Ley de Lemas: La Corte falla por Santa Cruz

El Máximo Tribunal debe resolver sobre la ley de lemas. Una definición con la mira en 2019.
lunes, 10 de diciembre de 2018 · 07:32

La Suprema Corte de Justicia decidirá esta semana si se convierte en el árbitro final de los entuertos electorales en donde laten, encapsulados, los demonios de la crisis política argentina. También mostrará si con el cambio de autoridades que significó el ascenso de Carlos Rosenkrantz en lugar de Ricardo Lorenzetti, se ha verificado un cambio de rumbo político en el tribunal. Los ministros se han comprometido a resolver este lunes, encerrados entre cuatro paredes y sin testigos, qué harán con la suerte del polémico sistema de elecciones de la ley de lemas, que impugnan los radicales en una de las tres provincias donde rige, Santa Cruz. La decisión se hará pública, de todos modos, tras la reunión de acuerdos del martes.

La resolución ganó gravitación en la medida en que la colectividad política ve en ella la posibilidad de definiciones de fondo. Primero de todo, si esta Corte está dispuesta a convertirse en la ventanilla de quejas de cuestiones que no resuelven otros poderes y otras jurisdicciones, por incapacidad de llegar a acuerdos de alguna solvencia. Esto ocurrirá si entra en el fondo de la cuestión y entiende, en un giro novedoso, que los asuntos electorales no son de la exclusiva competencia de las provincias, criterio que ha sostenido –con pocas excepciones– el tribunal. Lo que resuelva, además, tendrá consecuencias en el terreno político.

Si valida el sistema de los lemas, beneficiará al peronismo y contrariará al oficialismo nacional de Cambiemos. Si deja firme la decisión de la Corte santacruceña, le dará el aval más sólido a la azarosa administración de Alicia Kirchner, plaza de resistencia del kirchnerismo residual. Si voltea los lemas, halagará al oficialismo y habrá ampliado el ángulo de temas a resolver. Por ejemplo, los entuertos para la reelección de por lo menos dos gobernadores, que buscan en estas horas extender mandatos en 2019.

El temor al Gobierno de los jueces

El temor a las filtraciones hizo que se suspendiera la última reunión de los letrados –asesores de cada juez de la Corte– y trasladó la decisión a este lunes. No pudo ser antes porque el dictamen del Procurador llegó hace una semana, y porque el presidente del tribunal, Carlos Rosenkrantz, estaba en los Estados Unidos y llega recién en la mañana del lunes. Desde que se puso fecha a la sentencia –mañana– comenzaron las presiones sobre el 4° piso del palacio de Tribunales. Lo puso en la vidriera el senador radical Eduardo Costa, que compitió con Alicia en 2015 y no quiere repetir la derrota en 2019. Se queja de su propio gobierno por no crear un clima de opinión adverso a la ley de lemas, como si no le interesase su suerte en la provincia. La manera de protestar fue ausentarse de la sesión que aprobó el principal proyecto de Cambiemos, el presupuesto nacional, que contiene el programa financiero acordado con el FMI.

También lo que surja del acuerdo del martes consolidará a una Corte que gobierna, o una Corte que marca sus fronteras con prudencia en un país con poderes débiles

La intolerancia arruina también a los lemas

La gobernadora peronista de Santa Cruz perdió en 2015 en el voto popular, pero se quedó con el cargo porque sumó los votos del también peronista Daniel Peralta. Esa administración ha resistido desde 2015 las presiones del Gobierno nacional, para que derogue un sistema que rigió en muchas provincias, pero que ha ido desapareciendo. Fue por moción de fuerzas provinciales, que impugnaron el llamado “doble voto simultáneo” que implica este sistema belga, que hizo fama en el Uruguay y se adoptó en varias provincias. Les sirve a partidos con muchas divisiones internas y sin disciplina, como el peronismo. Esta fuerza tiene un origen caciquil en un militar, Juan Perón, fue creado bajo un régimen militar y desde el Estado. Por eso tuvo sólo dos conductores; el propio Perón, y en los años ’90, Carlos Menem. Desde la salida del riojano de la jefatura, busca un liderazgo que los unifique, pero no aparece.

