Medir la tensión en casa o en el médico, ¿qué es mejor?

La toma de la tensión es una actividad que deben realizar regularmente las personas que sufren de inestabilidad en este ámbito. Anteriormente, este tipo de acciones sólo se podían llevar a cabo en centros médicos, pero hoy día, hacerlo en casa resulta mucho más fácil y cómodo.
viernes, 20 de septiembre de 2019 · 11:00

Cuando una persona sufre de hipertensión, los médicos especialistas tienden a recomendar que la toma de la tensión se haga de forma regular en casa y que se complemente con una lectura en el consultorio, en el momento de ejecutarse una consulta de rutina.
 
Para lograr esto, lo mejor es tener a mano un tensiómetro de buena calidad, pues permitirá que los resultados sean más precisos, y tanto los pacientes como sus familiares estén más tranquilos en el día a día. Para realizar la compra se puede aprovechar para revisar comparativas de las distintas opciones disponibles en el mercado a través de esta web con los mejores modelos.
 
Características a verificar para comprar un tensiómetro
 
Los puntos básicos a tener en cuenta a la hora de comprar un tensiómetro son los siguientes:
 
Dimensiones: se refiere al tamaño que tendrá la almohadilla que se sujeta al brazo para hacer la lectura. Mientras más grande sea ésta mejor, pues se asegurará que se pueda colocar en personas de distinta contextura física, lo cual resulta muy útil sobre todo en familias donde hay varios hipertensos. En este punto vale la pena considerar también que tenga un cierre adaptable y que se ajuste bien.

Batería: son mejores aquellos cuya batería ofrezca un amplio nivel de duración. En todo caso es mejor leer con atención las instrucciones del fabricante para evitar que en cualquier emergencia el tensiómetro deje de funcionar por este motivo.

Precisión: lo más importante de todo es que sea un equipo con una alta precisión cuyos resultados puedan tomarse con confianza y realizar los reportes que el médico tratante considere necesarios.

Pantalla: todo lo demás perderá sentido si el tensiómetro tiene una pantalla que sea difícil de ver y, por ende, los resultados haya que adivinarlos. Hoy existen pantallas que muestran distintos tipos de resultados que hacen mucho más valiosa y segura la lectura.

El estilo: en este aspecto nos referimos a la forma de colocarse el tensiómetro. La mayoría de los conocidos se colocan en el brazo pero también hay versiones que se pueden ajustar a la muñeca, que tienen forma de reloj, etcétera.
 
Adiós a las medidas eventuales con las pulseras de actividad
 
Gracias a los avances de la tecnología en una fusión directa con la ciencia se han llegado a fabricar equipos que facilitan cada vez más el día a día y permiten llevar un ritmo bastante normal. Para aquellos que no gustan de estar sometidos a una lectura diaria a determinada hora del día o que están muy ocupados, elegir una buena pulsera de actividad a buen precio puede ser la solución.
 
Se trata de un dispositivo en forma de reloj que se coloca en la muñeca y que es capaz de realizar una medición constante de la presión arterial y las calorías que se han quemado durante el día, por lo que también representan un valioso apoyo para quienes llevan un estilo de vida fitness.
 
Lo mejor es que estos equipos pueden facilitar muchas demandas diarias de información, por lo que casi siempre tienen algún método de conectividad que permite transferir los datos obtenidos durante un día a otro dispositivo y comparar así los resultados de uno u otro día.
 
Además de todo lo anterior, son ligeros, tienen en la mayoría de los casos una buena duración de la batería (lo mejor es que sea recargable), la pantalla es de fácil visualización y ayuda a programar lo que se desea obtener con su uso; y es posible de aplicar a distintas funciones, incluyendo la medición de sueño.
 
La casa vs el médico
 
Cuando una persona acude al médico, ya sea por una consulta de rutina, siempre se le añade cierto nivel de estrés al momento que evita que las tomas de la tensión den los resultados correctos. Por esta razón, hoy en día los médicos recomiendan tanto que se haga un seguimiento desde casa que permita obtener resultados precisos en función al estilo de vida normal que tenga un paciente.
 
También es rescatable el hecho de que representa un ahorro en la economía familiar, pues aún cuando demanda la compra de un equipo específico para este uso, como un tensiómetro o una pulsera de actividad, eliminar la necesidad de salir con el paciente al consultorio reduce el gasto en transporte, y probablemente, en otros elementos que se presentan a veces.
 
Eso sí, es muy importante que para que este método surta el efecto correcto, que tanto los pacientes como los cuidadores cumplan con una serie de pautas que ayudarán a que efectivamente la medición sea la correcta. Por ejemplo, las personas que sufren de hipertensión son orientadas para dejar de lado el consumo de tabaco y alcohol, pero en caso de que aún lo hagan, que por lo menos lleven una hora sin hacerlo antes de realizar la medición.
 
Asimismo, es aconsejable que se realice en un ambiente tranquilo y relajado, y que el paciente pueda estar unos 5 o 10 minutos sentado en calma en el propio sofá donde se ejecutará la medición. De esta manera se asegura que el cuerpo esté en reposo y la toma de la tensión se ejecute con mayor exactitud.
 
Para una persona que sufre de hipertensión, lo normal es que el médico aconseje que la medición se realice unas tres veces a la semana, dos veces cada día. Toda esta información deberá ser anotada en un registro que, en el momento propicio, será analizado junto con el médico para observar el comportamiento de la tensión según el día y la hora. Esto lo llegará a complementar con la toma que realice en su propio consultorio el día que corresponda encontrarse con su paciente.
 
Como conclusión, y pensando siempre en el bienestar del paciente, lo mejor será realizar lecturas de tensión en casa pero con el apoyo de los equipos correctos.