Asado: cómo elegir la carne perfecta para tirar a la parrilla

Está claro que la clave del éxito para el ritual argentino está en este primer paso. Conocé cómo lograr la parrillada de tus sueños y consagrarte como el asador del año.
miércoles, 6 de octubre de 2021 · 08:31

Sin dudas uno de los clásicos del domingo es prender la parrilla y tirar varios cortes de carne, achuras, chorizos, morcilla, una buena provoleta, un pollo y verduras. A no ser que el día este gris, nublado y lluvioso y las pastas llamen, el asado del mediodía nunca falta para cerrar el fin de semana con la familia. Y nada mejor que el asador desginado quiera sumar habilidades y conocimientos para lucirse cada vez más, y siempre sorprender con una nueva creación. 

Para eso, es fundamental saber los secretos del paso a paso del ritual, y el de vital importancia es el número 1: la elección de la carne. Ese momento donde estás en la carnicería y elegís cada pedazo. Si pensaste que acá no había secretos, estas equivocado. Aquí recae la clave del éxito. 

Solemos dejar que el carnicero sea quien elija y aquí esta el primer error. La elección de una buena carne requiere un poco de esfuerzo, un mucho de observación y una buena cantidad de experiencia. Para ayudarte con esta tarea, Brasas y Sabores reveló los secretos de su ojo privilegiado para la carne y dieron todos los consejos.

Con estos tips lograrás escoger la carne perfecta para la parrilla y te ganarás el aplauso al asador. 

1. Oler, mirar y tocar la carne
Es el primer paso antes de elegir para asegurarnos de que no hay olor a ácido ni a mal estado. Después, mirarla detenidamente y poner el foco en cómo luce. Debe ser roja, ni pálida, ni verde, ni amarilla. La carne perfecta para la parrilla tiene un aspecto húmedo y brillante. Si ves mucosidad o viscosidad, evita esa pieza, ya que no está en buen estado. Para saber si la carne es tierna, tocarla con un dedo, hundirlo un poco y ver si vuelve a su lugar en unos segundos. Debe tener un tacto terso y turgente. No temas quedar mal con el carnicero. Demostrale que haces su trabajo tan bien como el. 

2. Prestar atención a la fecha de caducidad
Cuando compramos carne en la carnicería o en el supermercado debemos tener en cuenta que la carne fresca refrigerada puede durar un día en buenas condiciones. Si la carne está envasada al vacío, tiene una caducidad variable, entre uno y cuatro meses, que debe estar indicada en la etiqueta de forma obligatoria. La carne congelada puede llegar a durar un año y medio, siempre y cuando no se rompa la cadena de frío.

3. Fijarse en la grasa
Debemos buscar piezas que tengan algo de grasa, y que ésta tenga un aspecto firme y homogéneo. La grasa debe ser de color blanco, nunca amarillo. La carne perfecta para el asado además tiene unas líneas o vetas de grasa que le dan a la carne un aspecto como de mármol. Esta grasa es la que se derrite cuando cocinamos la carne a la parrilla y le otorga sabor y jugosidad. Busca también piezas con grasa exterior, que ayudarán a mantener el jugo dentro de la carne cuando la cocinemos. Quien no le guste la grasa, la puede retirar. 

4. Fijarse en el tamaño y grosor de las piezas
Es importante que todas las piezas tengan un tamaño parecido y que cada pieza sea igual de gruesa en todas sus partes. De esta manera la carne se cocinará de forma homogénea, sin que ninguna parte se queme o se quede cruda. Debemos buscar piezas con un grosor de entre 2 cm y medio y 3 cm y medio, medida perfecta para que en su cocción tome jugo y sabor.  (Fuente: Diario Crónica)