Elecciones 2017: por qué Cristina Kirchner quiere evitar las PASO con Florencio Randazzo

La puja entre la ex presidenta y el ex ministro gira en torno a las primarias, un sistema impulsado por el kirchnerismo; ¿las internas funcionan como una eventual primera vuelta?
viernes, 9 de junio de 2017 · 10:54
Florencio Randazzo estaba sentado a metros de Cristina Kirchner . Desde el atril, la ex presidenta presentaba el proyecto de ley de reforma política. El entonces ministro del Interior había sido el encargado de elaborar la iniciativa que la ex presidenta envió al Congreso tras la derrota del kirchnerismo en las legislativas de 2009. Una de las novedades salientes de la propuesta fue la introducción de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). "Espero que cumplamos también con la democratización de los partidos políticos. Que nadie pueda decir que hay dirigentes o candidatos designados a dedo", expresó Cristina.


A casi ocho años de aquel anuncio en Balcarce 50, la ex mandataria y el ex ministro se enfrentan por el armado electoral de la provincia. La puja gira en torno a las PASO. Cristina quiere que competir en un frente electoral y evitar la interna. En cambio, Randazzo reclama que las candidaturas se definan en las primarias. El desencuentro tiene como trasfondo la disputa por el liderazgo del peronismo. ¿Por qué la ex presidenta se resiste a competir contra el ex funcionario en las PASO? ¿Las primarias funcionan como una eventual primera vuelta?

Los motivos
"Si [Randazzo] es candidato, ¿qué tendríamos, que ir a hablar mal de quien fue mi ministro ocho años?", argumentó hace dos semanas la ex presidenta en una entrevista con C5N. En esa línea, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, uno de los dirigentes más cercanos a Cristina Kirchner, planteó que el kirchnerismo debe utilizar la campaña para enfocarse en la situación económica y apuntar toda su artillería contra el gobierno de Cambiemos. Para el jefe municipal, "no tendría sentido" una eventual confrontación entre la ex presidenta y "un empleado" . "Es una pérdida de tiempo una primaria de nueve a uno, donde la jefa va a tener que debatir sobre las vanidades de sus empleados. No le encontramos el sentido, queremos ir a discutir sobre lo que le pasa a la gente desde el inicio de la campaña", sostuvo Ferraresi en diálogo con LA NACION.

Ante la creciente tensión política, el jefe municipal afirmó que el kirchnerismo se centrará en elaborar "una propuesta programática" y discutir "una nueva herramienta electoral" que permita "sumar a todos los espacios" cristinistas que integraban el Frente para la Victoria. Rechazó que Cristina busque "proscribir" al ex ministro, como denunciaron Julián Domínguez y Alberto Fernández, pero no descartó que el nuevo frente electoral pueda prescindir del PJ bonaerense para evitar que Randazzo participe de la interna.

"El PJ es un herramienta electoral que puede utilizarse o no. En la elección de Chiche Duhalde contra Cristina del 2005, el partido se mantuvo prescindente y no pasó nada", resaltó Ferraresi.

El intendente de Moreno, Walter Festa, dirigente cercano a La Cámpora, reveló ayer en diálogo con Radio Caput el nombre que podrían utilizar para el nuevo espacio electoral: "Frente Ciudadano para la Victoria".

"No lo queremos proscribir [a Randazzo]. Todo lo contrario. Le estamos dando la oportunidad de que llegue al 22 de octubre y ver seriamente qué es lo que propone. Ojalá que sea una política de oposición al Gobierno", desafió Ferraresi.

El intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, otro soldado de la tropa que reclama por la unidad, tiene una postura más moderada que la de su par de Avellaneda. También se inclina porque el PJ bonaerense evite una interna, pero cree que, en caso de que no se llegara a un acuerdo en la mesa de negociación, se debería competir contra Randazzo en las PASO. "Estaríamos regalando dos meses de discusiones que son de forma y no de fondo, en vez de concentrarnos en ganar la elección y empezar a cambiar la historia. Si eso no se puede, estaría muy bien dirimir las candidaturas en las PASO", dijo a LA NACION. Y rechazó la idea de algunos dirigentes cristinistas de prescindir del PJ bonaerense para conformar un frente electoral.

Menéndez reconoció que el antecedente de la interna entre Aníbal Fernández y Domínguez de los comicios de 2015 también inclina la balanza a favor de que haya una lista de unidad. "Hay cuestiones que el peronismo deba resolver más adelante, pero hoy necesitamos a todos adentro y tirando para el mismo lado", remarcó. El presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, abogó ayer por una lista única para "frenar el ajuste".

La visión de los analistas
La resistencia a las PASO no es exclusiva de Cristina Kirchner. El oficialismo también decidió que no haya primarias en los distritos que están siendo gobernados por Cambiemos. "En general, los partidos políticos quieren evitar las primarias competitivas. El porcentaje de partidos que hacen elecciones internas es muy bajo y siempre lo fue, no es un tema de ahora", señaló a LA NACION María Esperanza Casullo, politóloga y profesora de la Universidad Nacional de Río Negro.

Por su parte, el politólogo Julio Burdman cree que el presidente Mauricio Macri y Cristina prefieren eludir las internas porque buscan "nacionalizar" la elección. "Macri y Cambiemos entienden al año electoral como un plebiscito al gobierno nacional, y Cristina, como una gran opción entre dos modelos", explicó a este medio.

¿La resistencia de Cristina a competir en las primarias responde a que serán vistas como una eventual primera vuelta? Casullo consideró que "las PASO, hoy por hoy, funcionan como una primera ronda". "Es una falla en el diseño de las primarias. Una elección interna partidaria nunca puede ser obligatoria. En ningún lado de la Constitución o la tradición aparece como un deber cívico participar en la vida interna de los partidos", subrayó.

Para Burdman, "estas primarias servirían para disputar liderazgos o construir coaliciones locales, pero ni Cristina ni Macri quieren eso". "Lo «provincial» aparece subordinado en estas estrategias nacionalizadoras: Cambiemos y el kirchnerismo buscan unidad de fuerzas para sus respectivas «batallas culturales» y evitar internismos", argumentó.

Casullo indicó que la pelea entre Cristina y Randazzo por el armado bonaerense refleja también un proceso habitual que atraviesa el peronismo ante la pérdida de un liderazgo fuerte. "Es un partido que funciona verticalmente cuando hay un liderazgo claro y que se atomiza cuando no está claro", subrayó. Y agregó: "A esto se suma al hecho novedoso de que el peronismo nunca había tenido una figura como Cristina. Un ex presidente que ni tiene el liderazgo tan claro como tenía cuando estaba en el poder, ni ha desaparecido totalmente. Es una figura rara, no hay muchos repertorios partidarios de cómo manejarse en ese caso".

"No quieren debatir"
El kirchnerismo duro intensificó en los últimas horas la presión sobre Randazzo. Sin embargo, los dirigentes aliados al ex ministro aseguran que no piensan ceder ante la estrategia cristinista. El diputado provincial y referente del Movimiento Evita, Fernando "Chino" Navarro, sostuvo que el cristinismo rechaza una interna con Randazzo porque no quiere hacer una autocrítica y discutir sobre los errores de la gestión kirchnerista. "Hicimos un montón de cosas buenas en doce años, pero hubo cuestiones que no pudimos resolver y tenemos que debatirlas para ver cómo las afrontamos", dijo a LA NACION. "La inflación, la pobreza, y la inseguridad son temas que no todo el mundo quiere debatirlos para afuera. Nosotros sí queremos hacerlo y creemos que es un paso que hay que dar para volver a re-enamorar al electorado", concluyó. (lanacion.com.ar)