Mendoza

Conmoción por el brutal asesinato de Trinidad en Maipú

El cadáver fue hallado calcinado, por lo que es imposible todo análisis para los forenses. Hay tres hermanos demorados que viven en la misma zona (muy pobre) de Fray Luis Beltrán. Fuerte reacción popular
miércoles, 13 de abril de 2016 · 10:17

El asesinato de Melanie Trinidad Rodríguez (8), ocurrido el lunes, movilizó a los pobladores de Fray Luis Beltrán, Maipú, y a los pesquisas policiales y judiciales. La niña fue hallada sin vida en una ripiera del barrio San Cayetano, ubicado a la vera de las vías del  ferrocarril. Su cuerpo fue quemado de manera tal que nunca se va a poder determinar la causa de muerte. Hay tres hermanos aprehendidos.

El cuerpo de la pequeña fue hallado entre la 0.30 y la 1 de ayer en la cava de un terreno dominado por una inmensa ripiera y por arbustos de diversas alturas. Había sido completamente quemado y a su alrededor se encontraron restos de neumáticos, que también habían sido alcanzados por el fuego.

Al hallazgo lo hizo un hermano de la pequeña, aunque desde hacía al menos cinco horas la Policía ya buscaba en el lugar. Fuentes de la investigación dijeron que uno de los perros de la división Canes siguió el rastro de la niña hasta el sitio donde la encontraron.

Pero debido tanto a las inclemencias del tiempo (llovía y el terreno estaba embarrado) como así también el lugar donde estaba -solo se podía bajar a pie-, el trabajo fue dificultoso. De hecho, una camioneta 4x4 de Policía Rural fue el único vehículo que pudo descender y allí Científica cargó los restos de Trinidad. 

Investigadores consultados por Los Andes confirmaron que debido al estado del cuerpo  no se va a poder determinar nunca cuál fue la causa de la muerte. Apenas quedaron unos pocos restos de piel, que serán cotejados con el ADN de Alejandra Rodríguez, la mamá de la niña, para despejar cualquier duda sobre su identidad. 

Sospechosos

Durante el operativo se detuvo a tres hermanos, mayores de edad, que hasta ayer por la noche permanecían en calidad de aprehendidos en la comisaría 10 de Maipú. 

Vecinos de la zona aseguraron haber visto a uno de ellos, Jesús Concha (24), quemar neumáticos durante el mediodía del lunes (alrededor de las 12.30), justo en el sitio donde fue hallada Trinidad. Con estos testimonios, la Justicia ordenó la aprehensión de los sujetos, que en una primera instancia fueron llevados a la comisaría 49 de Rodeo del Medio pero más tarde, por cuestiones de seguridad, la Policía los trasladó a los calabozos de la comisaría 10, ubicada en el centro de Maipú. 

Además de los testimonios, a Concha lo complica un antecedente: en agosto del año pasado fue acusado de intentar abusar sexualmente de un varón de seis años. El hecho ocurrió en Rodeo del Medio y si no alcanzó a consumarse fue por la intervención de vecinos, que lograron rescatar al pequeño. 
Fuentes policiales dijeron que en ese momento Concha fue detenido pero que después recuperó la libertad.

En marzo de este año se pidió su captura, momento desde el cual se mantenía "fuera de la ley". Después del hecho, Concha, su madre y sus tres hermanos buscaron refugio en una casa del barrio San Cayetano, ubicada a unos 200 metros de donde vivía Trinidad junto con sus padres y sus seis hermanos.

Secuestro al mediodía

Trinidad desapareció el lunes minutos antes de las doce. A esa hora salió de la precaria casa en la que vivía para ir a la escuela Juan Lafinur, donde recursaba segundo grado. Su itinerario desde el comienzo de clases era el mismo: caminaba un kilómetro y medio hasta llegar a la parada de colectivos, donde solía encontrarse con algunos compañeritos para tomar un colectivo de línea. Al trayecto lo hacía sola y debía pasar, obligatoriamente, por la casa de los aprehendidos y por el lugar donde fue hallada sin vida. 

