Un país sumido en las dudas

viernes, 25 de octubre de 2019 · 09:22

Estas últimas horas de campaña hacia las elecciones del domingo mostraron la mezquindad de la dirigencia política, incapaz de lograr acuerdos que vayan más allá de los intereses personales. La idea de armar estrategias que beneficien a los argentinos, independientemente de las cuestiones ideológicas, no está ni estuvo en la agenda.
Son tiempos de incertidumbre y de angustia para quienes intentan descifrar el destino económico y social del país luego del resultado del domingo. Ya no cuenta la intención de voto de cada una de esas personas. Sólo buscan algo de certeza y de previsibilidad para no tener miedo a perder todo de un momento para el otro.
No importa quién sea el futuro presidente.
Nada de eso ha ocurrido. Los fundamentalismos se apoderaron de la campaña. Las posturas fueron cada vez más radicalizadas y se planteó, una vez más, la lógica amigo- enemigo. El llamado a la unidad de todos los candidatos fue una mera fantasía. En el fondo, la propuesta siempre fue nosotros o ellos. Y allí pierden todos.

 

El Sol