Política Nacional

Superávit y crisis interna: la doble cara del Gobierno

Javier Milei atraviesa una semana marcada por conflictos internos dentro de La Libertad Avanza, filtraciones de audios privados y tensiones políticas que desafían el equilibrio del oficialismo. Mientras sectores cercanos a Karina Milei, Santiago Caputo y Martín Menem disputan espacios de poder, la economía aporta señales positivas con crecimiento, superávit y respaldo del FMI. Sin embargo, las advertencias del organismo internacional y el reordenamiento opositor mantienen abierto un escenario de incertidumbre política.

Redacción Nuevo Día
Redacción Nuevo Día
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La política argentina atraviesa días de fuerte tensión dentro del oficialismo. Javier Milei enfrenta una interna cada vez más visible en La Libertad Avanza, donde distintos sectores disputan poder y protagonismo alrededor del Presidente.

Aunque Milei intentó bajar el tono de la pelea al respaldar públicamente a Santiago Caputo y defender a Martín Menem tras el episodio vinculado a la cuenta "Rufus", el conflicto no se desactivó. Por el contrario, dirigentes y referentes libertarios continuaron alimentando diferencias internas que ya generan preocupación dentro del propio Gobierno.

El enfrentamiento involucra al círculo más cercano al Presidente. De un lado aparecen operadores ligados a Santiago Caputo y, del otro, el esquema político que responde a Karina Milei y los Menem. La situación llegó a tal punto que empresarios comenzaron a mostrar dudas sobre con quién dialogar dentro del oficialismo para evitar quedar expuestos en medio de las disputas.

En paralelo, la filtración de presuntos audios íntimos atribuidos a Javier Milei agregó un nuevo foco de ruido político. Desde distintos sectores periodísticos se remarcó que el contenido pertenece al ámbito privado y no afecta decisiones institucionales. Sin embargo, el episodio abrió interrogantes sobre el nivel de exposición y fragilidad del entorno presidencial.

"La vida privada solo deja de ser privada cuando afecta el ejercicio de la función pública", remarcan voces cercanas al análisis político del caso. La principal preocupación pasa hoy por el contexto en el que aparecen las filtraciones y por la feroz disputa interna que atraviesa al oficialismo.

Bullrich gana protagonismo y reordena el tablero

En medio de las tensiones internas, Patricia Bullrich volvió a ocupar un lugar central dentro del escenario político libertario. La senadora avanza con una estrategia propia que combina posicionamiento electoral y diferenciación frente a figuras clave del Gobierno.

Uno de los movimientos más comentados fue la presentación anticipada de su declaración jurada, un gesto que expuso indirectamente a Manuel Adorni, cuestionado por la demora en transparentar su patrimonio. Dentro del oficialismo crecen las críticas hacia el vocero presidencial y varios dirigentes reconocen malestar por las polémicas que lo rodean.

Bullrich también sumó presión política con la salida de Federico Angelini del Gobierno nacional. El dirigente santafesino regresará a Santa Fe para incorporarse al espacio del gobernador Maximiliano Pullaro, en un movimiento interpretado como parte de una estrategia política más amplia.

"Quien crea que Bullrich actúa por improvisación está cometiendo un error", reconocen en sectores cercanos al oficialismo. La exministra mantiene diálogo con distintos actores del PRO y del espacio libertario, mientras crece la discusión sobre la necesidad de conformar una nueva mesa política dentro del Gobierno.

Por otra parte, el Tedeum patrio volverá a mostrar una imagen incómoda para la Casa Rosada: Victoria Villarruel no participará de la actividad junto al gabinete nacional. La vicepresidenta continúa distanciada del núcleo duro libertario y, aunque perdió peso dentro del esquema oficial, su alejamiento sigue reflejando las fracturas internas.

La economía le da aire al Gobierno, pero el FMI advierte

Mientras la política suma ruido, la economía comenzó a mostrar indicadores positivos para el Gobierno nacional. El superávit comercial de abril alcanzó los US$ 2.711 millones y las exportaciones crecieron más de 33%.

Además, el superávit energético llegó a US$ 1.400 millones y el Banco Central acumuló cerca de US$ 8.700 millones durante 2026. Las reservas internacionales se ubicaron por encima de los US$ 46 mil millones, en uno de los principales argumentos que utiliza el oficialismo para defender el rumbo económico.

El EMAE de marzo también mostró señales de recuperación. La actividad económica registró un crecimiento interanual de 5,5%, impulsada principalmente por sectores vinculados a recursos naturales y exportaciones.

Entre los rubros con mayor crecimiento aparecen pesca, agricultura, minería e industria manufacturera. La estrategia oficial busca sostener una recuperación económica que no genere presión sobre las reservas ni sobre el frente cambiario.

En ese contexto, Milei anunció una reducción gradual de retenciones para trigo, cebada y soja. La medida fue interpretada como un gesto hacia el campo, aunque el sector agropecuario continúa reclamando una baja más profunda de la carga tributaria.

El otro dato clave de la semana fue la aprobación de la segunda revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que habilitó un desembolso de US$ 1.000 millones para la Argentina.

Sin embargo, el respaldo llegó acompañado de advertencias. El FMI pidió avanzar hacia una mayor flexibilización cambiaria, fortalecer la independencia del Banco Central y mejorar la calidad de las estadísticas oficiales. También reclamó mayor acumulación de reservas y acceso al financiamiento internacional.

El Gobierno consiguió aire económico, pero el escenario político sigue abierto. Las internas libertarias, el reordenamiento opositor y las exigencias del Fondo configuran una etapa donde Milei deberá demostrar capacidad de gestión y control político para evitar que 2026 se transforme en un espejo incómodo de otras crisis argentinas recientes.

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