Cómo es el plan que Alberto tomó de la UCA para salir de la pobreza

El presidente electo tomó una idea del Observatorio de la Deuda Social de la UCA para generar una política social. Buscan incluir a las personas desocupadas en trabajos sociales con un salario mínimo.
domingo, 1 de diciembre de 2019 · 11:32

En Argentina un tercio de la población está marginada del mundo del trabajo formal y vive en condiciones de pobreza estructural. Esa es la principal premisa que el Observatorio de la Deuda Social tiene como eje de sus conclusiones, desde que mide la situación social del país. El problema, como lo describió Agustín Salvia cuando vino a Mendoza, es que no se genera empleo para esa población.

Una de las opciones que surgieron desde la UCA es crear un sistema de empleo de servicios sociales. Con esa idea se abarcaría una demanda insatisfecha para asistir a la población y también se generaría una oferta de empleos que no existen. El presidente electo Alberto Fernández convocó a Salvia y su equipo, quienes le explicaron la idea. Y, según detalla hoy el diario La Nación, Fernández “instruyó a su equipo de colaboradores para trabajar en un plan de fomento y sistematización de la economía popular, con el objetivo de crear hasta 4 millones de empleos en un plazo de cinco años y reducir 10 puntos la pobreza”.

 

La intención es que se garantice el pago de un salario mínimo, sin generar empleo estatal. 

La idea no es nueva, pero es la primera vez que podría tomarse como razón de Estado. Salvia explicó a MDZ, cuando vino a Mendoza, que no había oferta de empleo para un tercio de la población y que esas personas eran “invisibles”. Pero que tenían una capacidad ociosa que se podía aprovechar productivamente en materia social. Un tipo de empleo en el que no hay oferta.

Según los cálculos de la propia UCA, para poner en práctica la  hace falta invertir 1200 millones de dólares por año, lo que equivale al 0,3 por ciento del PBI. Según los cálculos de Observatorio de la Deuda Social, el plan podría generar recursos anuales de hasta el 0,5 por ciento del PBI y crear entre 500.000 y 800.000 empleos por año, es decir, hasta 4 millones en cinco años.

Daniel Arroyo, futuro ministro de Desarrollo Social, está en el tema. Entre las actividades que podrían incluirse están el cuidado de personas, la asistencia social, la construcción a pequeña escala, la producción de alimentos, la producción textil, el reciclaje y las tareas de cuidado.

Pero también la forestación, recuperación ambiental de áreas contaminadas, asistencia al mejoramiento de espacios comunitarios, asistencia en materia de prevención de la salud, apoyo escolar, campañas de prevención y educación ambiental.

Luego de la crisis del 2001, uno de los planes de emergencia que se ejecutó fue el “Jefas y Jefes de Hogar”, que consistía en la entrega de dinero para enfrentar la emergencia con la intención de que haya una contraprestación laboral o de capacitación. Nunca se concretó el paso entre el plan y el empleo. Ahora, con la ayuda de las ciencias sociales, buscan otro camino.

MDZOL