Un fideicomiso para que no se detenga la obra pública

El Gobierno nacional anunciará esta medida para apuntalar el programa PPP en medio de la investigación por los cuadernos de las coimas.
lunes, 27 de agosto de 2018 · 08:07

El escándalo de las coimas entre ex funcionarios y empresarios podría tener como efecto que las firmas involucradas no consigan financiamiento privado. Por eso, el Gobierno nacional lanzará este lunes el fideoicomiso para apuntalar su programa de Participación Público Privado para que no se detenga la obra pública. 

Lo que está en riesgo es la puesta en marcha de las obras en los seis corredores viales que se adjudicaron y que demandan US$ 5.500 millones de inversión bajo la modalidad PPP. Acá tres empresas que participaron de la licitación están salpicadas por la investigación y armaron sus ofertas basándose en financiamiento internacional. 

A Helport, del grupo Eurnekian, se le adjudicaron los corredores viales E (cotizó 1.010 millones de dólares) y F (722 millones de dólares). Hugo Eurnekian, de Corporación América, reconoció ante la Justicia que esta empresa hizo aportes a la campaña electoral al ex secretario Roberto Baratta.

Cartellone tiene adjudicado el corredor C (US$ 801 millones). Aunque el propio José Cartellone, dueño de la firma, negó haber pagado coimas, aparece mencionada por el arrepentido Carlos Wagner. 

La tercera empresas complicada es Vial Agro, a la que le adjudicaron el corredor A, una obra de US$ 1.002 millones. Sus directivos aseguran que no tienen intención de presentarse como arrepentidos porque, aseguran, no han pagado coimas.

El fideicomiso

El fideicomiso estará administrado por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), entidad presidida por el ex ministro de Producción, Francisco Cabrera.

Este fideicomiso sería el que tomaría fondos prestados de aquellos bancos extranjeros que originalmente acompañarían los proyectos adjudicados a las constructoras. El cliente deudor sería el fideicomiso, en lugar de las empresas, que giraría a las firmas para que puedan avanzar con las obras. 

El financiamiento tendría condiciones similares a las que los bancos venían negociando con las empresas previo al escándalo.

Los financiamientos ofrecidos tendrían contragarantías de las empresas, de la misma manera en la que los bancos las necesitan. 

Fuente: Clarín