Una Positiva

Dieron de alta al nene de tres años que aspiró purpurina en Tucumán

El niño de tres años que había sido internado en grave estado tras aspirar purpurina en su casa de San Migel de Tucumán fue dado de alta luego de nueve días de internación.
jueves, 26 de marzo de 2015 · 16:54

Ian pudo dejar este jueves el Hospital de Niños, donde ingresó el pasado 16 de marzo, luego de haber aspirado en forma accidental el polvo metálico que había adquirido su madre para emplearlo en unas manualidades.

Ese día, el padre del chico lo encontró con el rostro dorado por la purpurina y enseguida se quejó porque le dolía la panza. El menor tuvo que ser asistido con respirador artificial y se le realizó en el hospital un lavaje broncoalveolar, mientras se mantuvo en estado crítico durante varios días.

Aunque se temió lo peor, con el antecedente fresco de un chico que murió el año pasado por la misma sustancia en la vecina Santiago del Estero, Ian pudo recuperarse, ya no necesitó el respirador artificial y sólo deberá someterse a controles para que un neumonólogo vigile su evolución, según informaron medios locales.

El caso tuvo un final feliz que contrastó con el ocurrido en Santiago del Estero, ya que la misma sustancia provocó el 8 de noviembre pasado la muerte de Mauro López, un chico de siete años.

El pequeño había aspirado la sustancia cuando, jugando, la colocó en un silbato para esparcir las partículas brillosas en el aire y fue internado en grave estado el 19 de octubre. La purpurina, considerada por muchos años como un elemento decorativo escolar más, fue prohibida en la provincia de Entre Ríos por su peligrosidad, especialmente para los menores.

El director del Hospital de Niños de Tucumán, Oscar Hilal, explicó que la purpurina contiene metales pesados como el cobre y el aluminio. "Es grave porque cuando el chico la aspira llega al nivel de los bronquios y alvéolos y altera el intercambio gaseoso que se produce a nivel alveolar, en los pulmones, lo cual lleva a que el paciente tenga dificultades respiratorias que van en constante aumento, hasta llegar a una situación crítica que necesite un respirador. A veces no hay ningún síntoma", explicó al diario La Gaceta.