El crimen de Luis Espinoza en Tucumán: el último audio que el trabajador rural le mandó a su familia

Se cumple un mes del brutal homicidio. El mensaje de voz que envió un día antes de que lo mataran.
martes, 16 de junio de 2020 · 12:39

Pasaron treinta días del asesinato de Luis Espinoza, el trabajador rural que desapareció el 15 de junio en el sur de Tucumán y cuyo cuerpo fue encontrado el 22, en el límite entre esta provincia y Catamarca, a casi 100 metros de profundidad en un barranco. La Justicia detuvo e imputó por "desaparición forzada de persona seguida de muerte" a nueve policías y dos civiles.

A medida que pasan los días se van conociendo no solo nuevas pruebas que complican la situación procesal de los policías detenidos, sino también elementos que dan cuenta de la vida que llevaba el peón en la zona de Melcho. Allí vivía en una humilde casa junto a su esposa y sus seis hijos.

TN.com.ar accedió al último audio que el trabajador rural le envió a uno de sus parientes desde el teléfono de su hija, un día antes de ser asesinado. "Saludos a la comadre, a la chica también, cuando gusten vengan", fue el corto mensaje que mandó el trabajador rural.

Luis tenía 31 años y nunca aprendió a leer ni escribir, por eso solía comunicarse a través de audios que sus hijos le ayudaban a enviar.

Los policías Rubén Montenegro (subcomisario), José Morales, Miriam González, René Ardiles, Víctor Salinas, Carlos Romano, José Paz, Gerardo González Rojas y Claudio Zelaya, Fabio Santillán (vigía ciudadano) fueron imputados en la causa del asesinato de Espinoza como coautores responsables del delito de desaparición forzada seguida de muerte y privación ilegítima de la libertad.

Las pruebas que complican a los policías

El 15 de junio un grupo de nueve policías y un vigía municipal acudieron en tres vehículos a la zona de Melcho, en la localidad de Monteagudo, para impedir que se realizaran carreras clandestinas de caballos.

De acuerdo al expediente, los uniformados llegaron al lugar disparando sus armas reglamentarias y una Ithaca. En un camino vecinal se cruzaron con Luis y Juan Espinoza, que cabalgaban por el lugar.

Por lo menos cuatro policías forcejearon con Juan, que para ese momento ya había caído del caballo porque el animal se asustó. Lograron reducirlo y esposarlo. Su hermano Luis intentó intervenir en la situación, y cuando corría monte adentro fue alcanzado por un proyectil del arma de uno de los integrantes de la fuerza que le disparó por la espalda.

De acuerdo a las pericias, el peón cayó al suelo y murió a los pocos minutos de haber recibido el impacto en el omóplato izquierdo, para luego perforarle un pulmón.

Según el expediente y los informes balísticos fueron secuestradas nueve armas calibre 9 milímetros, una Ithaca y cinco vainas servidas.

Del informe se desprende que "las cinco vainas servidas remitidas para peritaje fueron disparadas por cuatro armas": una pistola Jericho calibre 9mm, serie N° 48248948 (dos vainas); una pistola Browning calibre 9mm, serie N° 284113 (una); una pistola Hi-Power calibre 9mm, serie N° 431040 (una); y una pistola Browning calibre 9mm serie N° 34125080 (una).

También se secuestraron dos casquillos que pertenecen a la escopeta Ithaca modelo 37-Featherlight serie N° 371367323, con la que se realizaron disparos con punta de goma.

Todas las armas se encontraban operativas y eran de los efectivos policiales detenidos. Como dato concluyente, el informe destaca que “el proyectil de arma de fuego recuperado en la autopsia del cuerpo de Luis Armando Espinoza fue disparado por la pistola marcha Jericho”, que pertenece a José Morales.