Conurbano: un policía abatió a dos ladrones e hirió a un cómplice

La banda de asaltantes, de origen peruano, habían ingresado a robar a una propiedad deshabitada. Un policía que estaba trabajando como custodio privado los descubrió, los enfrentó y le quitó la vida a dos de ellos. Otro de los sujetos resultó lesionado y el restante escapó.
martes, 01 de enero de 2019 · 19:09

Dos delincuentes murieron, un tercero fue detenido y un cuarto logró fugarse, aparentemente herido, tras enfrentarse hoy a tiros con un policía en una zona de restaurantes de la localidad bonaerense de Martínez, cuando salían de robar una vivienda, informaron fuentes policiales y judiciales.

El hecho se registró en los primeros minutos del Año Nuevo en una casa ubicada en la esquina de Catamarca y Talcahuano, partido de San Isidro, en la zona norte del conurbano.

Según pudieron reconstruir los investigadores, tres asaltantes ingresaron a la casa utilizando una barreta con la que rompieron el portón y la puerta de acceso principal y comenzaron a revisar el interior utilizando guantes.

Mientras tanto, un cuarto cómplice se quedó afuera, a bordo de una camioneta Ford Kuga blanca, lo que fue advertido por un vigilador privado que custodiaba el estacionamiento del restaurante “La Rosa Negra”, muy famoso en la zona.

Al custodio le llamó la atención porque ese vehículo no era el de los dueños de la casa y habitualmente no lo veía por allí, de forma que cuando pasó cerca, para observar mejor, el asaltante que estaba a bordo comenzó a tocar bocina insistentemente para que sus cómplices salieran rápido.

Los tres delincuentes salieron de la casa y comenzaron a disparar contra el vigilador, que repelió la acción e hirió de gravedad a tres de ellos, detalló a Télam un vocero de la investigación.

Uno de los ladrones cayó muerto en la puerta de la casa, otro a media cuadra y un tercero fue detenido, herido de gravedad.

Los pesquisas identificaron a uno de los fallecidos como Ángel Fredy Cruz Huarachi (38), peruano, mientras que el restante asaltante muerto, de la misma nacionalidad, no había sido identificado hasta esta tarde.

En tanto, Washington Isaac Ynza Hinstroza, también peruano, resultó detenido y un cuarto hombre pudo escapar, presuntamente herido de bala, pero no fue encontrado al ser buscado en los hospitales de la zona.

El policía, perteneciente a la División Traslado de Detenidos de San Isidro, resultó ileso, al igual que las decenas de personas que a esa hora se encontraban en la zona festejando el Año Nuevo en algunos de los restaurantes o en sus casas.

“Eran las doce en punto, estábamos por brindar toda la familia y de repente suena el teléfono y mi cuñado se puso blanco y me dice ‘entraron a la casa’. Activó las cámaras y vio que había un desastre, después llegó mi viejo (al lugar)”, contó a la prensa el cuñado del dueño de casa, que es comerciante y había ido a pasar las fiestas de fin de año a la Costa Atlántica.

El hombre dijo que se enteraron de que había habido un tiroteo y que en la casa habían quedado las marcas de las balas, ya que hubo alrededor de una decena de disparos, según estimaron los pesquisas.

Acerca de cómo ingresaron los delincuentes, ya que la casa cuenta con alarma, cámaras de seguridad y cerco electrificado, el hombre explicó que “entraron por el frente de la casa y rompieron todo”.

“Están angustiados, con bronca”, dijo acerca del estado de ánimo de sus familiares y agregó que para él, los asaltantes fueron “oportunistas que vieron que hay una casa deshabitada”.

Debido a que en el hecho estuvo involucrado un policía, la fiscal de turno de Martínez, Paula Hertrig, ordenó que los peritajes así como la autopsia los realice Gendarmería Nacional, cuyos efectivos encontraron una pistola Bersa 380 dentro de la camioneta y algunos elementos tirados, como celulares y un GPS con varios domicilios cargados, por lo que no se descarta que la banda tuviera previsto concretar otros robos esta misma madrugada.

En tanto, aún no se pudo determinar qué se robaron de la casa, aunque sí se estableció que la camioneta tenía su chapa patente cambiada, la cual pertenecía a un Ford Fiesta robado el martes pasado en la localidad de San Miguel.

La causa quedó caratulada como “robo agravado, atentado y resistencia a la autoridad y homicidio” y se ordenaron diversas medidas, entre ellas el secuestro de las filmaciones de las cámaras de seguridad municipales y de la casa asaltada.

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