Quién es Fabiola Yañez, la pareja de Alberto Fernández que ejercerá como primera dama

Periodista y actriz, está en una relación con el presidente electo desde hace 5 años. Entre 2019 y 2023 se imagina en el trabajo social.
lunes, 28 de octubre de 2019 · 11:26

A principios de enero de 2019, Fabiola Yáñez dificilmente imaginaba que su futuro era convertirse en la primera dama de los argentinos, sin embargo ese será su rol a partir del próximo 10 de diciembre, cuando Alberto Fernández inicie su camino como primer mandatario, por lo menos hasta 2023. 

A principio de este año, la periodista y actriz se disponía regresar a la tablas con "¡Otra vez papá! Después de los 50.", obra protagonizada por Manuel Wirzt en el Multiteatro. Pero su participación duró poco. En el mes de mayo su novio le anunció que había sido el elegido para regresar al peronismo al poder después de cuatro años de gobierno de Mauricio Macri. Aunque al principio ni él lo creía, su compañera decidió abandonar todo y acompañarlo en la larga campaña. Sólo continuó con su programa “Común y corriente”, los domingos por la tarde, en Radio10, con la compañía Nora Briozzo y Néstor Dib.

 

 

Su último trabajo en las tablas

 

 

La historia de Yáñez comenzó hace 38 años Río Negro pero la vida la llevó a vivir en Misiones, Rosario, la localidad santafesina de San Lorenzo y últimamente Puerto Madero. “Creo que tengo una gran capacidad de adaptación. Fui a trece colegios desde preescolar hasta quinto año porque el trabajo de mi papá requería que nos mudáramos seguido. La parte buena de eso es parecida a la sensación de estrenar una obra como actriz: es todo nuevo y hay adrenalina. Pero no es fácil… hubo momento duros”, dijo en una entrevista brindada a Página 12 a días de las elecciones. Ahora, la mujer deberá mudarse una vez más, esta vez abandonará su domicilio de Juana Manso para radicarse en la Quinta Presidencial de Olivos y la Casa Rosada. 

 

Entre el periodismo y las tablas

Licenciada en Periodismo graduada en la Universidad de Palermo tuvo su primera experiencia frente a las cámaras a los 17 años, en un programa infantil para Canal 3 de Rosario. Tiempo después desarrolló una prolífica carrera en medios nacionales y extranjeros: trabajó en Infobae, Página 12, América, C5N y Radio10; y fuera del país fue corresponsal para CNN+ y el diario La Razón de España. Hasta 2018 fue panelista de "Incorrectas", programa de Moria Casán.

En la escena artística, comenzó su recorrido en pequeñas obras de teatro en Rosario. Además de la mencionada propuesta que protagonizó con Wirtz, participó en "Entretelones", con Nito Artaza y Fabián Gianola. Pero esa experiencia dejó un amargo sabor para ella. Tiempo después de finalizada su participación, denunció a Gianola por acoso sexual. "Él traspasó el compañerismo y me hacía sentir incómoda, me abrazaba y me tocaba sin mi consentimiento", dijo en Intrusos.

 

Su trabajo como corresponsal CNN+

 

 

La historia de amor con Alberto

Con cinco años en pareja, cuatro de convivencia y tres de compromiso, el amor nació cuando él ya no ocupaba cargos políticos. Su primer contacto con el ahora presidente electo fue por motivos estrictamente laborales, cuando ella todavía era una estudiante de periodismo. “Hacía rato que él se había ido del gobierno. Yo tenía una beca en la Universidad de Palermo, donde estudiaba periodismo y trabajaba en el área de Comunicación Institucional. Se armaban ciclos de charlas y yo convocaba a los dirigentes. A uno de esos encuentros me acuerdo que estaba invitado Macri. Una de esas veces, también lo contacté a Alberto”, dijo sobre ese primer encuentro en la mencionada charla con Página 12

“Pasó el tiempo y cuando estaba terminando mi tesis, que fue sobre la relación interdiscursiva entre el diario Clarín y el primer gobierno de Néstor Kirchner, lo volví a llamar. Primero lo consulté, después le hice una entrevista. Rendí la tesis y me saqué un diez. Y un día me llamó él para invitarme a salir. Así empezó todo. El 14 de mayo cumplimos cinco años juntos y en el 2016 nos comprometimos”, recordó. 

