El plan de Cristina: mantenerse callada y “dejar a Macri solo con sus errores”

Tenía previsto hablar este martes en el Senado pero decidió no hacerlo para no “distraer” ante las malas noticias económicas.
miércoles, 17 de abril de 2019 · 06:40

Cristina Kirchner tenía decidido romper su silencio táctico. Este martes, usaría su banca del Senado para apuntar contra la "corporación" judicial. Su entorno difundió, incluso, el link de Senado TV para que se pueda seguir su discurso.

Pero no habló: bajó el recinto, escuchó y luego se instaló en su despacho del Senado. Un rato antes, entre integrantes del bloque K, había circulado la contraorden: la ex presidenta, su jefa, no haría uso de la palabra.

Casi a la misma hora, el INDEC difundió el dato de inflación de marzo: 4,7%. Más temprano, al mediodía, el dólar había entrado en la espiral de alza. Frente a los datos económicos incendiarios para Mauricio Macri, Cristina se replegó y calló.

"Cuando el enemigo se equivoca, no lo distraigas". La frase atribuida a Napoleón Bonaparte se convirtió en un mandamiento en la galaxia K y se repite, como slogan político, para justificar el mutismo de la ex presidenta.

Cristina planeaba hablar sobre "persecución judicial" y hasta hacer una moción de privilegio por el destrato que, asegura, existe sobre su figura en la condición de senadora de la Nación. No lo hizo pero otros hablaron en su nombre.

- Ella no habló pero salieron a ladrar sus perros -le dijo a Clarín un dirigente K frente al repentino cambio de planes de la ex Presidente. Es una metáfora, claro, con la que bromean los propios involucrados.

​Este martes le tocó "salir a ladrar" a Fuentes, jefe del bloque de senadores K -bendito entre todas las mujeres de la bancada-, a la mendocina Anabel Fernández Sagasti, a Nancy González de Chubut y a la santafesina "Marilyn" Sacnun.

Ese cuarteto avanzó sobre cuestiones que, en otras sesiones, abordó Cristina: la causa D'Alessio y Comodoro Py, la gestión de Macri, críticas por la acción -o inacción- del procurador interino Eduardo Casal frente a denuncias contra funcionarios nacionales y la polémica en torno al expediente del Correo Argentino.

Cristina siguió las exposiciones desde su banca y luego se retiró a su oficina. Fuentes la mencionó y recordó, en su discurso, la premura del Senado para autorizar los allanamientos a su domicilio en el marco de la causa de los Cuadernos.

El bloque se mantuvo, luego, al margen de la discusión entre Cambiemos y el PJ de Miguel Angel Pichetto en torno a la ley de Financiamiento de Campaña. "Unos se preocupan por el nombramiento de jueces, otros por la plata para las campañas", reprochó, al salir del recinto, Fuentes

"¿Qué va a decir si Macri hace todo mal? Cristina no tiene nada que explicar: gobernó 8 años y la comparación con lo que hizo Macri, es suficiente", aseguró a Clarín un dirigente de tránsito frecuente por el Instituto Patria.

Ahí cuaja la frase de Napoleón: frente a los errores de Macri, la ex presidente elige el silencio y la escasa o nula visibilidad para que el ojo público que pose sobre la Casa Rosada.

El dato sobre la inflación y la remontada del dólar conformaban un doble filo sobre el gobierno que Cristina no quiso tapar con su irrupción.

Lo sabe y lo admiten a su lado: cuando habla suele ser foco de atención y con eso puede, sin quererlo, beneficiar al gobierno porque saca de la agenda cuestiones negativas para Macri.

En mayo de 2018, la presidente eligió el mismo camino: se llamó a silencio para, como contó entonces Clarín, dejar que se noten los errores de la gestión Macri. Ahora volvió a ese mutismo y a su lado no dan precisiones sobre cuánto volverá a hablar.

Algo más: sin actos inmediatos ni entrevistas, la plataforma natural para que hable es el Senado pero el Congreso parece entrar, aceleradamente, en un período de hibernación. (Fuente: clarin.com)