Increible

Niembro confesó que su empresa no tenía empleados y que poseía como único cliente al gobierno de Macri

El candidato a diputado nacional por el PRO y comentarista deportivo, Fernando Niembro, contestó a todas las preguntas relacionadas a la denuncia en su contra por los negocios entre su empresa La Usina SRL y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para la realización de encuestas.
miércoles, 9 de septiembre de 2015 · 08:35
 "No me van a sacar del ring", desafió. 

En primer lugar, se dedicó a desprestigiar la denuncia al mencionar que había nacido a partir de una investigación periodística. "Fue tomada de tres artículos periodísticos. Y, sobre eso, basaron una tesis de que había alguna irregularidad en la empresa en la que yo estaba. Sabiendo que eso se había producido, esta mañana estuvimos en el juzgado con mi abogado para decir ‘aquí estamos’", contó. Así, repitió durante toda la entrevista (que duró más de una hora) que la denuncia nació sobre dichos artículos.  

En una extensa entrevista televisiva hecha por el periodista Alejandro Fantino, Niembro negó todas las acusaciones que se le hicieron luego de que, a raíz de una investigación de Tiempo Argentino, se conociera el dinero que el candidato macrista había hecho en contratos con el gobierno encabezado por quien hoy es su jefe político. 

Además, negó las versiones que aseguraban que se habían ordenado allanamientos en las oficinas de Niembro. "No nos llegó ninguna notificación. Ayer se corrió la información de que habían allanado mi oficina. No es cierto porque no tengo oficina y no pasaron por mi casa", manifestó. 

El periodista deportivo además minimizó las ganancias que se comprobaron que La Usina habá tenido como proveedor de la Ciudad, en comparación con el precio ínfimo por el que vendió su parte de la empresa. "Yo vendí mi parte de la empresa a 20 mil pesos y lo puedo hacerlo a la cifra que me plazca. La empresa no tenía gran rédito. Los 21 millones de pesos había que descontarle el IVA, pagar los gastos de la tercerización, las encuestas y otros gastos. Si quiero la puedo regalar". 

El comentarista deportivo confesó, por otro lado, que su empresa La Usina SRL no tenía empleados y que su único cliente era el gobierno de la Ciudad. "Yo no tenía otras contrataciones", confirmó. Contrariamente, negó que haya habido contrataciones directas, sino que todos los contratos fueron por "concursa de precios". "A mí el gobierno me invita a una concursa de precios de tres empresas que tenían que ofertar el mejor precio. Confiaban en nosotros. ¿Vos sabés la cantidad de obras públicas que se tercerizan? No es una cosa ilegal, es un procedimiento correcto. Por eso no tengo ningún inconveniente con la investigación", expresó. 

Aún así, y lejos de aclarar todos los tantos, Niembro confesó que su emprendimiento "Surgió una necesidad del Ministerio de Espacio Público que buscaba que la gente se acostumbrara a la separación de residuos. Se quería saber cuál era el comportamiento de los vecinos con los contenedores.. Nosotros tercerizamos el trabajo. Se hizo a tal satisfacción que siguió en el tiempo. Eran encuestas que tenían un registro con mucho rigor", se justificó. 

Además, a la hora de contestar el por qué de que las contrataciones no figuraran en los registros oficiales del Gobierno, Niembro explayó una explicación curiosa. "No se publican todas las resoluciones en el Boletín Oficial. ¿Sabés lo que sería publicar todo?", se preguntó. 

Finalmente, en relación a la entrevista con Jorge Lanata en la que el periodista del Grupo Clarín le había pedido la renuncia ante el escándalo surgido, Niembro se defendió al decir que "Lanata no tenía la documentación que después apareció a raíz del pedido del juez. Lanata tiene que saber que yo no estoy imputado". Además, sentenció: "No voy a renunciar". 

Como dato de color, vale retratar cómo Niembro en varios pasajes de la entrevista invitó a las cámaras a mostrar fotografías que había llevado con imágenes de casas en malas condiciones, aduciendo que se trataban del estado de las viviendas en barrios del Conurbano, leyendo en el dorso de ellas de qué lugares se trataban.