Politica Nacional

El viaje de Scioli: fue a ver al Papa, pero le cancelaron la audiencia

No fue un control programado de su brazo ortopédico ni una reunión con el premier italiano, la intención de Scioli era reunirse con el Papa
sábado, 22 de agosto de 2015 · 15:54

No fue un control programado de su brazo ortopédico, ni una reunión con el premier italiano Matteo Renzi, sino una audiencia privada con el papa Francisco lo que motivó el viaje a Roma del gobernador bonaerense y candidato presidencial del kirchnerismo, Daniel Scioli, en medio de las inundaciones, según revelaron fuentes eclesiásticas y diplomáticas.

Pero la intención de Scioli de verse a solas con el pontífice argentino, a quien cita hasta el hartazgo en sus discursos de campaña, quedó sepultada bajo las aguas del temporal que afectó a 20.000 personas en 40 municipios de la provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país.

La versión intentó ser minimizada desde el entorno del mandatario provincial, pero pudo confirmarse con fuentes eclesiásticas y diplomáticas que la audiencia había sido programada, aunque finalmente no se concretó.

La movida tuvo como nexo al embajador ante la Santa Sede, Eduardo Valdés, un peronista y bergoglista de la primera hora que actuó con la más absoluta reserva para organizar el encuentro de Scioli con el Papa. Lo hizo convencido de que con Jorge Bergoglio las cosas salen mejor, y suelen dar más rédito si no trascienden o no se anuncian.

El diplomático se movió con el más estricto sigilo eclesiástico para conseguir el sí del Papa para la audiencia. Lo hizo los días previos a viajar a Buenos Aires, para seguir las elecciones primarias que lo tenían como sexto nominado para el Parlasur en la lista del Frente para la Victoria y acompañar la suerte de su amigo Julián Domínguez en la interna por la gobernación bonaerense con Aníbal Fernández.

Tal fue el rigor de Valdés que ni los más inmediatos colaboradores del Papa supieron de las gestiones. Fuentes eclesiásticas en Roma confirmaron que tanto su secretario privado, Fabián Pedacchio, como el responsable de Protocolo, Guillermo Karcher, quedaron al margen de las charlas.

"No tuvo, ni tenía agendado un encuentro con políticos argentinos en la semana del 10 al 14 de agosto”, coincidieron las fuentes.

El trámite y la reserva tenían el sello distintivo de Bergoglio, por lo que abonaban a la hipótesis de un trámite extraoficial para acordar la audiencia.
Una práctica habitual a la que Bergoglio tenía acostumbrados a sus colaboradores en Buenos Aires, donde solía recibir a referentes políticos a horas inciertas y sin audiencia previa, y hasta con quienes se presentaban en forma espontánea y le tocaban el timbre en la curia porteña.

No en vano el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el sacerdote jesuita Federico Lombardi, admitió recientemente en una entrevista con The National Geografic que Francisco es "inmanejable”.

"Nadie sabe todo lo que está haciendo, ni siquiera su secretario personal. Muchas de las decisiones de Francisco son tomadas en solitario”, abundó, y aseguró: "El Papa mantiene muchas relaciones directas, sin mediadores”.

Cambio de planes
El lunes 10 de agosto, un día después de las PASO, la audiencia estaba más que confirmada. Valdés tenía el ok de Francisco, por eso la tarde del martes 11 Scioli viajó a Roma.

Apenas conocida la gravedad de la situación por las inundaciones y el desborde de los ríos que provocó el temporal, el Papa apeló a su habitual sensibilidad social y, con la cintura política que no tuvieron algunos funcionarios, desactivó de inmediato el encuentro. Incluso antes de que Scioli llegara al Viejo Continente.

Allegados al mandatario provincial dijeron que Scioli estaba intratable tras enterarse de la cancelación de la audiencia. Ese hecho, sumado a las críticas de la oposición por su ausencia y a lo que sus operadores consideraron "movimientos raros” de la Casa Rosada para contener la tormenta política, precipitaron su regreso para ponerse al frente de la emergencia en la provincia de Buenos Aires.

"Apenas tocó suelo italiano decidió regresar”, ratificó Jorge Telerman, vocero de campaña de Scioli, el miércoles 12, dando por cierta la versión de por qué adelantó su retorno al país. A las 8.40 del jueves 13 el gobernador ya aterrizaba en Ezeiza con un vuelo de Alitalia.

Otro dato que confirmó que Scioli no viajó a la capital italiana para un chequeo médico lo revelaron operadores del kirchnerismo poco afectos a la proyección política del mandatario provincial: "Daniel realiza la puesta a punto de su brazo en París y no en Roma, por qué esta vez iba a ser la excepción”, recordaron.

La afirmación demostró también que la oposición le erró al blanco para criticar a Scioli por su ausencia en medio de la crisis por las inundaciones e hizo menos sostenible el argumento de "cansancio” por la campaña que esgrimió el candidato presidencial a modo de justificación para su viaje "privado”.