Cayó uno de los capo narco más buscados en Mendoza tras un preinfarto

Se trata de Hugo el Chueco Rojas, quien tenía pedido de captura desde el 2017 tras la incautación de más de 50 kilos de cocaína en Mendoza y Salta. Sufrió una descompensación y quiso ocultarse en un hospital privado, pero no lo logró.
lunes, 6 de mayo de 2019 · 20:52

Hugo Américo Rojas nació hace 55 años en Orán, provincia de Salta. Desde el 14 de junio del 2017 tenía pedido de captura del Juzgado Federal Nº1 de Mendoza por estar sospechado de ser un capo narco, es decir, liderar una organización criminal dedicada a la comercialización de estupefacientes.

Policías de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico de Mendoza comprobaron en una investigación que duró varios meses, que proveía a traficantes de drogas y fueron tras la banda para desbaratarla en junio del 2017.

Cuatro miembros fueron detenidos en Mendoza y en Salta y secuestraron más de 50 kilos de cocaína de máxima pureza en una decena de allanamientos.

Sólo Rojas, a quien apodan el "Chueco" y era propietario de un hotel –el que utilizaba para albergar a sus clientes que luego distribuían la mercadería ilegal– logró escabullirse de los pesquisas y no pudo ser detenido.

El resto de la gavilla dedicada al narcotráfico (principalmente al transporte en vehículos y almacenamiento de cocaína) fue a juicio oral hace pocas semanas y la condenaron a varios años de encierro.

Los días en la clandestinidad del "Chueco" Rojas terminaron el viernes 3 de este mes a las 15.25 cuando fue detectado en el hospital privado Tres Cerritos, en avenida Juan B. Justo y Fresnos, en Salta capital, tras sufrir un preinfarto. Ingresó de urgencia y hasta se analizó una intervención quirúrgica.

El señalado jefe narco intentó por todos los medios evitar que se conociera su identidad al ingresar al nosocomio –se cree que habría pagado a enfermeras y médicos privados para resguardar su identidad– pero los policías salteños consiguieron el dato de dónde se encontraba internado en Terapia Intensiva.

Los efectivos confirmaron que el Chueco se recuperaba en una cama del box 4 de esa sala y que un familiar estaba a su cuidado. Las horas de incógnito se terminaron cuando los directivos del nosocomio detallaron los datos filiatorios del paciente.

Debido a esto, y como ya la vida del Chueco no estaba en riesgo, le notificaron el pedido de captura y el citado juzgado federal de Mendoza ordenó que pase sus días de recuperación con consigna policial. También pidió a las autoridades del lugar que informe cuál era el estado de salud.

El diagnóstico fue el siguiente: "síndrome compartimental, shock cardiogénico IAN, evolucionando por cuatro días más a partir de la fecha”. De esta forma, se cree que el señalado narco será traído a Mendoza en los próximos días para responder en la causa que motivó su pedido de captura.

Los pesquisas de Lucha Contra el Narcotráfico, por los trabajos que realizaron en conjunto con sus pares norteños, entienden que el Chueco Rojas se movió por algunas provincias del norte argentino después de que se conoció su pedido de detención.

Es más, por las pruebas reunidas supieron que se ocultó en Salta, Catamarca y Corrientes y que era trasladado de un lugar a otro en los baúles de los vehículos con el objetivo de que no advirtieran su presencia. Hasta mencionaron que uno de sus hijos era quien lo ayudaba a evitar cualquier tipo de control en las rutas.

Cómos los atraparon

Los trabajos de inteligencia y seguimiento de los policías mendocinos sirvieron para conocer que una banda se dedicaba a transportar cocaína en tubos de GNC de diversos vehículos.

El grupo local delictivo se contactaba con gente de Salta y viajaba para cargar los rodados en un taller de la localidad de Orán. Esta pesquisa nació a fines del 2016 y, más de seis meses después, tres mendocinos y dos salteños fueron identificados.

Los mendocinos, entre ellos, una mujer, fueron detenidos el 5 de junio del 2017, y el salteño, el 13 de ese mismo.

El Chueco, durante esas medidas, logró zafar de las redes policiales porque lo ocultaron en una camioneta que escapó a toda velocidad del pueblo.

Escondían la cocaína en tubos de GNC: todos condenados

A fines de marzo de este año, el Tribunal Oral Federal Nº1, integrado por los jueces Waldo Piña, Alberto Carelli y Paula Marisi, condenó a los cuatro integrantes detenidos en la causa por transporte de cocaína en tubos de GNC que operaba en Salta y Mendoza.

Los hallados culpables fueron Rodolfo Leopoldo Ferreyra (alias Popó), José Antonio Molina Archilla, Marisa Deolinda Moyano Quinteros y Sergio Ambrosio Kuhry Lodi, quienes recibieron 7, 6, 4 y 5 años de cárcel, respectivamente.

La investigación de Lucha Contra el Narcotráfico permitió conocer que un carnicero llamado Rodolfo Ferreyra, con domicilio en calle Mathus Hoyos de El Bermejo, se dedicaba a ir a buscar cocaína a Salta.

Este sujeto, conocido como el Popó, mantenía contacto con el capo narco salteño identificado como Hugo Américo Rojas, el Chueco. Al mismo tiempo, el Popó contaba con la colaboración de su pareja, Marisa Moyano, quien se dedicaba a la preparación del lugar donde llegaría el cargamento de drogas y a la emisión de los giros hacia el norte del país.

El 5 de junio del 2017, los policías de Narcocriminalidad supieron que el Popó y otro hombre –José Molina– se encontraban en Salta y que usaban un VW Cross Fox para traer la droga a Mendoza.

En el control de San Carlos (Iscamen), en el norte de la provincia, les frenaron el paso y hallaron 11 envoltorios de nailon cubiertos con grasa que contenían 11,045 kilos de cocaína. Acto seguido, cayó Marisa Moyano con elementos para el fraccionamiento de la droga, en Guaymallén.

El 13 de junio siguieron las medidas, esta vez, en Salta. Fueron tras el Chueco pero no lo hallaron en su domicilio. Pero sí detuvieron a un amigo, Sergio Kurhi, quien tenía su taller colindante a la casa del jefe narco, el que usaban para acondicionar la droga.

En el interior de un Ford Falcon dieron con 36 envoltorios rectangulares que contenían cocaína, los que pesaron 41,481 kilogramos. Con la detención el viernes del Chueco Rojas, se espera que sea traído a Mendoza y el juez de la causa, Walter Bento, le notifique las acusaciones en su contra.

El Sol