Cambiemos, entre balas perdidas

La crisis de los partidos se agudizó desde 2001, y puso en cuestión al sistema de los lemas, que es pacífico cuando las agrupaciones son fuertes y comparten pilares básicos en ideas y programas. Es un método que funciona dentro de una familia política, en la cual se puede tolerar que el voto para “A” termine beneficiando a un primo, por decirlo así. Ahora, si el voto de un peronista va a un Urtubey, pero termina consagrando a un Kicillof, el sistema hace ruido. Por eso fue cayendo en las provincias, y está hoy arrinconado en la Corte. La fragmentación del sistema político criollo ha ido de la mano de una creciente intolerancia adentro y hacia afuera de los partidos, y hace intolerable que el voto sea direccionado en un sentido distinto a lo que quiso el votante.

También es una radiografía del poder en la Corte

La confrontación por los lemas permitirá también una radiografía de las posiciones dentro del tribunal. En la anterior presidencia de Lorenzetti, se impuso la jurisprudencia de que los asuntos electorales son materia del derecho público provincial, algo que en esta oportunidad ha ratificado la Procuración de la Nación, que ejerce de manera interina Eduardo Casal. Como está en el cargo con una venia del Poder Ejecutivo, hay oficialistas que creen que Olivos está respaldando la ley de lemas en Santa Cruz, porque el jefe de los fiscales sostiene que es un tema de la Corte provincial, que ya avaló su aplicación.

La Corte se apartó en sólo dos oportunidades de ese criterio, y fue en asuntos de Santiago del Estero. Primero, hizo caer una reforma constitucional que promovía una intervención, por un reclamo del radical José “El Proto” Zavalía. Después, cuando volteó una tercera gobernación en serie de Gerardo Zamora. En el resto de los casos, se resguardó la jurisdicción provincial para los temas electorales. En la Corte hay dos jueces que fueron constituyentes –Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti– que se han caracterizado por sus fallos en sostenimiento del sistema federal. Se les agrega Ricardo Lorenzetti, que presidía la Corte en 2015, cuando se dictó la sentencia a favor de tres provincias que reclamaban por la coparticipación, contra la Nación. Lorenzetti votó junto a Maqueda y Carlos Fayt en favor del federalismo fiscal.

Si ese criterio fuera trasladado a la causa de los lemas, no sorprenderá que Maqueda y Lorenzetti sostengan que se trata de un asunto provincial, y que la Corte no tiene que meterse. Esto pone, de ser cierto, el asunto en manos de Horacio Rosatti, otro ex constituyente, que viene de Santa Fe. Allí fue intendente cuando regía la ley de lemas, y no se conoce que hubiera discutido su validez.

Dos gobernadores esperan el fallo

Si la Corte asume que la ley de lemas no es algo provincial, sino que toca garantías constitucionales, se convertirá en la sede de otros entuertos pendientes. En estos días hay dos gobernadores que tantean renovar su mandato con papeles flojos en el terreno institucional. Uno es Sergio Casas, de La Rioja, que discute un nuevo mandato. El otro es Alberto Weretilneck, en Río Negro. La Corte en el caso de los lemas admitió tratar el asunto. Si avala el sistema, los reclamos de Casas y Weretilneck le llegarán. Le pone nervio a la situación en Río Negro la visita de Miguel Pichetto del próximo viernes a Bariloche, em busca de oxígeno a su candidatura presidencial. O a senador nacional. El peronismo de su provincia lo ha desairado, pero arma en el orden nacional un ticket "federal" que buscará socios en Río Negro. Su hijo Juan Manuel será candidato a intendente de Viedma, silla que perdió por poco en 2015. No está descartado que Pichetto encuentre socios locales en la cercanía del actual gobernador Alberto Weretilneck, que buscará la reelección por una liga transversal que enfrentará al hoy cristinista Martín Soria. Y eso está ligado a su reelección, que también puede terminar en la Corte. CLARIN.COM