La informalidad laboral alcanzó el 44,2% y golpea con mayor fuerza a jóvenes y mujeres
El dato surge de un informe del Observatorio Económico Social de la Universidad Nacional de Rosario, elaborado a partir de información del INDEC.
La informalidad laboral en Argentina llegó al 44,2% durante el primer trimestre de 2026, el nivel más alto de los últimos años, según un informe del Observatorio Económico Social de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), elaborado sobre la base de datos del INDEC.
El indicador registró un incremento respecto del mismo período de 2025, cuando se ubicaba en 42,1%. De esta manera, más de cuatro de cada diez trabajadores ocupados se encuentran fuera del empleo registrado y no cuentan con aportes jubilatorios, cobertura de salud vinculada al trabajo ni otros derechos asociados a la formalidad laboral.
El escenario se produce además mientras el empleo asalariado privado registrado acumula una pérdida cercana a 217.000 puestos desde noviembre de 2023, de acuerdo con el informe citado por Infogremiales.
Informalidad y pobreza, dos problemas vinculados
El estudio muestra una fuerte relación entre informalidad y condiciones de pobreza. El 34,3% de los trabajadores informales vive en hogares pobres, frente al 10% de quienes tienen un empleo formal.
La diferencia también aparece al observar la indigencia: el 5,2% de los trabajadores informales se encuentra en esa situación, mientras que entre los trabajadores formales el porcentaje es del 1,2%.
El director del Observatorio Económico Social de la UNR, Germán Tessmer, sostuvo que la informalidad y la pobreza están estrechamente relacionadas. Según explicó, para una persona que se encuentra debajo de la línea de pobreza es considerablemente más probable que su inserción laboral se produzca dentro de la informalidad.
Los jóvenes, entre los más afectados
El deterioro también se refleja con claridad entre los trabajadores más jóvenes. Entre las personas de 19 a 25 años, la proporción que accede a un empleo formal pasó del 43,5% en 2016 al 34,8% en 2026.
La caída representa casi nueve puntos porcentuales en una década y plantea dificultades para quienes ingresan por primera vez al mercado laboral.
Tessmer advirtió que comenzar la trayectoria laboral en un empleo informal puede generar un efecto de permanencia en ese circuito, ya que el paso posterior hacia un trabajo registrado se vuelve más difícil.
También creció la brecha entre varones y mujeres
La informalidad también presenta una diferencia cada vez mayor según el género. Mientras que en 2016 la brecha entre varones y mujeres era de apenas 1,2 puntos porcentuales, en 2026 alcanzó los 6,2 puntos.
El crecimiento del trabajo por cuenta propia aparece como uno de los factores detrás de este fenómeno. En una década, las mujeres pasaron de representar el 34,1% de los trabajadores cuentapropistas al 41,5%.
En términos generales, el cuentapropismo también aumentó su peso dentro del mercado laboral: pasó del 21,1% de los ocupados en 2016 al 24,5% en 2026.
Sin embargo, el informe advierte que esta modalidad presenta elevados niveles de informalidad. El 65,3% de los cuentapropistas trabaja en la informalidad, frente al 37,9% de los asalariados.
El estudio señala que el crecimiento del trabajo por cuenta propia no está explicado principalmente por profesionales calificados, sino por actividades vinculadas con oficios, comercio y servicios personales.
Construcción y servicio doméstico, entre los sectores más precarizados
La informalidad atraviesa prácticamente todas las ramas de actividad, aunque presenta diferencias importantes.
La construcción y el servicio doméstico se encuentran entre los sectores con mayores niveles de empleo no registrado, con alrededor de cuatro de cada cinco trabajadores en esa condición. También aparecen con altos niveles de informalidad los servicios personales, la gastronomía y el comercio.
El deterioro alcanza además a sectores que históricamente tuvieron mayores niveles de empleo registrado. En la industria manufacturera, la informalidad pasó del 32,2% en 2016 al 41,9% en 2026. En el comercio, en tanto, aumentó del 53,8% al 59,5%.
En el otro extremo se encuentra la administración pública, que mantiene un 89,3% de formalidad. En el sector privado, en cambio, apenas el 49,5% de los trabajadores cuenta con empleo registrado.
Los datos reflejan así un mercado laboral en el que el empleo informal gana peso y afecta de manera particularmente fuerte a los sectores más vulnerables, mientras que el acceso a un trabajo registrado se vuelve más difícil para jóvenes, mujeres y trabajadores por cuenta propia.
(Con información de InfoGremiales)

