Mil días de Milei: el mapa de cambios que dejó en Santa Cruz
Javier Milei cumplió 1.000 días como presidente y Santa Cruz llega a ese punto con cambios profundos. El empleo privado y la construcción retrocedieron, YCRT modificó su esquema jurídico, las represas pasaron más de dos años paralizadas antes de iniciar su reactivación y, en contraste, la minería alcanzó un crecimiento exportador.
Los primeros 1.000 días de Javier Milei encuentran a Santa Cruz con menos empleo privado registrado que antes del cambio de Gobierno, una construcción todavía muy por debajo de los niveles de fines de 2023 y sectores productivos que muestran comportamientos muy diferentes. Milei asumió el 10 de diciembre de 2023 y el sábado 5 de septiembre de 2026 alcanzó los 1.000 días en la Presidencia.
El dato laboral más significativo surge de un procesamiento de la consultora Politikon Chaco sobre estadísticas de la Secretaría de Trabajo y el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el empleo privado formal de Santa Cruz cayó 16,4%, la mayor reducción relativa entre las provincias, equivalente a alrededor de 9.990 puestos registrados menos.
La comparación nacional permite dimensionar el resultado: en ese mismo período el empleo privado registrado retrocedió 3,7% en el país, mientras Santa Cruz quedó seguida por Tierra del Fuego, con -15,6%; Catamarca, -12,3%; y Formosa, -12,1%. Neuquén y Río Negro fueron las únicas provincias que se ubicaron por encima de sus niveles de noviembre de 2023 en el corte analizado.
Eso no significa que los casi 10.000 puestos puedan adjudicarse exclusivamente a una sola medida del Gobierno nacional. El mercado laboral santacruceño estuvo atravesado simultáneamente por la caída de la construcción, la paralización de las represas, cambios en la actividad hidrocarburífera convencional y la salida de YPF de áreas maduras, además de la evolución general de la economía.
La construcción muestra con claridad la magnitud del cambio. Los registros del IERIC contabilizaban 5.357 trabajadores formales en Santa Cruz en noviembre de 2023; en mayo de 2026 había 1.681, es decir, más de 3.600 puestos de diferencia y un nivel alrededor de 69% inferior al de aquel punto de partida.
El último dato disponible también muestra una señal que debe incorporarse para evitar una fotografía incompleta: entre abril y mayo de 2026 el empleo de la construcción santacruceña aumentó 6%, de 1.586 a 1.681 trabajadores. La recuperación mensual, sin embargo, todavía es pequeña frente a la reducción acumulada desde fines de 2023.
Parte de esa evolución está conectada con la obra pública, pero el caso de las represas hidroeléctricas obliga a hacer una precisión temporal. El proyecto sobre el río Santa Cruz ya llegó al cambio de Gobierno con problemas de financiamiento: el último desembolso del crédito chino había ocurrido en noviembre de 2022 y durante todo 2023 no ingresaron fondos frescos.
YCRT y las represas: dos proyectos que cambiaron de rumbo
Uno de los cambios nacionales más concretos sobre Santa Cruz ocurrió en Yacimientos Carboníferos Río Turbio. La Ley Bases declaró al complejo carbonífero, ferroviario, portuario y energético sujeto a privatización y, en febrero de 2025, el Decreto 115 dispuso su transformación en Carboeléctrica Río Turbio Sociedad Anónima.
La privatización prevista, sin embargo, tiene un límite establecido por la propia norma: puede incorporarse capital privado, pero el Estado nacional debe conservar el control o una participación mayoritaria. El esquema societario inicial distribuyó las acciones estatales en 95% para la Secretaría de Energía y 5% para la Secretaría de Minería.
La transformación tampoco puede darse por concluida simplemente por la publicación del decreto. En agosto de 2026, el Ministerio de Economía todavía aprobó formalmente el presupuesto bajo la denominación Yacimiento Carbonífero de Río Turbio y de los Servicios Ferroportuarios, mientras la conducción continúa encabezada por un interventor; es decir, el cambio societario fue ordenado, pero la transición administrativa y operativa sigue mostrando etapas pendientes.
El presupuesto 2026 permite ver otro dato central. Nación calculó apenas $342,6 millones de ingresos de operación, frente a $128.104,2 millones de gastos operativos, con una pérdida operativa estimada en $127.761,6 millones.
Al mismo tiempo, el Presupuesto Nacional contempló $135.000 millones en transferencias corrientes del Tesoro para YCRT/Carboeléctrica. Dicho de otro modo, pese al objetivo oficial de aumentar los ingresos propios y reducir la asistencia estatal, en 2026 el funcionamiento del complejo continúa dependiendo de manera sustancial de fondos nacionales.
En producción hubo avances, aunque todavía con desafíos logísticos. En julio YCRT anunció un acuerdo por 210.000 toneladas de carbón, equivalentes a cerca de siete embarques, con las primeras operaciones previstas desde septiembre.
Pero la última actualización del propio interventor, Pablo Gordillo Arriagada, agregó un dato relevante: el 27 de agosto señaló que la locomotora necesaria para el transporte hacia Punta Loyola todavía no estaba operativa y que YCRT había iniciado una renegociación del plazo de entrega para evitar penalidades. "Solamente vendimos 60.000 toneladas, y estamos yendo ahora a 210.000", explicó, por lo que el contrato representa una oportunidad comercial, pero todavía resta comprobar su ejecución efectiva.