 

Así anunciaban su compromiso desde París 

Al hablar de lo que la enamoró de Alberto, Fabiola enumera: “Más allá de sus singularidades, es un hombre simple. Y es una persona brillante”

“Nos llevamos bien y últimamente está tan ocupado que no tenemos tiempo de pelear”, dijo sobre la relación entre ello. Y aseguró que ya se adaptó a verlo poco. “Sí. Al principio fue complicado, obviamente. Pero las recorridas por comedores y las escuelas me hacen muy bien porque siento que estoy haciendo algo por los demás y eso es muy gratificante. Porque si lo acompañara ahora en las recorridas implicaría que me tengan que cuidar a mí además de a él. Y no soy la prioridad”, describió. 

 

Fabiola y Dylan, el perro de la pareja

Entre sus planes también está la maternidad, pero no es una cuestión prioritaria. "Me gustaría tener hijos, lo hablamos, pero los momentos no se han dado por las ocupaciones", dijo a Moria Casán en Incorrectas.

Según ella misma, su relación con Fernández la acercó inesperadamente a la política: “Soy peronista. Tengo muy arraigado el valor de la solidaridad, pero no tuve ni tengo militancia política. Prefiero comprometerme humanamente y no detrás de un partido. Lo más cerca que estuve en mi vida de la política se dio cuando lo conocí a Alberto”.

 

Fabiola acompañando a Alberto

 

 

Su trabajo como primera dama

Con el nuevo cargo de su pareja, empieza para Fabiola Yañez un nuevo desafío en su vida. Aunque existe una especie de “vacío legal” acerca de quién puede ocupar el lugar de primera dama, la periodista será quien acompañe al primer mandatario en sus actividades públicas, si así él lo desea.  

Sus ganas de abocarse a lo social está directamente relacionado con sus humildes orígenes. “Yo nací en una familia pobre. Por eso cuando voy a los comedores… yo conozco lo que es un piso de tierra y no me shockea. Siempre viví en ciudades muy chicas y ahí es más fácil apreciar la sencillez y las necesidades de la gente”, contó haciendo referencia a la tarea que le tocó realizar en la campaña presidencial. 

 

Como primera dama, Yánez tiene claro cuál será su lucha: “Todos tenemos una causa: para mí son los chicos. Yo no me veo en un cargo, no me veo detrás de un escritorio. Soy una persona de acción. En los comedores suelen cocinar con leña, en el piso. Y a veces llamo a alguien que conozco que puede solucionar el tema y me ayude a conseguir garrafas. Y así con cada problema. Sí haciendo cosas por los pobres y por los chicos. A todos nos hace bien hacer cosas por lo demás. Estoy en contra de la estigmatización de la solidaridad. Desde que publiqué que estoy haciendo estas actividades, el efecto contagio funcionó y se está sumando un montón de gente. En la Argentina que viene se tiene que involucrar todo el mundo para que salgamos adelante y sanemos como sociedad . Yo sé que la economía no está bien y va a ser difícil levantarse. Pero para ser solidario no hace falta tiempo. Se puede ser solidario ya, sólo hace falta compromiso y ese compromiso está en cada uno”, dijo en la charla con el diario afín al kirchnerismo. 

Su trabajo empezó mucho antes, pero en este tiempo se vio intensificado: “Antes lo hacía de vez en cuando, sobre todo en Misiones. Acá también lo hice algunas veces. Y en esta etapa lo sistematicé a partir de un posteo que hice después de ir a visitar la comunidad guaraní Mbya en Misiones, en el medio del monte. Sacamos fotos y las publiqué en redes porque hubo una ceremonia muy linda. Ahí decidí que iba a ser la primera de muchas actividades que iba a hacer todas las semanas”, expresó.

 

“Gracias al respaldo de un grupo de muy buenos amigos hoy cuento con tres depósitos donde recibimos donaciones y una o dos veces por semana visitamos entre cinco y seis comedores y merenderos. Al principio llevábamos ropa y frazadas, siempre cosas nuevas. Imaginate la alegría de los chicos. Pero después nos dimos cuenta de que lo que hacía falta era comida. La semana pasada fuimos a Benavídez y los chicos no tenían dónde sentarse. Y apareció alguien con sesenta pupitres. La señora estaba feliz. Ella tiene un comedor, pero tuvo que pedirles a otras señoras que abrieran también comedores en sus casas. Es impresionante porque en un solo barrio hay 200 chicos que van a comer”, comentó sobre su tarea. 

“Los comedores son casas de gente que abre su patio, pone un tablón y da de comer. Lo más terrible fue escuchar que los chicos te digan mientras te abrazan 'llevame con vos a vivir a tu casa'. Y en las escuelas, que un niño se coma media banana y se guarde la otra mitad en el bolsillo para el hermano que no está escolarizado”, agregó sobre las distintas realidades que enfrentó en estos meses.