Impulsan un sendero inclusivo para personas con TEA en Río Turbio
Noelia Goncebat dialogó con Javier Seveso en Rock and Frío sobre el crecimiento turístico de Río Turbio y presentó los avances de "TEAcompaño", un proyecto de turismo inclusivo orientado inicialmente a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). La iniciativa busca garantizar el acceso a espacios recreativos y naturales mediante herramientas de comunicación accesible, diseño universal y eliminación de barreras para personas con discapacidad. Además, destacó el potencial turístico de la Cuenca Carbonífera y la necesidad de que más santacruceños conozcan los atractivos de la región.
Noelia Goncebat dialogó con Javier Seveso en Rock and Frío sobre el crecimiento turístico de Río Turbio y presentó los avances de "TEAcompaño", un proyecto de turismo inclusivo orientado inicialmente a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). La iniciativa busca garantizar el acceso a espacios recreativos y naturales mediante herramientas de comunicación accesible, diseño universal y eliminación de barreras para personas con discapacidad. Además, destacó el potencial turístico de la Cuenca Carbonífera y la necesidad de que más santacruceños conozcan los atractivos de la región.
Río Turbio, mucho más que la historia del carbón
Durante la entrevista, Noelia Goncebat destacó que Río Turbio y toda la Cuenca Carbonífera poseen una identidad que va mucho más allá de la actividad minera.
La entrevistada recordó que la región mantiene una fuerte integración con localidades vecinas como 28 de Noviembre y también con Puerto Natales, en Chile, conformando un corredor natural, cultural y turístico que cada vez recibe más visitantes.
Consultada sobre los atractivos turísticos que hoy distinguen a la localidad, mencionó lugares emblemáticos como el Bosque de Duendes, Valdelen , el Dique San José y los extensos bosques de lenga que caracterizan el paisaje de la zona.
"En los últimos años el turismo creció bastante. Ya no se conoce Río Turbio solamente por el carbón o por la empresa, sino también por sus paisajes y las actividades que se pueden realizar", explicó.
Entre las propuestas mencionó competencias de trail running, actividades de kayak, natación en aguas abiertas, descensos por el río Turbio hasta Río Gallegos y la histórica pista de esquí de Valdelén.
Según destacó, muchas de estas actividades se practican desde hace décadas, aunque anteriormente no contaban con la difusión que tienen actualmente.
"Nosotros siempre las disfrutamos. Lo importante ahora es que la provincia y el país puedan conocerlas también", señaló.
El origen de una idea: turismo inclusivo para todos
La conversación luego se centró en el proyecto que convirtió a Noelia Goncebat en una referente local en materia de turismo inclusivo.
La iniciativa nació mientras cursaba diplomaturas vinculadas al turismo inclusivo y al turismo social, y a partir de experiencias concretas con personas con discapacidad visual que visitaron Río Turbio para participar en competencias deportivas.
Goncebat recordó que junto al área de Turismo trabajaron para que un grupo de personas ciegas pudiera recorrer el Bosque de Duendes.
El desafío consistió en adaptar la experiencia para que los visitantes pudieran conocer el entorno a través de otros sentidos.
"Ellos nos iban contando qué sentían, qué percibían y cómo podíamos transmitirles el lugar", relató.
A partir de esa experiencia elaboraron material en braille, identificaron esculturas accesibles para ser exploradas mediante el tacto y diseñaron herramientas que permitieran una mejor interpretación del recorrido.
Los resultados superaron las expectativas
"Estaban felices porque en otros lugares iban a competir, pero rara vez los llevaban a conocer los atractivos turísticos", recordó.
La experiencia la llevó a profundizar sus estudios y desarrollar una propuesta más amplia vinculada a la accesibilidad.
TEAcompaño: una propuesta para derribar barreras
Así nació "TEAcompaño", un proyecto inicialmente orientado a personas con Trastorno del Espectro Autista, aunque pensado desde el comienzo con una mirada mucho más amplia.
La iniciativa fue presentada ante el Municipio de Río Turbio, el intendente y posteriormente ante el Concejo Deliberante, con el objetivo de generar espacios turísticos accesibles y comprensibles para todos los visitantes.
"El objetivo es que las personas puedan acceder a la información por sus propios medios y no depender constantemente de terceros", explicó.
Uno de los primeros logros fue la elaboración de pictogramas y material gráfico que describe paso a paso el recorrido del sendero.
Las tarjetas incorporan fotografías, símbolos y referencias visuales que facilitan la comprensión del entorno para personas con dificultades en la comunicación.
Además, el proyecto contempla señalética accesible, puntos de referencia adaptados y la incorporación progresiva de criterios de diseño universal.
"Si se va a hacer un sendero inclusivo, tiene que ser inclusivo para todos", sostuvo.
Actualmente el primer tramo relevado comprende unos 300 metros dentro del Bosque de Duendes, donde ya se realizaron evaluaciones sobre accesibilidad, circulación y necesidades específicas de los visitantes.
El derecho a disfrutar y a vivir experiencias significativas
Para Goncebat, el proyecto trasciende la cuestión turística.
Su principal objetivo es garantizar derechos.
"Hay personas que no saben que tienen derecho a disfrutar de estos espacios", afirmó durante la entrevista.
Según explicó, la recreación, el contacto con la naturaleza y el tiempo libre forman parte de derechos fundamentales que deben estar al alcance de todos.
La entrevistada destacó que una experiencia significativa no depende necesariamente de grandes infraestructuras ni de recorridos extensos.
Recordó que los visitantes ciegos disfrutaron intensamente los 300 metros del sendero gracias al aire puro, los sonidos del bosque, la humedad del ambiente y el contacto con la naturaleza.
"Lo importante es la experiencia que se llevan y que puedan volver a elegir estos espacios", señaló.
También remarcó que la accesibilidad beneficia a toda la comunidad.
"No solamente a personas con discapacidad. También a personas mayores, embarazadas, familias con niños pequeños o cualquier persona que necesite condiciones más amigables para recorrer un lugar", explicó.
Un proyecto que busca seguir creciendo
Hacia el final de la entrevista, Goncebat reconoció que aún quedan muchos desafíos por delante.
Entre ellos mencionó la posibilidad de adaptar otros espacios turísticos de la Cuenca, incluyendo sectores vinculados a actividades recreativas y deportivas.
"Todas las actividades pueden adaptarse. Desde el esquí hasta el kayak o el trekking. Lo importante es detectar la barrera y encontrar la forma de resolverla", aseguró.
Actualmente el próximo paso contempla capacitaciones para el personal de Turismo y nuevas mejoras de infraestructura dentro del sendero relevado.
Noelia también recordó que el proyecto fue pensado desde el inicio para evolucionar hacia una accesibilidad integral.
"Quiero que sea para todas las personas. Porque todos tenemos derecho a disfrutar de los espacios naturales y culturales", afirmó.
La entrevista concluyó con una reflexión que resume el espíritu de la propuesta.
"Tenemos que pensar más en la inclusión, más en la accesibilidad y más en que todos podamos disfrutar de los mismos lugares", expresó. (Diario Nuevo Día)

