroviarios de Balcarce, perdimos el campeonato por unos minutos en la final con Racing.
Un amigo del fútbol. Tengo varios. Los más significativos son Emanuel Morondo, amigo de grandes aventuras; Diego Trino, defensor de Huracán de Tres Arroyos y padrino de mi hija Clara; y Víctor Sieracki, mi gran amigo y consejero.
El mejor futbolista que tuviste de compañero. El “Vasco” José Solaberrieta, excelente compañero y jugador.
Un jugador rival. En estos últimos años Franco Vega, delantero de Racing de Balcarce. Terrible “9”.
El mejor equipo que integraste. Boca Río Gallegos, en 2009. Todos los jugadores de afuera vivíamos en un hotel y nos llevábamos muy bien.
El mejor equipo que enfrentaste. Crucero del Norte, en 2012. Lo enfrenté con Racing de Olavarría. Ese mismo año, ellos ascendieron al Nacional B.
Un ídolo del fútbol. No tengo.
Un ídolo fuera del fútbol. Mi papá, Daniel Bucci. Siempre estuvo presente, viajando a todos lados donde estuve.
Un técnico. Mario Gambini, por su personalidad y sus locuras. Y una dupla exigente y profesional, la de Carlos Ranalli y Diego Dabove.
Una cancha. “La Boutique”, donde jugué contra Talleres de Córdoba.
Un árbitro. No tengo uno preferido. Al ser arquero, los tengo lejos.
Un personaje del fútbol. Matías Sanz, masajista de Deportivo Madryn. “El exorcista”.
Una virtud como futbolista. Mi zurda inoxidable.
Un defecto como futbolista. No me gusta correr, odio las pretemporadas, siempre las sufrí.
Tu mejor atajada. Recuerdo una contra Racing de Córdoba. Un centro desde la derecha que cayó pasando el punto del penal, un cabezazo a media altura sobre el palo derecho y logré sacarla.
La mejor atajada que viste. Una que vi por TV, de Matías Cano, arquero de UAI Urquiza. Le patearon de mitad de cancha y estaba adelantado, retrocedió y la sacó con una chilena. Un recurso espectacular.
El mejor futbolista de Tandil. Hay varios, no puedo elegir uno.
El futbolista con mayor proyección en Tandil. Franco Bustamante, de Loma Negra, un chico con excelente futuro.
El mejor futbolista de Argentina. El mejor que vi es Juan Román Riquelme.
El mejor futbolista del mundo. Ya retirado, el español Andrés Iniesta.
Un equipo en el que te hubiera gustado jugar. En alguno del Norte, por la pasión que hay y porque la gente llena las canchas.
Una camiseta que te gustaría tener. Ninguna, regalo todo. La única que conservo, para mi hijo Danilo, es la de Boca que tengo desde 2001 cuando estuve en inferiores.
Otro deporte. Ping pong, me encanta.
Tu actividad, además de futbolista. Trabajo para una empresa familiar de seguros, Sánchez Camiño & Asociados.
Un sueño por cumplir en el fútbol. Seguir disfrutando, acompañado siempre por mi señora e hijos. (El Eco)