La segunda gran historia es la de las represas. La obra quedó completamente paralizada en diciembre de 2023 y posteriormente fueron despedidos alrededor de 1.800 trabajadores, pero la falta de fondos no nació con el cambio presidencial: el crédito chino llevaba desde noviembre de 2022 sin nuevos desembolsos y en 2023 tampoco ingresaron recursos frescos.
La paralización se extendió durante más de dos años bajo la gestión de Milei mientras Nación, las empresas y los bancos chinos negociaban contratos, deudas y financiamiento. Recién el 5 de marzo de 2026, ENARSA comunicó formalmente un acuerdo para resolver las controversias y avanzar con la reanudación, con La Barrancosa -entonces informada oficialmente como Jorge Cepernic- en un 46% de ejecución.
A fines de agosto apareció la señal financiera más concreta de esta nueva etapa. El Gobierno de Santa Cruz informó que Gezhouba recibió un primer pago de $45.000 millones y que alrededor de 150 trabajadores ya realizaban tareas vinculadas a la reactivación, con nuevas incorporaciones previstas.
Por lo tanto, al llegar a los 1.000 días de Milei, las represas ya no están en la misma situación de parálisis total de 2024 y 2025, pero tampoco recuperaron todavía la escala laboral y constructiva anterior. Ese proceso será uno de los principales indicadores para medir si la reactivación anunciada se convierte efectivamente en obra y empleo durante los próximos meses.
Transferencias, minería y petróleo: el otro lado del balance
Los recursos nacionales hacia Santa Cruz también requieren distinguir conceptos. Las transferencias automáticas -principalmente coparticipación y fondos distribuidos por ley- no desaparecieron, mientras las transferencias no automáticas, que dependen en mayor medida de decisiones presupuestarias del Gobierno nacional, tuvieron una reducción mucho más marcada.
La comparación homogénea más reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso muestra que, durante el primer semestre de 2026, Santa Cruz recibió $553.142 millones en transferencias automáticas, 29,2% más en términos nominales que un año antes pero 2,9% menos al descontar la inflación. Las no automáticas pasaron de $11.041 millones en el primer semestre de 2025 a $5.778 millones en 2026, una caída real de 58,5%.
Sumadas ambas categorías, las transferencias totalizaron $558.920 millones en el primer semestre, 27,3% más en pesos corrientes pero 4,3% menos en términos reales que en igual período del año anterior. Ese corte no resume los 1.000 días completos, pero es el último período comparable publicado por la OPC y evita comparar directamente montos nominales de años con niveles de inflación muy diferentes.
Hubo además una asistencia financiera extraordinaria que debe diferenciarse de una transferencia sin devolución. En marzo de 2026, Milei autorizó a Santa Cruz un anticipo financiero de hasta $100.000 millones, a una tasa nominal anual fija del 15%, que debe devolverse con retenciones futuras sobre fondos coparticipables dentro del ejercicio fiscal.
El escenario productivo ofrece, al mismo tiempo, un contraste importante con los indicadores laborales y de construcción. Entre enero y julio de 2026, las exportaciones mineras de Santa Cruz alcanzaron USD 2.121 millones, un crecimiento interanual de 84,8%.
Santa Cruz explicó por sí sola el 39,6% de las exportaciones mineras argentinas de esos siete meses y la minería representó el 88% de todas las ventas externas provinciales. La canasta estuvo concentrada principalmente en oro -84,5%- y plata -15,4%-.
Ese crecimiento exportador no permite atribuir automáticamente el resultado al Gobierno nacional ni al provincial. Allí confluyen producción de proyectos que llevan años en operación, cotizaciones internacionales, volúmenes extraídos, inversiones privadas y condiciones macroeconómicas; pero el dato resulta indispensable para un balance que, de otro modo, mostraría solamente los sectores en retroceso.
También cambió el mapa petrolero del norte santacruceño. Durante este período YPF avanzó con su salida de diez áreas convencionales maduras, que fueron transferidas a FOMICRUZ y posteriormente adjudicadas a nuevas operadoras privadas.
Los contratos contemplan compromisos de inversión por USD 1.259,9 millones entre 2026 y 2031, de los cuales USD 229,9 millones corresponden a 2026. Se trata de inversiones comprometidas y no de dinero que pueda considerarse ya ejecutado en su totalidad, por lo que su cumplimiento, el nivel de producción y la evolución del empleo deberán seguirse durante los próximos años.
A 1.000 días del inicio de la gestión nacional, el balance de Santa Cruz no presenta una única dirección: el empleo privado y la construcción permanecen muy por debajo de fines de 2023; YCRT quedó sometida a un proceso de transformación mientras continúa dependiendo de transferencias del Tesoro; las represas recién en 2026 comenzaron a salir de una extensa paralización; y los fondos nacionales mostraron una baja real, especialmente entre los no automáticos. En paralelo, la minería alcanzó un crecimiento exportador y el mapa petrolero convencional ingresó en una nueva etapa tras la salida de YPF; la evolución de esos procesos será la medida concreta para evaluar qué parte de esta transformación logra convertirse en empleo, producción e ingresos para Santa Cruz. (Fuente: El Diario Nuevo Día)

