Científica que vivió en Río Gallegos trabaja en un proyecto que busca COVID-19 en aguas cloacales para "mejorar la vigilancia epidemiológica"

Se trata de María de Los Angeles Marinzalda, quien dialogó sobre su labor con Radio Nuevo Día 100.9. Señaló que se trata de un método que mejora el monitoreo de la enfermedad en las ciudades y que se está aplicando en diversos lugares del país.
jueves, 16 de septiembre de 2021 · 18:01

Maria de los Angeles Marinzalda es  doctora en Ciencias Biológicas y trabaja en el CONICET- Fuerza Aérea y lleva adelante una intensa labor en el marco de investigaciones sobre la pandemia de COVID-19

Hija de un integrante de las Fuerzas, vivió su infancia en Río Gallegos, estudiando en la ciudad y finalizando el secundario en el Colegio María Auxiliadora, antes de comenzar su formación universitaria ya alejada de la localidad.

Actualmente trabaja en un proyecto que investiga la propagación del SARS-COV 2 (coronavirus) y sus variantes en las aguas residuales de Córdoba y otras localidades para poder estudiar la propagación y tomar las decisiones sanitarias de acuerdo a las zonas.

La profesional indicó que la  surgió investigación para alertar sobre posibles brotes de virus y su mejor estudio.  

Señaló que este proyecto surgió de Gisela Masachessi, (del CONICET e Instituto de Virología Vanella, dependiente de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC) y su equipo que venían trabajando con la detección de virus en aguas residuales. A esto se sumaron ella y  Ariana Cachi, Licenciada en Biotecnología y Doctora en Bioquímica y Biología Molecular

Informadas de que el Sars Cov 2 podía ser eliminado por materia fecial, tendieron a investigarlo en las aguas cloacales

"Comenzamos analizando aguas de Córdoba y de localidades del área de Punilla y haciéndola detección del genoma del COVID.19 y de las variantes de circulación que se encuentran en la provincia", señaló.

"El virus tiene la capacidad de infectar el tracto respiratorio sino también del gastrointestinal entonces comenzó a buscarse el virus en muestras de materia fecal. Un porcentaje de pacientes bastante alto tiene la capacidad de eliminarlo por materia fecal y se encontró en las aguas", manifestó

“Si bien lo estamos llevando a cabo en Córdoba hay una red federal que llevan adelante esta tarea. Es como una vigilancia epidemiológica”, cont+o y añadió que el mismo proceso se lleva adelante en Salta Mendoza, Buenos Aires y Neuqúen

“Lo que queremos hacer es saber si en el agua residual hay detección del genoma del SARS-COV 2, para tener una idea de la circulación, cómo está afectando a la ciudad y las variantes que son de interés para tener idea de la epidemiología”, apuntó.

“Es una metodología más rápido y económica. En el agua residual tenés un resumen de todo lo que ocurre en la población conectada a las cloacas Cuando lo comenzamos a detectar lo que se hace es prender una alerta para mostrar que fue detectado y tomar atención en los casos clínicos”, contó y añadió: “También lo que hacemos es la detección del genoma del virus en tapas de cloacas en los barrios que clasifican a la ciudad de Córdoba en áreas sanitarias y eso permite reforzar la vigilancia epidemiológica”.

El papel de los investigadores

Sobre el papel de la ciencia durante la pandemia señaló que “es muy gratificante poder ver que la sociedad está reconociendo el trabajo que hacemos” y dijo que “si bien la pandemia vino a causar estragos a nivel social y económico, también fue una oportunidad  para nosotros como grupo para poder desarrollarnos profesionalmente”

También valoró el trabajo articulado entre diferentes instituciones de la ciencia, algo que no siempre es fácil.

(El Diario Nuevo Día)