Caputo confirmó que el gobierno financiará créditos hipotecarios con fondos de ANSES
El Gobierno utilizará $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES, uno de los principales fondos de respaldo del sistema previsional argentino, para fondear a los bancos que otorguen créditos hipotecarios.
El Gobierno de Javier Milei encontró una fuente de financiamiento para su nuevo plan de créditos hipotecarios: el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) administrado por ANSES.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó este miércoles 26 de agosto que se utilizarán hasta $2 billones del FGS, mediante licitaciones de $200.000 millones entre entidades financieras. El dinero llegará a los bancos a través de depósitos ajustados por UVA y estos deberán destinarlo a préstamos para comprar, construir, ampliar o refaccionar primeras viviendas.
El FGS, otra vez en el centro del debate
La decisión no es menor. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad es un patrimonio de afectación específica vinculado al sistema previsional y una de sus misiones es preservar el valor de sus activos, que pueden utilizarse para afrontar beneficios del Sistema Integrado Previsional Argentino. También puede realizar inversiones que contribuyan al desarrollo de la economía.
Por eso, más allá del objetivo de recuperar el crédito para viviendas, el anuncio abre una pregunta inevitable: ¿es conveniente utilizar recursos del FGS para resolver la falta de financiamiento de largo plazo que tienen los bancos?
Incluso existe un antecedente llamativo dentro de la propia administración de Milei. En un decreto publicado en 2024, el Gobierno sostuvo que el FGS "no fue creado para funcionar como un fondo de crédito" y remarcó que sus activos debían invertirse de manera que se preservara su valor.
Los fondos no irán directamente a las familias
Hay una diferencia importante. En esta oportunidad, ANSES no otorgará directamente los créditos hipotecarios ni el FGS comprará las hipotecas de los particulares.
El esquema consiste en colocar el dinero del Fondo en plazos fijos UVA dentro de los bancos, a uno y cinco años. A cambio, las entidades tendrán hasta 90 días para transformar esos recursos en préstamos hipotecarios con condiciones establecidas por el programa.
Así, recursos administrados dentro del sistema previsional servirán para solucionar uno de los principales problemas que, según Caputo, tienen hoy las entidades financieras: reciben depósitos principalmente de corto plazo y deben financiar hipotecas que pueden extenderse durante 15, 20 o 30 años.
Una decisión que llega en un escenario económico discutido
El uso del FGS adquiere además relevancia política porque aparece mientras las consecuencias del programa económico continúan siendo motivo de discusión. Los últimos datos oficiales marcaron una desocupación del 7,8% durante el primer trimestre de 2026 y una economía que atravesó caídas mensuales de actividad antes de mostrar una recuperación en junio.
Frente a ese escenario, el Gobierno apuesta a utilizar una herramienta del sistema previsional para reactivar el mercado hipotecario y la construcción.
La iniciativa puede transformarse en una oportunidad para miles de familias que hoy encuentran prácticamente inaccesible el camino hacia una vivienda propia. Pero también deja planteado un debate que merece seguimiento: qué riesgo asumirá el FGS, qué rentabilidad obtendrá por prestar esos recursos al sistema financiero y qué garantías existirán para que una política destinada a impulsar a los bancos no termine afectando el patrimonio que ANSES debe preservar.
El desafío será, entonces, que la búsqueda de crédito hipotecario no termine trasladando los riesgos de la política económica hacia uno de los fondos estratégicos del sistema previsional argentino. (Fuente: El Diario Nuevo Día)

