Presentaron “Tehuelches, Danza con fotos” en Casa de Santa Cruz

Se presentó en la Casa de la Provincia de Santa Cruz el libro “Tehuelches, Danza con fotos” del periodista Osvaldo Mondelo, con la presencia del director, Mauro Sandoval, el representante de relaciones institucionales, Juan Carlos Parengo y la jefa del departamento de Cultura, Adriana Soto.

lunes, 1 de septiembre de 2014 · 00:00

 

Al inicio el escritor obsequió un ejemplar al director para que pase a integrar el acervo cultural de la biblioteca “Nélida Cremona de Peralta” que es consultada habitualmente por nuestros coterráneos de visita en Buenos Aires.

Luego expuso el investigador y Presidente de la Asociación Iberoamericana de Historia de la Fotografía Abel Alexander, quien expresó que “a pesar que muchas de las fotografías aludidas son escenas armadas por los mismos fotógrafos y que se trate sólo de un recorte de la realidad, estas imágenes trasmitidas a través del tiempo nos proporcionan en la actualidad un conjunto de informaciones claves sobre este pueblo injustamente olvidado..., un fragmento de la historia de este pueblo chewel che, “gente bravía”, perdidos para siempre en los misterios de la estepa patagónica” dijo..

También hubo una nutrida presencia de historiadores, fotógrafos, investigadores, periodistas y de un público interesado en la temática. Estuvo presente el director de personal, Eduardo Rodríguez.

Mondelo, como siempre, ávido de contar a través de imágenes la presencia tehuelche en la Patagonia habló sobre la invisibilización de este maravilloso pueblo tehuelche. “En la actualidad muchos rostros nos hablan de esa herencia pero sin que sus portadores se reconozcan descendientes, la cultura dominante los acalló. Es la misión del autor dar a luz este libro como un compromiso con su tierra y sus antepasados” indicó el autor.

Agregó que “Mapuches y tehuelches están hermanados. No hay divisiones tales como que los mapuches son chilenos y los tehuelches argentinos, ellos estaban allí antes que existieran las divisiones territoriales” y que “la importancia de este libro radica en que es una investigación que toma partido por el pueblo originario, exterminado y despojado, nacido y criado en tierras patagónicas” sostuvo.

Mondelo sabe mostrar la humillación que sufrieron los originarios por las culturas dominantes, por ejemplo, al punto de ser exhibidos como rarezas al mundo tal como la historia del cacique tehuelche Orkeke, de gran prestigio entre propios y extraños. Este jefe indígena hizo dos viajes a Buenos Aires, el primero en 1867, cuando fue retratado por un fotógrafo de apellido Loudet, que había viajado al sur del país con la expedición del doctor Nicolás Larraín, amigo personal de Victorino de la Plaza y canciller de Julio Argentino Roca. El segundo viaje en1883 fue embarcado por la fuerza, como prisionero de guerra, en la bodega del buque Villarino de la Armada Argentina, junto a 17 varones y 37 mujeres y niños quienes fueron encarcelados en los cuarteles militares de Retiro.

“Tehuelches, Danza con fotos” es un Libro de casi 300 páginas, con fotografías y textos que abarcan desde 1863 a 1963. Nos sumerge en este pueblo silenciado. Mondelo les da la palabra a través de la imagen, “testigo y protagonista”. Es que “la mirada del fotógrafo no fue inocente” recalca “en ellas percibimos el horror y la inocencia de un pueblo libre que fue sometido a los peores vejámenes”.

Se pueden apreciar imágenes realizadas entre fines del siglo XIX y principios del XX por fotógrafos profesionales y amateurs. Destacándose los trabajos de Peter H. Adams, Adolfo Alexander, Rafael Castro y Ordóñez, Alberto De Agostini, Charles W. Furlong, Esteban Gonnet, Frank Gooderham, Bartolomé Loudet, Julio Koslowsky, Federico Kohlmann, Charles Lane, Meeks y Kelsey; Guerico Murgía, Nicola Opakac, Walter Roíl, Carlos Spegazzini, Jessie Tarbox Beals, como así también retratos y vistas realizadas por fotógrafos no identificados.

Vale recordar lo expresado oportunamente por el periodista e historiador Osvaldo Bayer en el diario Página12: “Un libro para tener y repasar por su valor artístico, histórico y antropológico”.

Cerraron la presentación con música folk patagónica Diego Ayunta y Luciano Jara.