Gremiales

El jefe e la CGT oficial lanzó un paro en la UOM y desafió al Gobierno con acercarse a Moyano

La ingeniería diseñada por el Gobierno para utilizar la paritaria de la UOM como ancla para contener las discusiones salariales en parámetros que no superen el 30% ingresó en una etapa de turbulencias.
jueves, 16 de abril de 2015 · 10:42

La conducción del gremio metalúrgico, liderada por el también jefe de la CGT más afín al Ejecutivo, Antonio Caló, resolvió disponer un paro de 36 horas para el jueves y viernes de la próxima semana ante el estancamiento de las negociaciones con el sector empresario para definir la suba salarial que los operarios metalúrgicos aguardan percibir desde este mes.

La decisión de lanzar una medida de fuerza fue dispuesta el martes por la noche por el consejo directivo de la UOM reunido en Mar del Plata en el marco del congreso nacional del sindicato, que hoy respaldará formalmente el llamado a la huelga. "La UOM va a hacer un paro de 36 horas porque los empresarios no quieren acordar el salario mínimo que pedimos, que es de $ 8500", dijo Caló, quien se ocupó en persona de anunciar la medida y hasta se animó a desafiar al Gobierno con la amenaza de avanzar en el proceso de reunificación de la CGT antes de las primarias de agosto.

La cúpula metalúrgica decidió acelerar el plan de lucha tras el fracaso de las discusiones que mantuvieron el martes con representantes de las seis cámaras empresarias de la actividad (Adimra, AFAC, Afarte, Camima, Caima y Fedehogar). Esa reunión se centró en la alternativa de negociar un acuerdo transitorio, pero mientras la UOM reclamó una suma equivalente a un incremento de 20% para el período abril-junio, el sector empresario ofertó una mejora de 12% hasta septiembre y discutir a partir de ese momento la suba para el resto del año. El Ministerio de Trabajo convocó para el próximo martes a un nuevo encuentro, que será determinante para intentar calmar el malestar de los metalúrgicos. "Si no hay un acuerdo, el paro es un hecho", ratificaron ayer desde la cúpula del gremio.

El desafío lanzado por Caló y su advertencia de sumarse a las conversaciones por la unidad sindical entusiasmó ayer a los líderes de las centrales disidentes, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, en medio de la reunión del comité confederal que realizaron en conjunto para evaluar la continuidad del plan de lucha en reclamo de la rebaja de la carga de Ganancias. La dupla, sin embargo, desechó la alternativa de disponer un nuevo paro general, tras la contundente huelga del 31 de marzo, en un gesto que buscó conciliar posiciones con los gremios del transporte y a su vez despejar de cortocircuitos el camino de las conversaciones por la reunificación cegetista.

El discurso de Moyano dejó muy en claro ese objetivo. El camionero hizo un llamado desde "las entrañas de la CGT" para alcanzar la unidad del movimiento obrero y, si bien admitió que "tenemos personalidades fuertes y nos cuesta ponernos de acuerdo", aseguró que "no pensamos en nosotros, sino en los intereses de los trabajadores".