San Juan

El juez levantó la clausura de la mina Veladero

Fue el día después de que Barrick corrigiera en 5 veces más la magnitud del derrame. Un estudio realizado por una especialista mendocina no encontró cianuro en el agua
viernes, 25 de septiembre de 2015 · 08:32

EL Juez de Jáchal, Pablo Oritja, extendió por tiempo indeterminado la clausura del sector de la mina de Barrick Gold en Veladero, en el que se utiliza la solución cianurada que se derramó. El miércoles, la empresa reconoció que durante el incidente no se escaparon los 224 mil litros que se dijo en un principio, sino alrededor de 1 millón de litros. Ayer, el magistrado autorizó que la planta vuelva a operar normalmente, con ciertas precauciones. Y hoy, los habitantes de Jáchal e Iglesias marchan a San Juan para pedir que la firma canadiense se retire. 

Marcelo Castro Fonzalida, integrante de "Jachalleros en Mendoza”, comentó que sabía que el hecho de que la suspensión fuera por tiempo indeterminado implicaba que podía ser levantada en cualquier momento, pero no imaginó que sería al día siguiente de que la empresa reconociera que se filtraron 1 millón de litros de solución cianurada. "Por una cuestión social, la tendría que haber mantenido por lo menos esta semana”, opinó. 

El joven señaló que, de a poco, gobierno y empresa quieren normalizar la situación, pero estas actitudes enardecen a los pobladores. También ayer, el candidato a presidente por el Frente para la Victoria, Daniel Scioli, visitó San Juan como parte de su campaña y defendió la minería sustentable y el manejo que el gobierno provincial hizo del incidente. 

Pero los habitantes de Jáchal e Iglesias siguen intranquilos. Hoy partirán en caravana hacia la ciudad de San Juan, donde se concentrarán para marchar a la plaza 25 de Mayo y hacer un acto a las 20. Castro Fonzalida contó que la mayoría de las empresas de transporte trabajan también para la mina y se han negado a llevarlos, por lo que la gente se está organizando, en especial la de las zonas rurales. Asimismo, indicó que esperan una contramarcha de pro mineros.

Fabián Olivares, de la Asamblea Jáchal No Se Toca, manifestó que la sensación de la gente es de mucha angustia por lo ocurrido y por la falta de información por parte del gobierno y la empresa, que fueron pasando de 150 mil litros, a 224 y a 1 millón derramados. La incertidumbre los lleva a seguir comprando agua mineral, aunque les aseguran que la de red se puede consumir sin problemas. Desde varias organizaciones en todo el país se están realizando colectas de líquido envasado. En Mendoza, el sábado, de 10 a 17, se recibirán donaciones en el reloj de sol del Parque Central.

Estudio sin contaminación

Patricia Peralta, doctora en Biología y master en Análisis de Ecosistemas Acuáticos, fue contratada por Canal 8 de San Juan para que realizara un análisis independiente del agua. Es que hasta ahora -aunque la población espera el resultado de estudios que han realizado diversos organismos, entre ellos la UNCuyo y la ONU-, la gente sólo ha accedido a información difundida por el gobierno provincial y la empresa, de la que desconfían.

Peralta detalló que el viernes pasado tomó muestras en el río La Palta (a unos 50 kilómetros del sitio del derrame) y aguas abajo a la altura del pueblo de Malimán. Las mediciones en estos sitios arrojaron que los parámetros físico-químicos del agua -pH, conductividad eléctrica y oxígeno, entre otros- son normales en comparación con registros históricos. Asimismo, los peces y la flora microscópica no habían sido afectados. 

En cuanto a la presencia de cianuro, no fue detectada en aparatos que pueden encontrar una concentración superior a los 0,02 miligramos por litro. Para tener una referencia, la Organización Mundial de la Salud establece como límite permitido 0,1 mg/l. De todos modos, la especialista recalcó que se trata de una foto de ese momento y de esos puntos específicos. Asimismo, indicó que continuará con estudios durante el mes de octubre y en distintos lugares de la cuenca, desde la mina, pasando por el dique Cuesta del Viento y hasta llegar a Jáchal.

El director de Toxicología de Mendoza, Sergio Saracco, explicó que el cianuro es una sustancia química altamente tóxica que tiene un impacto como contaminante en la salud humana y en el medio ambiente, y que puede encontrarse como líquido, gas o sal. Cuando se ingiere en bajas concentraciones, el hígado lo procesa y se excreta por la orina, pero cuando la presencia es significativa puede conducir a la muerte inmediata de personas -aunque es muy raro-, animales, plantas y bacterias. 

De ahí que la preocupación, detalló, no sea la presencia de cianuro, ya que su acción no se prolonga en el tiempo y se gasifica a 25° (tampoco implica un riesgo en hortalizas ni ganado). Pero sí puede tener consecuencias indirectas en el largo plazo, ya que como es solvente de metales -de hecho se utiliza en minería para separarlos de la roca-, el derrame sobre la tierra puede haber disuelto arsénico, plomo, mercurio, selenio, cadmio, que con el tiempo podrían llegar a cursos de agua superficial o subterránea. 

Saracco consideró fundamental seguir realizando controles del agua durante décadas para detectar si aumenta la concentración de alguno de esos metales.