Gustavo Alfaro, nuevo técnico del "Xeneize": "Boca no tiene purgatorio, es cielo o infierno"

El DT fue anunciado oficialmente como el sustituto de Barros Schelotto en el banco de Boca. El presidente, Daniel Angelici, y el Director Deportivo, Nicolás Burdisso, también formaron parte de la conferencia de prensa.
miércoles, 02 de enero de 2019 · 19:16

Gustavo Alfaro fue presentado oficialmente como entrenador de Boca en reemplazo de Guillermo Barros Schelotto. Lechuga brindó una conferencia de prensa en el Salón Filiberto de la Bombonera y estuvo acompañado del presidente Daniel Angelici y el Directo Deportivo Nicolás Burdisso.

"Es una mezcla de orgullo y desafío estar acá, no fue una decisión sencilla la que tuve que tomar, pero siento que estoy cumpliendo un compromiso que asumí con mi viejo, cuando hace mucho tiempo atrás, cuando dejaba la ingeniería química para dedicarme al fútbol, le dije que iba a llegar a lo más alto del fútbol argentino. Y hoy siento que estoy en un lugar muy difícil y muy lindo, tenemos el compromiso de estar a la altura de Boca", fueron sus primeras palabras como entrenador del Xeneize.

"Uno lo tiene claro, la vara está muy alta, lo sabemos. Obviamente Boca está obligado a ganar todo lo que juega, Tenemos desafíos muy fuertes y grandes por delante que tenemos que tratar de cumplir. Boca no tiene purgatorio, es cielo o infierno. Ganar o salir campeón. El nivel de exigencia es alto, pero el nivel de posibilidades también es alto", agregó.

Algunas definiciones de Alfaro 

"No es fácil llegar a estos lugares, tuve que trabajar 25 años para llegar hasta acá, siempre me ha costado, ha sido cuesta arriba. Presiones, responsabilidades, las tenés todas, siempre. A veces es salvar la categoría, evitar descenso, salir campeón, clasificar a una Copa… Cuento con un plantel muy rico, más allá de la coyuntura que no tuvo el final que esperaba, es un plantel que viene de ser dos veces campeón y jugar una final de Libertadores, es uno de los mejores de Sudamérica sin dudas".

"Los momentos ideales en el fútbol no se eligen, tocan. Queda en uno asumirlos o no. Hace más de diez años, hablé con Mauricio Macri y Pedro Pompilio, Boca estaba en un buen momento, Coco (Basile) se iba y yo recién había llegado a Arsenal. Asumí un compromiso con (Julio) Grondona y no podía irme de esa situación. Tocan los momentos y no hay que analizar tanto si es el mejor o el peor momento. En una etapa muy distinta de mi vida, pasa el tiempo, uno no pierde el pelo y se pone canoso nomás, tiene vivencias. Ahí es donde me toma, en un momento en el que que estoy en la etapa final de mi carrera, en el cierre, son los últimos años que voy a dirigir. Como le expliqué al presidente de Huracán, es una experiencia que me gustaría atravesar. Me agarra en un momento de plenitud, con mucho por aprender, por dar, por conquistar y luchar. Si algo le falta a mi carrera es ganar una Copa Libertadores…".
"En 2014 cuando me echaron de Arsenal, sentía que íbamos a ganar la final de la Copa Libertadores que ganó San lorenzo, no la pude jugar y desde ese momento no tuve la posibilidad de jugar una Libertadores, esa para mí también es una deuda. Me encuentra en un momento del club que necesita recuperarse".

"Me dijeron que fui el único técnico que salió campeón y no había dirigido a Boca; obviamente que hay un montón de ventajas que uno trae cuando conocés los pasillos y vestuarios. En ese aspecto trato de ser una persona con los sentidos abiertos, para palpar y empaparme de la propia idiosincrasia del club donde trabajo".

Fuente: Infobae 

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