Tierra del Fuego

Ushuaia: Crisis comercial piden baja de impuestos

El presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Ángelo Querciali, planteó un panorama aun más complicado que en 2016 y que tiende a agravarse por la baja en las ventas y la suba de las cargas impositivas. Ya no hay empleados desocupados en el comercio, sino “dueños desocupados”, que cerraron las puertas, no tienen ingresos y han quedado endeudados, por tratar de sostenerse hasta el final.
jueves, 22 de junio de 2017 · 10:18

Varios comerciantes que mantienen los locales abiertos están pidiendo préstamos para los aguinaldos con la expectativa de recuperar ventas, pero la recesión no cede. Esperamos una reacción del Estado Provincial y Municipal que baje la presión impositiva, por la situación límite de la comunidad, que no cubre sus necesidades básicas: ya se compra en cuotas hasta los alimentos en los supermercados. En Rio Grande el Ejecutivo analiza la baja de impuestos a comerciantes.


Querciali, expuso un panorama desolador en la capital fueguina, con muchos comercios cerrados y otros que van por el mismo camino, en un contexto de recesión que no cede. "Apostamos a que este semestre iba a cambiar, pero sigue igual o peor que el año pasado”, dijo a Radio Provincia.

A la merma del poder adquisitivo general, se suma "la situación crítica de las fábricas”, que también golpea a Ushuaia. "La situación está empeorando y los costos operativos siguen subiendo permanentemente. Se hace imposible operar en forma positiva para cualquier empresa, por más grande o chica que sea”, expuso.

Ventas del día del padre: Consultado sobre las ventas por el día del Padre, cuando normalmente repuntan, aclaró que necesitaría un poco más de tiempo para hablar con el resto de los comerciantes, pero estimó que "tomando jueves, viernes y sábado, hubo entre un 7 u 8 por ciento de aumento nominal. Nos sorprendió pero también fue en base al descuento proporcionado que se dio, tratando de conseguir liquidez para mantener el negocio funcionando”. "En lo que va del año, la caída de facturación es tremenda y todo el mundo se da cuenta porque hay ofertas importantes y de alguna manera hay que atraer la venta”, sostuvo.

"La gente no puede consumir porque el salario no alcanza, los gastos han subido, en luz, agua, alquileres, medicina, en lo primordial que no se puede cortar de los gastos familiares diarios, y absorben la gran mayoría de los ingresos. Todo lo que es secundario se reduce a la mínima expresión dentro de la economía familiar, y es más que entendible. La situación está complicada en el rubro que sea. Si bien la Cámara puede llevar adelante algunas acciones, estamos esperando porque el contexto es nacional. Uno busca estrategias, pero duran un tiempo porque después esos recursos se acaban cuando la economía no funciona”, expresó.

La tarifaria: Querciali planteó la incidencia de la ordenanza tarifaria, en el marco de crisis en que se dictó, y lamentó no haber podido llegar a un acuerdo con el Municipio. "Se ha judicializado el reclamo, hay tres causas en el Superior Tribunal esperando resolución para ver qué pasa con esto, porque las tarifas municipales y de servicios se han incrementado muchísimo, y no hemos logrado llegar a ningún acuerdo. Ellos dicen que tienen gastos, pero todos tenemos gastos”, subrayó.

"Mucha gente ha tenido que reducir personal, o reducir carga horaria para no despedir gente. Todos los comerciantes tratan de conservar sus empleados hasta el final, porque tener gente capacitada, entrenada, leal a su compañía, no es fácil. El que la tiene la quiere conservar. Aparte por una cuestión humana no se puede recortar, solucionar un problema y traspasárselo a otro. Pero llega un punto en que, por más voluntad que exista no se le puede hacer frente, y eso se ve en la cantidad de comercios cerrados, que tenían uno, dos, tres o cinco empleados y han quedado en la calle”, señaló.

Locales vacíos: La realidad muestra una Ushuaia con locales vacíos en pleno centro de la ciudad. "El termómetro fue siempre la avenida San Martín porque hay pocos locales y cuesta conseguirlos. Hay que esperar que se desocupe alguno; pero ahora se empieza a ver la cantidad de locales adyacentes a San Martín, en Maipú, Deloqui, Gobernador Paz y las transversales, y hay muchos locales vacíos”, dijo.

