Le dieron prisión domiciliaria al jubilado que mató a un ladrón en Quilmes

Tiene 71 años y corrió a balazos a cinco delincuentes que entraron a su casa de Quilmes el viernes pasado. Uno de los delincuentes murió con una bala en el tórax.
lunes, 20 de julio de 2020 · 18:49

 

Un hombre de 71 años acusado de matar de un balazo en el tórax a uno de los cinco delincuentes que el viernes pasado entraron a robar a su casa de Quilmes, provincia de Buenos Aires, fue beneficiado con un arresto domiciliario.

El juez de Garantías 2 de Quilmes, Martín Nolfi, dispuso este lunes por la tarde que Adolfo Ríos, un herrero de 71 años, saldrá de la comisaría 9na. de ese partido bonaerense para alojarse en lo de uno de sus hijos, informó a Télam uno de sus abogados defensores, Hugo Icazati.

Ríos quedó bajo custodia policial el viernes pasado y fue indagado el sábado por el fiscal Ariel Rivas, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Quilmes, quien ordenó su detención por "homicidio con exceso en la legítima defensa" por la muerte de Franco Martín Moreyra.

Moreyra, de 26 años, fue uno de los cinco delincuentes que entraron a la casa de Ríos en Quilmes Oeste a las 5 de la mañana del viernes pasado con la intención de robarle.

En un descuido de los ladrones el herrero tomó su arma, una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros, y disparó al menos seis veces, según el testimonio de un vecino. Para cuando alguien llamó al 911 y llegaron los efectivos del Comando Patrullas Quilmes, Moreyra ya estaba muerto en el asfalto.

Los investigadores policiales obtuvieron el registro de una cámara de seguridad de un comercio ubicado en las cercanías donde se pudo ver cuando tres o cuatro hombres ingresaban a la propiedad de Ríos trepando el portón y la medianera, y más tarde el momento en que los sospechosos huían del lugar.

Fuentes policiales dieron cuenta de que en la pistola de Ríos todavía tenía tres municiones en su interior y nueve cápsulas servidas. El herrero tuvo que ser asistido por heridas sangrantes en su cabeza y lesiones visibles en un antebrazo y el rostro, y quedó alojado en la comisarúia 9na a pesar de su delicado estado de salud previo al episodio.