A las seis de la tarde del lunes, su madre esperó que bajara del colectivo escolar pero no lo hizo. Entonces llamó a la escuela y desde allí le confirmaron que no había asistido a clases.

Poco después, la denuncia de su desaparición copó las frecuencias policiales y las redes sociales. "Yo no sé lo que habrá sufrido, qué le habrán hecho. Me dijo chau, mami. Fue lo último que recuerdo de ella", contó a Los Andes Alejandra Rodríguez, madre de la niña.  Una de las hermanas de Trinidad contó que cuando la niña pasaba por la casa de los aprehendidos estos solían decirle cosas.

Quemaron muebles de los sospechosos 

Ayer por la siesta, la madre y el único de los hermanos Concha que no fue aprehendido decidieron mudarse. Pero cuando los vecinos advirtieron  sus movimientos prendieron fuego los muebles que habían cargado en un taxiflet, que debieron ser descartados a un costado del camino. 

También quemaron una casa deshabitada que hacía de "aguantadero” ya que muchos de los vecinos creen que el crimen se cometió allí, aunque los pesquisas no han podido determinar dónde fue asesinada la niña. Justamente esta vivienda está enfrente de la ripiera donde se encontró el cadáver.

"Debido a la lluvia, no se hallaron marcas de arrastre ni tampoco restos hemáticos, por lo que Científica no ha podido determinar si se le dio muerte en el mismo lugar donde fue encontrada o en otro sitio”, dijo una fuente. 

Anoche, la Justicia seguía tomando declaración a vecinos y familiares de la víctima. También se esperaba que la madre de Trinidad pudiera reconocer elementos hallados durante el procedimiento para saber si son de la niña o no. En tanto, los sujetos seguirán aprehendidos en averiguación de antecedentes y medios de vida hasta tanto la fiscalía reúna más elementos de convicción y de sospecha.

Momentos de tensión frente a la seccional de Fray Luis Beltrán

A las 18 de ayer,  por las calles del barrio San Cayetano no pasó el colectivo escolar en el que Trinidad y sus compañeritos volvían a sus casas. Se escuchaban voces de pequeños, pero que pedían "justicia por Trini", después de que la niña (sufría un retraso madurativo) fuera hallada asesinada al costado de una ripiera del barrio.

La marcha comenzó en el denominado "carril viejo" y calle El Resplandor. Los primeros en llegar llevaban velas, fotos y carteles de la niña, en las que pedían por la pronta resolución del caso.

La manifestación estuvo encabezada por una hermana de Trinidad y decenas de niños, cuyas voces no dejaban de pedir justicia. El resto de su familia se encontraba haciendo los trámites para que les entregaran el cuerpo, que es velado en la iglesia de María Auxiliadora de Rodeo del Medio.

Durante el trayecto se unieron docentes del colegio Lafinur y varios estudiantes, a punto tal que cuando la manifestación llegó a la puerta de la comisaría 61, ubicada en España y Alberdi (frente al establecimiento donde cursaba la pequeña), los manifestantes eran más de mil. 

Si bien la marcha se había mantenido pacífica, frente a la dependencia policial se vivieron momentos de tensión. Muchos de los que llegaron hasta ese lugar estaban tan indignados que entraron a la comisaría (por permiso policial) a corroborar que allí no estaban los aprehendidos. 

Luego hablaron de la inseguridad que azota a esa zona rural con el comisario Rubén Giménez, quien salió a la puerta a atenderlos. 

Una situación similar, aunque con muchas menos personas, se vivió en la comisaría 49 de Rodeo: allí incluso debió actuar un pelotón de infantería debido a que los manifestantes arrojaron elementos contra la fachada del destacamento.

Más de mil vecinos salieron  a la calle

La marcha de vecinos que se manifestaron ayer espontáneamente por las calle de Beltrán se fue engrosando paulatinamente. Al llegar a la seccional 61 ya eran más de mil personas.

La gente -toda de condición humilde- quería que les "entregaran” a los acusados para hacer justicia por mano propia. Los detenidos no estaban allí.