Y remarcó que no sólo han quedado desocupados los trabajadores, sino también los dueños: "El dueño también está desocupado, no solamente el empleado, porque el dueño que cerró su emprendimiento también lo está. Si no pudo sostener el negocio con su hijo o con su mujer, después de reducir al mínimo los empleados, él también pasó a la lista de los que no tienen ingresos en este momento y tienen que hacer frente todos los días a la canasta básica y las cuestiones familiares que todo el mundo tiene”, sostuvo.

Gobierno sin reacción: En este escenario, cuestionó la falta de reacción del Estado, en todos sus niveles. "Lo que yo no veo es que el gobierno nacional o provincial tengan una forma de reactivar la economía, ni tampoco que reduzcan los costos operativos de las empresas, las cargas sociales, los impuestos, los servicios. La verdad que para contratar hoy un empleado hay que tener los números muy claros, porque hay que hacerle frente después a la obligación. No veo que el Estado se haya puesto a rever eso, y la verdad es un país caro de operar. Todo se paga el doble, el triple, y no nos hemos sentado a sincerarnos y ser más eficientes”, manifestó.

Las Ferias: Consultado sobre las ferias que se organizan desde la Secretaría de Comercio, aseguró que no resuelven el problema. "Ponen una feria con bajos precios, que tiene exenciones que les da el gobierno, porque solamente el gobierno lo puede dar. Ayudan a algunas familias, pero van en detrimento de otras, porque pierden el comercio y los empleados del que tiene que pagar impuestos, alquileres. La frazada queda corta siempre. Con esto no arreglamos nada, porque esto ayuda a un grupo de familias que están en la peor situación y está muy bien que se haga, pero no soluciona el problema”, indicó.

"Si esas familias tuvieran trabajo, podrían ir al supermercado y comprar lo que quieran donde quieran, pagando precios razonables, pero tienen que tener ingresos. Además, una feria está cada tanto, porque tampoco es estable. Es un parche al problema que tenemos de fondo y no lo arregla”, sentenció.

Encima, Brasil: En materia de turismo las perspectivas no son buenas, ya desde 2016, por la crisis en Brasil. "Un buen invierno ayudaría pero tenemos problemas con Brasil desde el año pasado, que es uno de los clientes más importantes a nivel invierno. El año pasado estuvo este problema y encima no hubo nieve; este año aparentemente vamos a tener mejor nieve pero el consumidor local no puede gastar más de lo que ya gasta, por lo cual no va a reactivar nada”, pronosticó.

Dio cuenta del análisis que se hizo con las otras cámaras, como la de turismo, hotelería y gastronomía, "y en materia de reservas tampoco es importante la cantidad”, observó.

"Estamos todos preocupados”, admitió, volviendo a apuntar contra el estado, que debe poner su parte bajando la presión: "Es fundamental que la provincia entienda que el turismo es lo más genuino que podemos tener, con los recursos que ya tenemos invertidos en la provincia, en hotelería, turismo, catamaranes, colectivos, agentes, taxis, remises, mozos. Hay mucha gente que vive del turismo y eso derrama en toda la economía. 

Pero siempre aparece algo, el puerto tiene que mejorar, tienen que ser más accesibles los servicios a los barcos, necesitamos más vuelos”, enumeró, ante costos operativos en el puerto que han provocado que muchas fábricas prefieran traer por tierra los insumos. "Estamos freezados”, describió Querciali de esta paralización.

Comida en cuotas: Con respecto a los planes de cuotas sin interés, aseguró que se están aplicando porque "todo el mundo está tratando de vender como puede, no se cobran intereses en tres, en seis cuotas, y salió el plan de 12 y 18 cuotas, pero yo lo que quiero es que la gente pueda comprar al contado, no por el contado en sí: cuando uno tiene que ir al supermercado a comprar alimentos en seis o doce cuotas, estamos en problemas serios”, expresó, ante esta nueva cara de la crisis, que permite anticipar un panorama peor para las familias, aun con ingresos.

