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"El fuego sigue ardiendo": una artista santacruceña lleva la historia de la Cacica María a una muestra en Mar del Plata

Bettina Muruzabal presenta "El Pozo de la Reina, el fuego sigue ardiendo", una exposición que combina fotografía, textiles, objetos e instalaciones para recuperar memorias de la Patagonia y poner en diálogo la figura de la Cacica María con problemáticas del presente. La muestra podrá visitarse hasta el 19 de septiembre.

Redacción Nuevo Día
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La artista santacruceña Bettina Muruzabal presenta en Mar del Plata la muestra "El Pozo de la Reina, el fuego sigue ardiendo", una propuesta que retoma y amplía un proyecto iniciado en 2020 y que busca recuperar historias silenciadas de la Patagonia, con especial foco en la figura de la Cacica María.

Muruzabal habló con el programa "Siempre llegué tarde" de Radio Nuevo Día y explicó que la exposición nació a partir de una invitación de la artista y curadora marplatense Inés Drangosch, quien impulsó una nueva mirada sobre el proyecto original, titulado "Lo que habita el viento Cacica".

"Estamos hablando de que hay nuevas piezas y nueva propuesta y es mirar el territorio también desde el presente, con distintas temporalidades", explicó la artista.

La muestra reúne fotografías, textiles, objetos e instalaciones, además de un registro performático que incorpora elementos sensoriales. Muruzabal señaló que el objetivo es que el público pueda aproximarse a la Patagonia desde diferentes perspectivas y que las obras permitan establecer conexiones entre distintas épocas.

Un territorio atravesado por historias y silencios

El nombre de la exposición remite al Pozo de la Reina, un lugar ubicado en las cercanías de Bahía San Gregorio, en territorio patagónico, donde confluyen distintas capas de la historia regional.

"Es un lugar también en donde se cruzan la historia ancestral de los aónikenk, las rutas de movilidad de aquellos momentos de exploradores europeos, nos acercamos a la colonización ganadera y a la memoria oral de los baqueanos", explicó Muruzabal.

En ese territorio, la artista encuentra también las huellas de mujeres que tuvieron presencia y autoridad, pero cuyas voces quedaron relegadas de los documentos históricos.

Entre ellas aparece la Cacica María, cuya vida transcurrió entre 1789 y 1842 y cuya historia comenzó a ser recuperada con mayor profundidad en los últimos años.

"Es un modo de seguir con la antorcha de la memoria", sostuvo Muruzabal al explicar el concepto detrás de "El fuego sigue ardiendo".

La artista remarcó que recuperar la historia de María implica también revisar la historia de Santa Cruz, de la Patagonia y del país, y preguntarse por aquellos vacíos que quedaron en los relatos tradicionales.

Una muestra que también habla de Malvinas

La figura de la Cacica María lleva a la exposición hacia otro capítulo de la historia regional: Malvinas.

Muruzabal explicó que María fue llevada a las islas en el marco de los vínculos y disputas territoriales de la época, y que su recorrido permite establecer conexiones entre la historia indígena, la colonización, las fronteras y la soberanía.

"Malvinas está en nuestro corazón y en nuestro pensamiento", expresó la artista, quien además señaló que uno de sus próximos objetivos es continuar investigando ese vínculo.

Incluso planteó que el proyecto podría llevarla a las islas, ya que se trata del único territorio donde estuvo María que todavía no pudo visitar personalmente.

La muestra también recupera un encuentro entre María Cacica y María Vernet, en el que ambas intercambiaron un quillango por un vestido en la isla Soledad.

Para Muruzabal, esos episodios permiten reconstruir una historia más amplia y poner en diálogo diferentes personajes y procesos que habitualmente aparecen separados.

"Hay muchos espacios de silencios en los que hay que poner voz"

La artista considera que el arte puede funcionar como una herramienta para recuperar aquellas historias que quedaron fuera de los relatos oficiales.

"En las artes visuales tenemos que encontrar el testimonio y la historia del lugar", afirmó durante la entrevista.

En ese sentido, sostuvo que existe una responsabilidad personal de los artistas para abordar determinados silencios históricos y aportar nuevas miradas.

"Es un posicionamiento ya personal, no necesariamente tiene que ser un trabajo del artista, pero sí yo considero que para mí debe ser un trabajo, algo que no podemos dejar pasar", señaló.

La exposición también incorpora un componente sensorial: a través de un registro performático y del uso de mata verde, el aroma forma parte de la experiencia del visitante y busca generar una conexión diferente con el territorio patagónico.

Hasta el 19 de septiembre

La muestra "El Pozo de la Reina, el fuego sigue ardiendo" permanecerá abierta al público en Mar del Plata hasta el 19 de septiembre inclusive, con distintas actividades de activación previstas durante el período de exhibición.

Muruzabal destacó especialmente el intercambio generado a partir de la exposición y las nuevas preguntas que surgieron durante su presentación.

"Creo que encontramos problemáticas actuales cuando visitamos la muestra", sostuvo.

De esta manera, la artista santacruceña continúa desarrollando un proyecto que nació hace seis años y que, lejos de considerarse cerrado, sigue incorporando nuevas piezas, investigaciones y preguntas sobre la memoria, el territorio, las mujeres de la Patagonia y la historia de la región.

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