Mendoza: mató para robar una bicicleta y venderla a 500 pesos

Se trata de Luis Miguel Alcaide, el detenido por el crimen durante un asalto de Luis Segundo Villalba. Tiene dos condenas por robo. Un cámara de seguridad captó todo el hecho. Una declaración también fue clave.
lunes, 14 de octubre de 2019 · 11:58

La investigación policial y judicial para cerrar el círculo de sospechosos en el crimen durante un asalto de Luis Segundo Villalba se completó el jueves, luego de intensos trabajos de inteligencia en un asentamiento de Las Heras, el análisis de una cámara que captó el hecho y la posterior detención de Luis Miguel Alcaide, el presunto autor.

Esto permitió saber que el botín del atraco, una bicicleta, se comercializó inicialmente en el mercado negro a 500 pesos.

Efectivos de Homicidios, con la fiscal Claudia Ríos al frente de la instrucción (subrogando a su par Gustavo Pirrello), confirmaron la participación en el hecho de sangre de este sujeto de 27 años con pasado carcelario, gracias a una declaración testimonial, la de quien era su pareja.

Fue la mujer quien contó algunos detalles de importancia y lo complicó en el expediente. Desesperada, lo hizo para desligar a su hijo del asesinato porque había sido el primer detenido de la pesquisa.

El viernes por la tarde, la representante del Ministerio Público acusó a Alcaide por homicidio criminis causa (matar para lograr la impunidad de otro hecho, en este caso, el robo del rodado) y ordenó que pase al penal. Apenas lo llevaron a la fiscalía, Alcaide, quien tiene dos condenas por robo agravado, se desligó a los gritos y pidió declarar en la causa.

Sin embargo, cuando estuvo asistido por un abogado, no hizo uso del derecho y prefirió el silencio. Para los detectives de la causa, las pruebas incorporadas en su contra prácticamente lo depositarán en un debate por jurado.

 

Tras la captura se conocieron los detalles que sirvieron para esclarecer, en esta etapa del proceso, cómo se produjo el ataque contra Villalba, un hombre de 64 años que circulaba el domingo 29 de setiembre por la mañana en bicicleta hacia el sur cerca de Paso y Costanera de Las Heras y fue atacado por un solitario malviviente que le dio un fuerte golpe en el rostro con un elemento contundente.

La víctima iba a un cajero automático, y luego a votar, cuando se encontró con el asaltante, quien le sustrajo el rodado menor. Lo cierto es que los policías de Homicidios fueron hasta el asentamiento Junín, ubicado cerca de la escena, a realizar trabajos de campo, porque sospechaban que el autor podía vivir en el lugar.

Al mismo tiempo, dieron con una prueba vital para conocer la mecánica del ataque: lo que registró la cámara de seguridad de una empresa privada ubicada enfrente del teatro del hecho. En los registros se ve que Villalba conducía su bici cuando fue sorprendido por el asaltante.

Tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza, el agresor comenzó a darle golpes de puño en el piso hasta dejarlo inconsciente. Tomó la bicicleta y huyó con destino incierto. En la villa Junín, los policías dieron con una bicicleta de similares características a la de la víctima: la manejaba una mujer, quien iba con un menor.

Al ser consultada sobre el rodado, la respuesta fue que su hijo la había comprado de buena fe a un sujeto conocido como el Muerto, quien se encontraba en una chacarita. Siguiendo ese camino, tomaron contacto con el Muerto y este les dijo que un joven llamado Gustavo Ulloa la había vendido en el lugar.

Este joven de 18 años se transformó en el primer detenido del caso pero, a las pocas horas, se aclaró su situación procesal cuando su progenitora habló ante los detectives. Quiso hacerlo como testigo reservado –por el temor de sufrir represalias– pero, al declarar sobre su hijo, de todas formas iba a quedar expuesta.

Fue la mujer la que dijo, después de la captura de su hijo, palabras más palabras menos, que había tenido una charla con su pareja y que este le confirmó que la bicicleta la había conseguido “después de hacer un daño”, tal como revelaron fuentes del caso a El Sol.

Siguiendo todas estas pistas, supieron que, a las pocas horas del homicidio de Villalba, Alcaide había comercializado la bicicleta por sólo 500 pesos.

Ordenada la libertad de Ulloa, se desarrollaron nuevos allanamientos en la villa y el jueves detuvieron a quien sería el autor material. 

También secuestraron prendas de vestir para realizar un cotejo con las que llevaba puesta el atacante el día del hecho, tal como reflejaron las cámaras de seguridad. En una primera comparación, el resultado fue positivo.

El caso generó un fuerte shock en la familia Villalba. El hombre estaba en pareja y vivía con dos hijos.

A las pocas horas de su muerte, mientras lo estaban velando, su suegra se descompensó y falleció a pesar del esfuerzo de los parientes y los médicos para salvarle la vida.

El Sol