"Es la foto de lo que está pasando y lo que viene, porque al tercer o cuarto mes la tarjeta llega al límite”, dijo de la cadena de superposición de planes de cuota que se va engrosando. "Cuando estás por la sexta cuota ya la capacidad de la tarjeta está saturada. ¿Vamos a inventar 18 cuotas para ir al supermercado?”, se preguntó, y expuso que "hoy tenemos una familia endeudada por cosas básicas como el supermercado. Se puede comprar una casa o un auto en cuotas, pero no los alimentos en el supermercado. Eso significa que la economía está complicadísima”, enfatizó.

"Yo no digo que sea fácil y no quisiera estar en los pantalones del gobierno nacional o provincial. Creo que hay buenas intenciones, pero las cosas no se concretan. En algún momento tendrán que sentarse y definir las fábricas que quieran quedarse, cuánta gente se queda y cuánta se va, y qué hace Tierra del Fuego para garantizarle el trabajo al resto de la gente; porque no pueden ser todos empleados de gobierno. Si no, volvemos a lo mismo. Hay que buscar turismo, algún tipo de industria, de comercio, la pesca, la minería. No podemos quedarnos estancados en la fábrica o el gobierno, porque no cierra”, dijo el empresario.

Alquileres desfasados: En materia de alquileres, Querciali planteó una realidad distinta entre la vivienda y el comercio: "Hay casas disponibles, departamentos disponibles, hay alquileres que se congelaron o empezaron a negociar para abajo, sobre todo en lo que es vivienda. En el comercio todavía no pasa, pero va a pasar o va a seguir habiendo locales vacíos. Hay lugares que hace doce meses están vacíos y siguen pidiendo fortunas. No los pueden alquilar, pero ninguno quiere sincerar el precio. Es increíble, porque todos queremos salvarnos con el trabajo de otro”, cuestionó.

"Un negocio cerrado pierde plata. Se pierde plata impositivamente, por el deterioro de la propiedad, y todo el mundo cree que esto puede seguir así, pero en algún momento va a tener que sincerarse, vamos a tener que vivir con otro nivel de vida y ajustarnos a la realidad. Hay gente que no lo entiende y cree que el comerciante abre un negocio y ya gana plata, y por eso puede soportar los alquileres que se manejan hoy en la provincia. Esto no está cambiando, hace 18 meses que venimos así y las cosas no se sinceran”, dijo de valores que son imposibles de pagar.

Precios y deudas para sueldos: Respecto de los precios, sentenció que "el mercado manda y en Buenos Aires las empresas ya dejaron de subirlos, porque saben que la gente no puede pagar más. En épocas de bonanza puede haber margen, pero ahora no hay margen alguno. El margen ya es cero. Si no hay consumo diario, no se paga el alquiler, ni los sueldos de los empleados. Y hoy es todo un reto pagar los sueldos, no importa si el comercio es chico o grande. Hay gente que está pidiendo préstamos para los aguinaldos, para hacer funcionar el negocio”, reveló.

En esta maraña de compras de alimentos en cuotas en las familias y de préstamos para sueldos en los comerciantes, el presente cercano se vuelve más sombrío. "La mayoría de los que tuvieron que cerrar, se endeudaron antes pensando en recuperar el día del padre, o en julio con la nieve, pero después no pueden salir. Terminan en un Veraz, endeudados con un banco o con tarjetas de crédito. No sólo dejan de percibir sino que terminan con deudas en la mochila, que es cada vez más pesada”.

La solución, o al menos parte de ella, pasa por bajar la presión del Estado: "Hemos planteado ante la Municipalidad la cantidad de dinero que dejó de circular, en la discusión por la tarifaria. Ellos aducen que tienen sus gastos pero todos tenemos que volvernos eficientes y ver cómo reducimos gastos innecesarios. 

El comercio y la familia lo hace, y el Estado debe entender que tienen que hacer algo ellos. Hay un montón de circulante que salió de la calle, por la poca capacidad de pago del contribuyente, sea comerciante o familia. No por nada las cámaras judicializaron una tarifaria, porque no hay antecedente y es muy triste tener que entrar en esto. El sistema tiene que seguir funcionando y algo hay que cambiar. No podemos seguir esperando”, concluyó.

 

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