“El asesinato de Emiliano Sala”: el libro que revela nuevos detalles de la muerte del delantero argentino

La obra profundiza en la presunta responsabilidad del Nantes y del agente Willie McKay en la organización del vuelo trágico y se pregunta por el misterioso cambio de piloto en la previa del viaje
domingo, 12 de enero de 2020 · 20:56

El próximo 21 de enero se cumplirá el primer año de la muerte de Emiliano Sala, el delantero argentino que viajaba en un avión privado desde Francia hacia Cardiff cuando la aeronave cayó en el Canal de la Mancha. Son muchas las sombras alrededor del caso. Por ejemplo, nunca apareció el cuerpo del piloto David Ibbotson. Y se mantiene el litigio entre el club francés y el galés: la FIFA le ordenó a la institución compradora a pagarle al Nantes 6 de los 17 millones de euros en los que se había acordado la transferencia.

El periodista Harry Harris editó el libro “El asesinato de Emiliano Sala”, en el que ofrece nuevos detalles del caso, buscando responder las preguntas que todavía encierran un misterio. El diario The Sun ofrece un adelanto de varios de los tópicos que trata la publicación. Por ejemplo, señala que “Cardiff City ha contratado al principal abogado Eric Dupond-Moretti para explorar litigios criminales y civiles por homicidio contra Nantes, el club que vendió al delantero”. “Se espera una decisión este mes sobre si la acción sin precedentes puede seguir adelante. Una fuente cercana al caso dice que será como ‘arrojar una granada a la mezcla’, si es así”, agrega.

¿Por qué el Nantes quedaría apuntado? Cardiff responsabiliza al club francés, ya que el agente Willie McKay, que organizó el viaje en avión, representaba efectivamente a la institución vendedora. Otro de los temas que profundiza el libro es el cambio de piloto que comandó el Piper PA-46 Malibu que se precipitó en el Canal de la Mancha. “Informes en Francia sugieren que David Henderson, piloto experimentado de York que originalmente iba a tomar los controles del vuelo condenado, se acercó a su amigo David Ibbotson y le preguntó: ‘¿Quieres un fin de semana en Nantes?’. Acto seguido, le Pagó a Ibbotson para que se quedara en un hotel en Francia y por pilotar el vuelo”, señala el texto.

A su vez, Harris se pregunta: “¿Por qué David Henderson, un piloto tan respetado y experimentado, entregó los controles a un hombre (Ibbotson) con reputación de estar endeudado, un piloto a tiempo parcial en el mejor de los casos y quien no tenía una licencia para el vuelo comercial que necesitaba desesperadamente para llegar a fin de mes? ¿Por qué Henderson se ha negado rotundamente a cooperar con Cardiff cuando el club le escribió directamente a él, así como a sus abogados, solicitando ayuda para desentrañar ciertos hechos de los cuales solo él sabe la respuesta? ¿Cómo es que si David Ibbotson tenía una habilidad sobresaliente, era como paracaidista? ¿Y por qué el piloto no estaba en el avión cuando la operación de rescate con fondos privados descubrió el cuerpo de Sala? ¿Pudo eyectarse el piloto antes de que caer en picada? Si el piloto sobrevivió, ¿dónde está él? Si no lo hizo, ¿dónde está su cuerpo?”.

Otra revelación del libro se refiere a la actitud que tomó el Cardiff con Neil Warnock, entonces entrenador del equipo que dio su autorización para la operación. Según la obra, la dirigencia “le pidió que entregara mensajes de texto y correos electrónicos sobre Emiliano Sala días antes de que renunciara”. El club sugirió contratar un abogado independiente para filtrar los textos en pos de eliminar cualquier comunicación privada.

Warnock fue uno de los más afectados por la muerte del atacante. “Es imposible dormir, no puedo manejar la situación”, dijo, cuando se confirmó la desaparición de Sala. El director técnico fue uno de los que viajó desde Europa a Progreso, Santa Fe, “Era un muchacho encantador. Viví mi peor semana en el fútbol”, señaló en la despedida al delantero.

“Nunca fue el mismo desde el incidente de Sala”, aceptó en el libro Mehmet Dalman, presidente del Cardiff. “Recuerdo que inmediatamente después que teníamos que jugar contra Southampton y había preparado un discurso en mi mente para que Neil supiera cuánto lo estábamos apoyando. Quería decirle que estaría bien, pero tan pronto como vi su rostro supe que era mejor no decir nada, o podría empujarlo demasiado y llevarlo al límite. Estaba claramente afectado", concluyó. (Infobae)

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