¿Qué son las duchas dentales y para qué sirven?

Mantener una adecuada higiene dental permite prevenir algunas situaciones molestas como el mal aliento, así como el desarrollo de enfermedades. Para lograr una buena salud bucal, existe una serie de técnicas y herramientas que, aplicadas de la manera correcta, producen resultados satisfactorios.
viernes, 20 de septiembre de 2019 · 10:46

Una de las técnicas más conocidas es el cepillado común, junto al uso del hilo dental para remover cualquier posible residuo de alimentos o impedir la formación de placa. Sin embargo, la lista de herramientas para la salud de la boca en general no finaliza ahí, existen otros instrumentos muy útiles, como las duchas dentales.

Todo lo que se debe saber acerca de las duchas dentales 
La ducha o irrigador dental es un dispositivo que tiene la capacidad de eliminar residuos de comida y placa
de cualquier zona de la cavidad bucal, como la línea de las encías y la zona entre los dientes, a través de la aplicación de un chorro pulsátil de agua a presión. En este enlace es posible observar los diferentes modelos existentes en el mercado. 

Aunque es amplia variedad de equipos de este tipo, existen algunas similitudes en su estructura básica, como la presencia de un depósito de agua, una bomba y una boquilla.

Las diferencias que más destacan entre los equipos se encuentran la variedad de boquillas que puede contener, algunas de éstas son específicas para usuarios con ortodoncia o con implantes, también pueden variar los niveles de presión de agua que ofrece.

Éste es un dispositivo muy utilizado por odontólogos, sin embargo, cada día se incrementa el número de usuarios que adquieren uno de estos dispositivos para utilizarlo en la comodidad del hogar. Sus múltiples beneficios no se limitan a remover los restos de alimentos, son muy útiles para cuidar la salud bucal.

Los irrigadores dentales son para cualquier tipo de usuarios, sin restricciones de edad, sin embargo, son recomendados para pacientes con brackets o con implantes odontológicos, a quienes el proceso de higiene puede ser muy difícil de realizar. También para aquellos que padezcan enfermedades bucales como la gingivitis.

De acuerdo a los dentistas, las duchas dentales son más eficaces que el hilo, y mucho más fáciles de utilizar, reducen la inflamación y el sangrado en las encías, eliminan la placa bacteriana, previenen la formación del sarro, por lo que reduce o elimina el mal aliento de quien lo utiliza de manera regular.

Claves para elegir el irrigador dental ideal
Los irrigadores dentales se clasifican en dos grupos principales: los de sobremesa, que son los más populares, necesitan ser conectados a la red eléctrica, y los equipos portátiles, que son inalámbricos, por lo que requieren de una batería recargable. Es posible adquirir los mejores modelos en esta url comprarlasmejores.com/irrigadores-dentales/, donde se muestran las características, ventajas y desventajas de cada uno. 

Sin embargo, es recomendable que el cliente considere algunas características antes de realizar la compra y adquirir el equipo que se adapte a sus requerimientos.

¿Equipo portátil o fijo?
Se debe considerar el estilo de vida, si el usuario viaja con mucha frecuencia, es ideal un equipo portátil, como el modelo Waterpik Traveler 300 que es de tamaño reducido pero con gran potencia. No dispone una gran variedad de accesorios pero incluye una punta de masaje especial para estimular las encías.

Cuando el comprador requiere uno de éstos para utilizar desde la comodidad de su hogar, la variedad de opciones es más amplia, y uno de los productos más recomendados es el Waterpik Irrigador Ultra WP100. Incluye siete boquillas diferentes, entre ellas dos irrigadoras de inyección directa, porque existe la posibilidad de que el equipo sea compartido con otro usuario.
Novedosas tecnologías

Algunos modelos utilizan la tecnología de micro-burbujas, como la estación de cuidado bucal Oral-B PRO 1000, para intensificar la eliminación de la placa dental, atacando de raíz las bacterias presentes. Aparte, incluye un cabezal 3D White, el cual se encarga de pulir y desmanchar los dientes.

También están aquellos modelos como la estación de cuidado bucal Oral-B PRO 3000, que aparte de ofrecer los beneficios del modelo anterior, dispone de tres modalidades de limpieza: diaria, sensible y cuidado de encías. Y la versatilidad de su irrigador Oxyjet, el cual permite que el usuario tenga el control de la presión de agua, y el cambio de modo disperso multichorro a concentrado monochorro.

¿Cómo utilizar la ducha dental para obtener los mejores beneficios?
El primer paso es crear conciencia de que el uso del irrigador dental debe empezar a ser parte de la rutina diaria de la higiene bucal, y nunca va a sustituir el cepillado, sino que deberá ser un complemento. Es la manera correcta de obtener una excelente salud bucal.

Este equipo debe recibir una serie de cuidados antes y después de ser utilizado, por ejemplo, el usuario debe leer el manual antes de usarlo por primera vez, debido a que todos ellos, aunque sean similares, pueden presentar diferencias importantes.

Es importante recordar que tras cada uso, el irrigador debe ser apagado, proceder a vaciar el depósito, retirar la boquilla y guardar los accesorios. Cada tres meses debe recibir una limpieza, de esta manera se alargará la vida útil.

Es posible utilizar la ducha odontológica cada vez que el usuario cepille sus dientes, sólo se debe considerar que este procedimiento no debe exceder los 5 minutos, en un período de tiempo no inferior a dos horas entre cada aplicación.

Una vez que el usuario conozca estas sugerencias, es posible empezar a utilizar el irrigador odontológico siguiendo los siguientes pasos:

  • Llenar por completo el depósito con agua tibia del grifo; si es de la preferencia del usuario, puede añadir enjuague bucal, si el manual indica que es posible.
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  • Seleccionar la boquilla adecuada y colocarla de manera correcta.
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  • Antes de iniciar este procedimiento, debe regular la presión al mínimo para luego ser ajustada al gusto del usuario.
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  • En un ángulo de 90º, se debe colocar la boquilla sobre los dientes. Con el usuario inclinado hacia el lavabo y la boca entreabierta, es momento de empezar la limpieza con este equipo, desplazando la boquilla sobre la línea de las encías y dientes.


Con el uso de un irrigador, el hilo dental será historia y se obtendrán mejores resultados, algo que se reflejará en la salud bucal.